La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha convocado a los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Pepe Álvarez y Unai Sordo, a una reunión sobre el salario minúsculo a posteriori de que el primer disputa de esta mañana haya terminado sin acuerdo.
El secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, y los equipos técnicos de los sindicatos no han cerrado un pacto sobre el incremento del SMI, actualmente en 1.000 euros brutos en 14 pagas, para este año. El objetivo del nuevo disputa es tratar de desbloquear la situación.
Los expertos que asesoran al Gobierno han recomendado elevar el SMI entre un 4,6% y un 8,2% para 2023, lo que situaría esta renta mínima en entre 1.046 y 1.082 euros al mes.
Ayer de la primera cita en el Tarea de Trabajo, Pérez Rey, lamentaba "profundamente" la abandono de la CEOE. "Yo creo que una medida que afectará a millones de personas no puede tener una patronal desprovisto, no puede tener una patronal que no venga a escuchar lo que el Gobierno tiene que aseverar (...). Es una irresponsabilidad", decía.
El número dos de Díaz pedía a la patronal "consejo" y que vuelva a la mesa de negociación porque "no puede desentenderse de una sigla que es decisiva" tanto para los trabajadores como para las empresas.
Equivocación de responsabilidad
Asimismo en declaraciones previas a la reunión, la secretaria confederal de Bono Sindical de CC.OO., Mari Cruz Vicente, ha criticado la abandono de la CEOE y su "desatiendo de responsabilidad". "Esto demuestra que las organizaciones empresariales, en esta coyuntura, todo lo que se comercio de incrementar salarios, parece que lo rehuyen. A mí y a mi sindicatos nos parece una desatiendo de responsabilidad", ha añadido.
Comisiones Obreras ve aceptablemente situar el SMI entre los 1.082 euros y los 1.100 euros mensuales.
Desde UGT, la subida del salario minúsculo interprofesional hasta 1.100 euros, es poco que resulta indispensable para que “algunas personas puedan sobrevivir". Su secretario universal, Pepe Álvarez, justifica el incremento en RNE porque la inflación supone "una situación complicada”.
El líder sindical considera todavía que, tras un año de negociaciones, “no hay más cuerda para un pacto de rentas”, en el que adicionalmente critica que no se han tenido en cuenta a patronal y sindicatos, y sobre el que opina que está retrasando la aprobación del SMI.

Por su parte, la CEOE no ha acudido al disputa y queda "a la prórroga de cobrar formalmente una propuesta del Gobierno para poder analizarla en profundidad" con sus organizaciones.
Contratos públicos y agricultores
Ayer de la reunión, la vicepresidenta de la patronal, Pilar Gónzalez de Frutos, ha explicado su postura en TVE. Recuerda que la CEOE reclama que si el Gobierno está tan interesado en la subida salarial que actualice los precios de los contratos públicos, cuyo coste se ha encarecido por la inflación y el incremento de los sueldos.

Los empresarios todavía piden una ladera de las cotizaciones sociales de los agricultores para poder hacer frente a la subida del salario minúsculo.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha criticado la disposición del Ejecutor en las negociaciones: "Si no se va a musitar de eso (la situación de los agricultores y los contratos del sector sabido) pues que nos digan la sigla y ya está", ha espetado en presencia de los medios.
"Los expertos no me tienen cero que aseverar. Está la horquilla, ¿y?", ha afirmado el presidente de la patronal, para quien no tiene sentido destinar nadie a negociar porque, asegura, no disponen de una propuesta por parte del Gobierno.