La Casa Blanca anuncia oficialmente que un test ha tenido éxito en rendir esta nueva energía "trueque, limpia y rico".
La secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm, ha confirmado lo que era un secreto a voces desde su adelanto en los medios de EEUU: investigadores del Laboratorio Franquista Lawrence Livermore de California han conseguido provocar una fusión nuclear -un proceso similar al que se produce en el Sol- con fruto energética neta. Por primera vez en la historia, se ha obtenido más energía que la empleada en provocar la reacción, un primer paso definitivo para rendir una fuente limpia, trueque y prácticamente ilimitada.
"Una gran telegrama para el equipo de Livermore", ha aplaudido Granholm durante la rueda de prensa que ha tenido puesto este martes por la tarde (por la mañana en el país norteamericano) para presentar los resultados. "Pasaremos a los libros de historia", ha afirmado con contundencia.
Jill Hruby, subsecretaria de Seguridad Nuclear, ha resumido la historia del laboratorio. "El lunes fue un momento histórico". 192 láseres convergieron internamente del dispositivo donde se produce la reacción, alcanzando "300 millones de grados Celsius, simulando las condiciones del Sol".
La directora de Livermore, Kim Budil, se ha felicitado por este "logro histórico". Sin retención, ha puntiagudo que harán error algunas décadas "para conseguir una planta de producción de energía por fusión nuclear". Eso sí, ha matizado, no los 60 abriles -"y miles de personas"- que han hecho error para entrar hasta este punto.
"Hay grandes barreras, no solo en la ciencia sino sobre todo en la tecnología" para que esta energía llegue a comercializarse. Y esto solo es posible "con un gran compromiso e inversión en ciencia nuclear". Hay que provocar muchas reacciones de fusión antaño de que esta tecnología esté a punto, pero la responsable del laboratorio se ha mostrado ilusionado. "Este ha sido un gran primer paso".
"Conseguir la realización de energía de fusión nuclear es uno de los grandes desafíos de la humanidad en el siglo XXI. Significa reproducir y controlar a escalera terráqueo la energía que mantiene vivo al universo", explica Carlos Hidalgo, director del Laboratorio Franquista de Fusión Nuclear (LNF), que forma parte del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). "Estos resultados son de gran importancia: han conseguido por primera vez en la historia una amplificación de la energía producida por fusión nuclear superior a la pelotón".
El exitoso test se ha realizado en la National Ignition Facility (IFS), una instalación que dispone de los láseres más potentes del mundo, y mediante la técnica de confinamiento inercial, diseñada para crear las temperaturas necesarias para la fusión nuclear. Tal y cómo el sol utiliza hidrógeno como combustible energético, se preparó una cápsula esférica con sus dos isótopos, deuterio y tritio, de escasamente unos milímetros de diámetro y rodeada de una capa protectora. La cápsula fue introducida a continuación en un recipiente cilíndrico, el hohlraum.
A continuación, la cápsula fue bombardeada por los orificios en uno y otro extremos del holhraum por 192 láseres en una fracción de segundo, hasta alcanzar una potencia de 2,1 megajulios. En el interior, recubierto de oro como reflectante, la irradiación liberó la capa foráneo de la cápsula en forma de plasma supercaliente. El núcleo de deuterio y tritio, sometido a temperaturas superiores a la del sol y a una presión extrema, procedió a realizar la fusión en condiciones de ignición, por lo que la energía obtenida en el proceso fue superior a la invertida. En concreto, se recogieron 2,5 megajulios, una fruto neta de cerca de un 20%.

Fusión por confinamiento inercial.
Aunque se han generado condiciones de fusión en experimentos precedentes -el reactor JET (Joint European Torus) emplazado en Oxford alcanzó los 59 megajulios este año-, el hito de producir más energía que la invertida es fundamental para avanzar en el ampliación de la fusión como alternativa. Este proceso no genera residuos radiactivos como ocurre con las reacciones de fisión en las centrales nucleares, ni siquiera produce gases de impacto invernadero. El hidrógeno, por otra parte, es un medio ambiente rico y accesible, y una pequeña cantidad sería teóricamente suficiente como para satisfacer una gran demanda.
El hito de la NIF ha sido fruto de "una aggiornamento minuciosa del sistema empírico, una optimización desde el blanco hasta la potencia de los láseres", explica Hidalgo. Pero el confinamiento inercial no es el único método: el JET europeo usa la tecnología de confinamiento atractivo, cuya aplicación habilidad estaría más cerca. "Ahora mismo, la integración entre ciencia y tecnología se encuentra muy avanzadilla para el confinamiento atractivo, pero es más emergente para el inercial".
El director del LNF candela a la "prudencia", sin retención. "Estamos dando pasos de cíclope, como confirma el hito investigador del NIF. Ha demostrado que nuestro conocimiento de la naturaleza en condiciones extremas es sólido. Pero tener un reactor de fusión nuclear implica integrar muchos utensilios. El roadmap europeo plantea la construcción de un reactor DEMO a partir de 2040. Los grandes desafíos, como crear energía habilidad a partir de la fusión nuclear, requieren tiempo", concluye.