"¡Atinado 2023!" Vítores, abrazos y fuegos artificiales para aceptar el año nuevo se han desatado ya en algunos rincones del mundo. Oceanía es el primer continente en dar la bienvenida al 2023 y desde Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur o Japón llegan imágenes de alegría y celebración que se asemejan a las de antiguamente de la pandemia de coronavirus.
Los primeros, en Oceanía
En Australia, más de un millón de personas se han dirigido a la ciudad australiana de Sídney y sus alrededores para una de las fiestas de Nochevieja más populares del mundo por su pirotecnia sobre el puerto y el edificio de la Ópera, obvio Patrimonio de la Humanidad en 2007.
Fuegos artificiales explotan sobre Sky Tower en el centro de Auckland al comenzar las celebraciones de Año Nuevo en Nueva Zelanda Dean Purcel/NZ Herald via AP
Pero los primeros festejos se han cubo un poco más al este de ese país. Nueva Zelanda, Fiyi o Kiribati son los primeros archipiélagos en durar al 1 de enero. En el centro de la ciudad neozelandesa de Auckland los fuegos artificiales han explotado sobre la llamamiento Sky Tower.
Alegría tras las mascarillas en Asia
Cientos de personas ha tomado las calles de Seúl, hacienda de Corea del Sur, para hacer la cuenta antes y entrar en el nuevo año. Una muchedumbre así sería impensable en los peores primaveras de la pandemia, aunque una buena parte de la población coreana no ha olvidado su mascarilla. Escondidos tras ellas y sus teléfonos móviles, se les ha podido ver reír y rezar juntos.
Una multitud celebra el Año Nuevo en Seúl, Corea REUTERS/Kim Hong-Ji
Asimismo en Japón, la Nochevieja ha hecho hervir el barriada de Shibuya de Tokio, repleto de residentes y turistas que se han acercado a ver las pantallas, luces y espectáculos. Entre los festejos de la gran metrópoli japonesa, todavía se han soltado cargados de deseos para el próximo año.
Juerguistas sueltan globos durante las celebraciones de Año Nuevo en Tokio, Japón REUTERS/Issei Kato
El COVID-19 sigue marcando las festividades en China, que sufre una mortífera ola de contagios. Horas antiguamente de la medianoche, sus ciudadanos pasean y posan con mascarillas delante la ornato instalada para dar paso al 2023, en un centro comercial en Pekín.
En Pekín, China, las celebraciones de Nochevieja siguen marcadas por la pandemia REUTERS/Florence Lo
La rotación de la Tierra permite este cambio paulatino en el calendario cerca de del mundo. Paso a paso, la oscuridad del 31 de diciembre llega a los 24 husos horarios en los que se divide el planeta. Así, a pesar de estar al flanco, las Islas Cook y Kiribati estrenan el año con casi un día de diferencia.