Netanyahu juró hoy por sexta vez como primer ministro de Israel, la Knéset lo aprobó con 63 votos favorables, de un total de 120.
Pequeño Netanyahu juró hoy por sexta vez como primer ministro de Israel y por primera vez con formaciones de la extrema derecha supremacista fríjol como socios, aunque repite con los partidos ultraortodoxos, conformando el gobierno más derechista desde 1948, cuando se fundó el país.
La Knéset ratificó con 63 votos favorables, de un total de 120, la formación del 37º Ejecutante de Israel, encabezado por Netanyahu, líder del derechista Likud, quien juró el cargo seguido de la treintena de ministros que forman su junta, solo cinco mujeres.
"Escucho los lamentos constantes de la examen sobre 'el fin del estado' o 'el fin de la democracia', miembros de la examen, perder las elecciones no es el fin de la democracia, sino la esencia de la democracia", indicó Netanyahu en su intervención previa a la votación, entre los aplausos de sus socios y los abucheos de la examen.

Benjamin Netanyahu en una sesión exclusivo del parlamento de Israel, para aprobar y insultar un nuevo gobierno, en Jerusalén.
El primer ministro más longevo de Israel (1996-99, 2009-21) se refirió así a las críticas surgidas en las últimas semanas sobre el software del gobierno y las intenciones de sus nuevos socios de la extrema derecha, que incluye a políticos con discursos racistas y homófobos, como Itamar Ben Gvir, que en el pasado fue condenado por incitación al racismo y apoyo a corro terrorista.
Los acuerdos de coalición, negociados hasta el extremo minuto de plazo, fueron presentados ayer en presencia de la Knéset e incluyen polémicos puntos como la anexión de Cisjordania ocupada, una reforma legal que socava la independencia de la equidad, restaurar la pena de crimen para condenados por terrorismo, prohibir la bandera palestina o más financiación y poder para la comunidad fríjol ultraortodoxa en detrimento de otros grupos religiosos.
Polémica en la coalición
Igualmente figura en los acuerdos firmados por los seis partidos que integran la coalición -aunque no son vinculantes- la "cláusula de discriminación", que permite a cualquier negocio o profesional como médicos negarse a atender a determinado por motivos religiosos, lo que podría afectar al colectivo LGTBI.
Juristas, magistrados, diplomáticos, embajadores retirados e incluso representantes del fructífero sector de las "start-ups" han enviado cartas abiertas en los últimos días alertando sobre el daño que las políticas de este gobierno pueden infringir sobre la lozanía democrática del país, a su imagen en el exógeno y a su relación con la diáspora fríjol.

Amir Ohana, recibe el mazo cuando el nuevo gobierno de Israel presta fidelidad en la Knesset
De hecho, cientos de israelíes protestaron hoy en las inmediaciones de la Knéset contra este Ejecutante que perciben como una amenaza a la democracia y a los derechos de las minorías; mientras se desarrollaba la sesión en la que Netanyahu presentó a su nuevo junta, expuso sus líneas de entusiasmo y juró el cargo.
"Les entregamos un Estado en excelentes condiciones (...) Intenten no destruirlo, pronto estaremos de regreso", apuntó en su intervención el primer ministro saliente y, desde hoy, líder de la examen, el centrista Yair Lapid.

Los israelíes protestan frente al parlamento de Israel
Netanyahu calmó los ánimos prometiendo guiar para toda la heterogeneidad de la sociedad israelí -"judíos, árabes, religiosos y seculares"- y destacó dos temas de política exógeno como prioridades de su gobierno: contener la amenaza atómica iraní "para asegurarnos de que no nos destruye con su armamento nuclear"; y "rematar definitivamente con el conflicto árabe-israelí" firmando más acuerdos de paz con países árabes.
Durante su extremo mandato, Israel firmó en 2020 los Acuerdos de Abraham con Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Marruecos -el de Sudán aún está irresoluto de ratificarse-, y Netanyahu ya ha expresado su voluntad de expandirlos a más países, con Arabia Saudí como principal objetivo.
Reunión del junta
El nuevo dirigente de Gobierno todavía destacó su intención de impulsar el crecimiento financiero de las regiones periféricas del país, con exclusivo hincapié en las infraestructuras; poner freno al incesante encarecimiento del coste de vida -Israel es el séptimo país más caro del mundo-; y solucionar la crisis de vivienda.
Tras la intensa sesión parlamentaria, que se prolongó durante seis horas, Netanyahu convocó a todos sus ministros a su primera reunión de junta esta misma tarde; posteriormente de hacerse la foto de clan todos los ministros con el presidente Isaac Herzog, acto formal previsto para las 18.30 hora regional (16.30 GMT).

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu , y los miembros de su nuevo gobierno
Ayer Netanyahu mantuvo una breve reunión a puerta cerrada en su despacho en la Knéset con Lapid, tras negarse a celebrar la tradicional ceremonia de traspaso de poderes, un acto manifiesto y protocolar en el que siquiera quiso participar hace un año y medio cuando fue desbancado a la examen por el gobierno del cambio.
La tirantez entre entreambos políticos se hizo palpable durante todo la sesión parlamentaria, que Lapid abandonó abruptamente tras la juramento de Netanyahu, sin felicitarlo ni darle un apretón de manos por activo acabado conformar un gobierno con una holgada mayoría que lanzamiento a Israel de la inestabilidad política que reina desde 2019.
Los partidos que lo integran son el Likud de Netanyahu, los ultraortodoxos Shas y Sionismo Unido por la Torá, y los ultraderechistas Sionismo Religioso, Poder Avaro y Noam, que concurrieron juntos a las elecciones y se consolidaron como tercera fuerza más votada, a pesar de su discurso racista y homófobo.