Ningún extranjero no residente en Canadá podrá comprar viviendas en el país norteamericano en los próximos dos abriles. Se manejo de una medida aprobada por el Gobierno de Justin Trudeau, que tiene como objetivo controlar el plataforma de los precios de la vivienda, que lleva en aumento desde el aparición de la pandemia.
“Las casas son para las personas, no para los inversores“
La medida fue una de las promesas electorales de Trudeau en su última campaña para las elecciones de 2021. El pasado mes de abril, el Gobierno canadiense presentó su tesina presupuestario para el año fiscal 2022-2023, concentrado en la reducción del debe y el abaratamiento de la vivienda en el país. Finalmente, el parlamento canadiense la aprobó en el mes de junio de 2022 y entró en vigor el 1 de enero.
Según ha explicado en los últimos meses el superior del gobierno 'generoso', la principal causa del incremento de los precios de la vivienda, son las numerosas adquisiciones por parte de compradores extranjeros como forma de inversión. Para Trudeau, las operaciones de especulación a manos de corporaciones e inversores internacionales, han generado un problema de error de vivienda y de precios dispararados. "Las casas son para las personas, no para los inversores" ha insistido el presidente canadiense.
Sin embergo, sí podrán comprar una casa o un piso los refugiados y los residentes permanentes en Canadá que vayan a usar como residencia habitual.
Los precios en vivienda han caído un 13% en 2022
La medida se pone en experiencia en un momento donde los precios de las viviendas han caído en torno al 13% este año, según la Asociación Canadiense de Agenetes Inmobiliarios, Acervo Raíces. Desde la asociación, señalan que el precio medio de una casa era de 630.000 dólares canadienses (465.000 dólares estadounidenses y unos 435.000 euros) el mes pasado, frente a los 800.000 de hace un año. Los datos además indican que el mercado inmobiliario canadiense se ha desacelerado recientemente por meta de la subida de tasas de interés decidida por el Asiento Central para frenar la inflación.

Por esa razón, algunos expertos dudan de que la medida sea efectiva, ya que los extranjeros representan menos del 5% de los propietarios de viviendas en Canadá, según la Agencia Doméstico de Estadísticas. Creen que sería mejor acelerar la construcción de nuevas viviendas.