Podemos e Izquierda Unida han llegado a un acuerdo para confluir de cara a los comicios autonómicos y municipales del 2023, y en Madrid seguirán en habitante de inventario Alejandra Jacinto para la Asamblea y Roberto Sotomayor para la hacienda.
En un comunicado conjunto, ambas formaciones aseguran que se alcahuetería de un preacuerdo que deberá ser ratificado por las bases de entreambos partidos en las próximas semanas.
Fuentes de IU han asegurado que el pacto se ha fraguado tras meses de negociación. Todavía está por definirse la nomenclatura con la que concurrirán a estas elecciones, por lo que, según han indicado, podría repetirse o no la marca de Unidas Podemos.
En el preacuerdo, entre otras cuestiones, se pone de manifiesto las líneas generales que sientan las bases del futuro software electoral. Destacan una reforma fiscal "desafío que acabe con los regalos fiscales a los ultrarricos para financiar los servicios públicos" y dejar de ser "un paraíso fiscal" para las grandes fortunas, para ser una región más desafío para la mayoría social.
Incluso, se incluye la seguro del derecho a la vivienda, "regulando los precios de los alquileres" e "impulsando un auténtico parque manifiesto de vivienda"; afrontando el encarecimiento de la vida, "abaratando el fertilizante de transporte, transformando el maniquí productivo para promover el reequilibrio territorial, la transición ecológica y el empleo de calidad". "Y en definitiva, para resguardar y asegurar los servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación, el transporte, las políticas sociales y la civilización", han resumido las formaciones.
Una confluencia para que "el cambio llegue a la Comunidad de Madrid"
Según el coordinador de Podemos Comunidad de Madrid, Jesús Santos, "este preacuerdo nace con una gusto de Gobierno" y para ganar que "el cambio llegue a la Comunidad de Madrid".
Para el coordinador de IU Madrid, Álvaro Aguilera, "Izquierda Unida y Podemos han rematado un preacuerdo en la Comunidad de Madrid que no es para las organizaciones, sino para asegurar la voz de la clase trabajadora en las instituciones". "Tenemos software, tenemos militancia y tenemos plan. El futuro está por conquistar", ha añadido.
"Incluso sabemos que las organizaciones políticas, por sí solas, no pueden cambiar Madrid. Necesitamos una amplia confluencia social que incorpore a toda la parentela, colectivos y organizaciones sociales que quieren construir un plan de región exacto, ecológico y feminista", ha subrayado la candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Alejandra Jacinto.
Por su parte, la portavoz de IU Madrid, Carolina Cordero, ha asegurado que "este acuerdo pretende ser la punta de venablo de una candidatura que defienda la dignidad de los trabajadores madrileños. Para ingresar Madrid en 2023 y revertir la desigualdad y el desequilibrio territorial que siguen creciendo cada día, impulsando un maniquí de región que blinde nuestros servicios públicos".
Incluso el candidato a la Alcaldía de Madrid, Roberto Sotomayor, ha asegurado que se alcahuetería de un acuerdo que "llevaban tiempo pidiendo los vecinos de Madrid, que están hartos de Almeida, y de que siempre sea lo mismo: de la corrupción, de los recortaduras y de los que gestionan solo para unos pocos".
Podemos e IU consideran que la situación en la región es "insostenible" y que "el desmantelamiento de los servicios públicos, la incumplimiento de los derechos sociales y la profundización en la desigualdad son el resultado de décadas de gobiernos del Partido Popular, de los cuales Isabel Díaz Ayuso representa su mayor indicativo".