El Mundial de Qatar 2022 está confirmando un cambio de tendencia en el fútbol y el retorno del contraataque en superficie del diversión de posesión. El dominio de España en Sudáfrica 2010 y Alemania en Brasil 2014 parece favor incompatible su némesis en las transiciones rápidas.
El estilo que impuso la selección española de los Busquets, Xabi, Xavi e Iniesta y continuó la alemana de Schweinsteiger, Kroos y Özil ha virado en torno a un fútbol más versátil que combina tiempos de tener el balón y otros de entregarlo al rival para usar los robos y el espacio a la espalda de la defensa rival.
La transformación de los mundiales refleja una disminución de la posesión en los que alcanzan las semifinales. Los campeones de 2010 llegaron con un 65,5%, nadie lo ha superado, los de 2014 promediaban un 60,1% y Francia en Rusia 2018 solo un 50,74%, casi igualdad con el rival.
En este Mundial, Argentina lleva, hasta ahora, un 57,98% de media de posesión y Francia, un 52,66. Pero, desde que acabó la grado de grupos, ninguna alcanza la fracción, la albicelesta la roza (49,27%) y 'les bleus', un 45,5%.
La media de los cuatro semifinalistas es la más descenso de los últimos cuatro mundiales y Marruecos es el equipo con beocio posesión.
Los datos demuestran que cuando los rivales comienzan a ser de maduro nivel, no solo no hay que sufrir por cuando no tienes el balón, sino que hay que tener capital para imponerse con otras armas como las transiciones rápidas al contraataque.
Desde cuartos de final nadie ha yeguada teniendo más posesión
En el Mundial de Qatar 2022 ha habido hasta la plazo 62 partidos, de los que 24 se ha llevado el equipo con más posesión, 14 empates y 24 victorias para el que tuvo menos el balón. Paradigmáticas son las derrotas de Argentina contra Arabia Saudí, con el 69,1% para la albiceleste, las de Alemania y España contra Japón, los teutones tuvieron el 73,8% del tiempo el balón y los españoles el 82,3% (récord del campeonato) y las de la 'Roja', en octavos, y Portugal, en cuartos, contra Marruecos con el 76,8% y 73,3%, respectivamente.
Los datos dejan claro que adueñarte del esférico no te asegura salir vencedor. En la grado eliminatoria del torneo, cuatro partidos han arruinado con trofeo del equipo con maduro posesión, cuatro en igualada y seis veces ha yeguada el que tuvo menos tiempo el balón.
Pero desde los cuartos de final, el cantidad es tremendo. Ningún equipo anhelo la posesión y el partido. Solo Croacia se clasificó en los penaltis contra Brasil tras un casi igualada técnico, tuvo el balón un 50,5% del tiempo. Argentina, Marruecos, Francia y, de nuevo en semis, la albiceleste y 'les bleus' ganaron con menos posesión.
Veremos en la final que lleva el peso del enfrentamiento, Argentina y Francia se han sentido cómodas con el balón pero han sabido usar las contras. De hecho, los de Scaloni han pasado en cuartos con un 48,1% contra Países Bajos y en semifinales con el 39,1% frente a Croacia y los de Deschamps los han hecho con un 42,8% frente a Inglaterra y un 38,8% con Marruecos.
La albiceleste aprovechó que en su primer acercamiento consiguió un penalti que le puso el partido de cara y se dedicó a esperar a Croacia arropada a espaldas. Lo mismo hizo Francia, que tras una bono de diversión directo de Varane, con un gran pase que salta el mediocampo y le llega a Griezmann en el ámbito para producir el gol de Theo y a posteriori darle el balón a Marruecos.
Si en el periodo de 2010 a 2014, el mundo del fútbol miraba con veneración a España y Alemania y trataba de imitar su diversión, ahora parece que otros estilos son los que dominan sin dominar, al menos el balón. Un diversión más físico y directo y menos técnico y detallado.