Riqueza de estilos y miradas personalísimas con un enfoque sensible con destino a el mundo rural, más el denominador popular de una cosecha de calidad “admirable”. Es la foto fija de suspensión nivel de los nominados a la 37 tirada de los Premios Goya en la que As bestas, de Rodrigo Sorogoyen, con 17 candidaturas, y Maniquí 77, de Alberto Rodríguez, con 16, han sumado el mayor. Una concentración de cine con una viva proyección internacional impulsada por la impresión de Alcarràs y Cinco Lobitos, empatadas con 11 nominaciones.
[LISTADO COMPLETO DE NOMINADOS A LOS GOYA 2023]
La película de Carla Simón, un drama intimista sobre un montón de agricultores que luchan por proseguir una forma de vida en acabamiento, era una de las favoritas claras como cinta del año tras alzarse con el Oso de oro en Berlín, estar nominada prácticamente a todo, y aunar las buenas sensaciones de crítica y conocido.
Tres de los actores no profesionales de Alcarràs han sido reconocidos en la categoría de intérpretes revelación en un triunfo compartido.
“Es una satisfacción increíble y muy atún las nominaciones de los actores porque son de mucha gentío, de toda la la clan, y de ellos tres”, señalaba Carla Simón en la Institución de Cine en una conexión vía teleobjetivo desde Los Ángeles, en plena tournée promocional para los Oscar. Una carrera de fondo porque Alcarràs se mantiene en salas y en las próximas semanas se estrenará en EE.UU. y Europa “en un filtración vivo”.
“La admisión en EEUU está siendo como en otros sitios aunque pensaba que les quedaría allá lo de la agricultura, pero todos somos humanos se ríen y se emocionan en los mismos sitios”, explicaba la directora.
Pleno de nominaciones en los elencos
Otra de las multinominadas triunfadoras y que despuntaba en las quinielas era As bestas, de Rodrigo Sorogoyen, que se ha aupado en el quinteto de mejor película más un pleno para todo su catálogo de actores (Luis Zahera, Escuadra Foïs, Diego Anido y Marie Colomb).
Sorogoyen ha virado parcialmente de estilo en un un thriller rural con cargas de profundidad sobre el cuidado del medio esfera y el uso de la violencia. As bestas mantiene una buena respuesta en taquilla y ha sumado 300.000 espectadores tres semanas a posteriori de su estreno y con “buenas perspectivas”.
El director rueda con su equipo de siempre, incluida la libretista Isabel Peña, que destacaba la examen con destino a el microcosmos del campo que marca las favoritas de estos Goya. “Es muy estrafalario pero creo que hay un hartazgo de lo urbano postpandemia y hay poco en lo rural que nos interesa”, relataba Peña sobre una idea que llevaban macerando diez primaveras.
Otra de las empapadas por la precipitación de nominaciones ha sido Maniquí 77, el drama carcelario de Alberto Rodríguez sobre la lucha colectiva de los presos en la Transición.
El director sevillano se mostraba “sorprendido” por tanta candidatura en un año con “buenísimas” películas. Una opinión generalizada y apuntalada por el actor Javier Gutiérrez, que se alegraba “muchísimo” por las nominaciones de sus colegas y reflexionaba sobre el jubilación generacional en el cine.
“Vamos cumpliendo primaveras y es frecuente, los nuevos vienen pisando robusto y se lo merecen, pero actores como yo o Luis Tosar, hemos pasado de hacer de hijos a padres y ya casi a abuelos”, señalaba y alababa el trabajo de “fuerza dramática” de su compañero Jesús Carroza.
El triunfo de las directoras
“Creo que lo que ha aferrado es que combina dos cosas. El tema de la clan alejado de los clichés y sus contradicciones pero muy atada a lo habitual, eso lo hace muy emocional pero con una revestimiento muy sencilla”, analizaba la directora Alauda Ruiz de Azúa sobre el impacto de su emocionante ópera prima Cinco lobitos.
Una cinta sobre los cuidados y el vínculo entre padres e hijos, intimista y empática, que suma un nuevo caminar en plataformas tras esquivar el tapón de estrenos de máxima calidad del otoño, aunque el éxito de nominaciones de esta cinta “boca oreja” podría otorgarle una segunda vida en salas.
“Se ha mantenido todo el verano y con mucha visibilidad en plataformas, por ejemplo, es la película española más instinto en Filmin”, detallaba Marisa Armenteros, una de las productoras de Cinco lobitos.
Las nominaciones de esta tirada de los Goya han aupado a las directoras con dos candidaturas a mejor dirección y tres de cinco a mejor dirección novel. Una tendencia imparable y "de cambio" para Elena López Riera, pretendiente a mejor realizadora debutante y actriz revelación para su atávica El agua, que dejó buen sabor de boca en Cannes.
“No me lo esperaba, lo estaba viendo en pijama”, bromeaba la directora de Orihuela desde la Institución de Cine. “Es una película muy autoral y es difícil que una primera peli guste al conocido, a la corporación y a los festivales pero es una luz de esperanza porque tantas miradas y riqueza de estilos en el cine gachupin yo antaño nunca lo había conocido”.
Una riqueza que atraviesa Cerdita, el inicio de Carlota Pereda. Una cinta sobre el acoso a una adolescente con sobrepeso que brilló en Sundance y que ha sumado seis nominaciones.
“Es una forma de reflejar maravillosa y los Goya son el mejor tablas porque mostramos otro tipo de cuerpos y eso es una tomatillo”, indicaba la protagonista, Laura Guapo, pretendiente a mejor actriz revelación, sobre esta ola acumulada de buen cine que se dirimirá el próximo 11 febrero en Sevilla.