Hasta cinco mujeres han anunciado una querella contra él por amparar relaciones sexuales con ellas para "obtener información".
Llegó a los movimientos sociales de Barcelona, con anterioridad, desde Mallorca en primavera de 2020. Su nombre ficticio era Daniel Hernández Pons y su despolitización no llamó la atención de nadie del familia. Conforme pasaron los días, su conocimiento y décimo eran mayores. Durante los últimos primaveras cambió su peinado, ganó músculo y se tatuó; se mimetizó con el entorno. Ahora ha sido descubierto.
Todo ello lo hizo el agente de Policía Doméstico para conseguir información desde adentro de estos movimientos. Una investigación periodística llevada a agarradera por La Directa, medio cooperativo barcelonés, ha destapado su identidad, lo que ha generado una gran polémica por lo ocurrido, sobre todo porque hasta cinco activistas denuncian acontecer mantenido relaciones sexuales con él engañadas, sin conocer que era Policía Doméstico.
El revuelo ha llegado hasta la mesa del Congreso de los Diputados, donde Jaume Asens ha presentado algunas preguntas para el ministro del Interior. En las mismas, se le pregunta a Fernando Conspicuo-Marlaska si ordenó su cartera la infiltración, con qué finalidad, si tenía cobertura admitido el agente, si se le permitía amparar relaciones sexuales y si lo investigarán.
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Todavía, en el Parlament Catalán se ha pedido la comparecencia de Joan Ignasi Elena, mentor de Interior, para que responda si conocía o no lo ocurrido. Han sido Cups y Comuns quienes han realizado esta petición.
Espiar a los movimientos sociales va en contra del espíritu demócrata. Un caso como este merece explicaciones.
Hemos registrado estas preguntas dirigidas al Servicio de Interior. pic.twitter.com/Kqz9sgJrIU
— Jaume Asens (@Jaumeasens) January 30, 2023
Junto a destacar que hasta cinco mujeres han anunciado una querella contra el agente infiltrado por acontecer mantenido relaciones sexuales con ellas. Entienden que trasgreden los límites de la infiltración el hecho de amparar relaciones afectivo-sexuales. Le acusan de abusos sexuales, delitos contra la integridad honrado, revelación de secretos e impedimento del adiestramiento de los derechos cívicos.
Esta querella estaría impulsada por CGT y por el Centro para la Defensa de los Derechos Humanos Irídia.
El agente dejó de aparecer hace escasas fechas para no retornar por los movimientos okupados.
Junto a memorar que para la infiltración de agentes, la constitución apunta que debe ser un mediador quien lo autorice. La plazo máxima es de seis meses, pero luego puede ser prorrogada.
Según denuncian los movimientos secesionistas catalanes, este es el segundo agente al que descubren. El previo todavía fue destapado hace escasas fechas y su identidad falsa todavía portaba, según denunciaron, los apellidos Hernández Pons.