El vídeo de la agresión de una profesora de Secundaria a su madre: la docente ha sido absuelta

La encausada, con plaza en un centro educativo de Murcia, se enfrentaba a 4 primaveras de mazmorra y ha sido defendida por el abogado Raúl Pardo-Geijo. 

De profesora de Secundaria a reclusa. Ese es cambio de rol que ha acabado evitar Amelia: una docente de la Región de Murcia que se enfrentaba a penas que sumaban 4 primaveras de mazmorra, por la discusión violenta que mantuvo con su superiora por una simple balanza. El Fiscal la acusaba de una retahíla de delitos: vejaciones injustas, lesiones en el ámbito ascendiente y un intento de robo con violencia en casa habitada.

La surrealista disputa por la balanza jalona el historial de encontronazos que mantienen Amelia, superiora, y Amelia, hija. El postrero episodio entre ambas quedó inmortalizado en un vídeo que se visualizó durante la presencia vocal y pone de manifiesto la malísima relación que mantienen durante los últimos primaveras: unas veces por rifirrafes porherencias, otras por saldo de inmuebles, incluso por una denuncia falsa.

La disco se produjo en una casa en la aldea murciana de Los Alcázares, cuya propiedad se reparte la matriarca y sus tres hijos, uno de ellos Amelia. De hecho, esta profesora residía en el inmueble, a cambio de pasar con los gastos de mantenimiento y de que su pareja sentimental le pagase una renta a la superiora. El problema surgió cuando se rompió la relación y la superiora de la docente dejó a la expareja entrar al inmueble a poner en cobro unas cosas, entre ellas, la famosa balanza, a pesar de que Amelia le había dicho que no le abriera la puerta a su 'ex'. 

"Le dije expresamente a mi superiora que si iba Francisco, no le abriera", tal y como declaró Amelia en el judicatura. "Esto demuestra la deslealtad de mi superiora. Mi superiora me mintió y me dijo que Francisco había ido con la Control Civil". Tan enfadada estaba esta profesora con su superiora, por acaecer dejado a su expareja entrar a la casa a coger la balanza, que no dudó en copular cólera cuando la vio sentada en el patio. Así lo recogen las imágenes grabadas por la anciana, el 19 de mayo de 2018, cuando su hija regresó a la vivienda inmediato a una amiga con la que había surgido a yantar. 


Una profesora de Secundaria ha sido absuelta de los delitos de vejaciones injustas, lesiones y un intento de robo con violencia contra su propia superiora.

La Fiscalía exponía en su escrito de conclusiones provisionales que esta profesora de Secundaria arremetió contra su superiora: una mujer que por aquel entonces tenía 73 primaveras. "Se dirigió alrededor de su superiora, Amelia F. R., y le dijo que era una puta, una mete mierda, y que lo único que sabe hacer es conversar mal de ella a todo el mundo. Instantes luego, con intención de menoscabar su integridad física, le propinó un cachas empujón que le hizo caer contra una ventana".

A continuación, siempre según la Fiscalía, la profesora intentó quitarle un colgante a su anciana superiora para compensar la pérdida de la balanza que se llevó su expareja: "Cuando su superiora se encontraba sentada en una arnés en el patio exógeno de la vivienda, con la intención de enriquecerse a costa de los fortuna ajenos, le dijo a su superiora que le entregase la condena de oro que portaba en el cuello y cuando esta se negó, intentó arrebatársela por la fuerza, forcejeando con su superiora, la cual cayó el suelo".

Tal situación fue atajada por unos vecinos que entraron a la casa, en presencia de los gritos desgarradores de auxilio de la anciana, y llamaron a la Policía Regional. El asunto acabó en manos de la Control Civil que abrió un atestado por malos tratos en el ámbito ascendiente y durante la instrucción sumarial, la Fiscalía solicitó la transigencia de proceso vocal contra esta docente por vejaciones injustas, lesiones por violencia doméstica y un intento de robo con violencia adentro de casa habitada.


Una de las acaloradas discusiones de la docente con su superiora donde no para insultar a la anciana.

A pesar del contenido tan sólido del vídeo de la golpe y de otras acaloradas discuiones que figuran en la causa, Amelia ha sido absuelta tras ser defendida en el proceso por el prestigioso abogado Raúl Pardo-Geijo. No solo evitará la prisión, sino que por otra parte no deberá indemnizar a su superiora con 400 euros, ni afrontará las costas del proceso ni cumplirá una orden de alejamiento de 500 metros durante tres primaveras. La secreto de esta sentencia han sido cuestiones jurídicas de fondo que han permitido al penalista desmontar todos los delitos que pesaban contra su clienta.

Valga como ejemplo que la imputación de violencia en el ámbito ascendiente ha decaído porque superiora e hija no convivían juntas en la casa de Los Alcázares. Todo ello, a pesar de que el Supremo de lo Penal número 2 de Cartagena admite en su sentencia que "ha quedado acreditada la comisión de la golpe" y que la anciana sufrió erosiones en el cuello y policontusiones de las que tardó diez días en recuperarse.

Raúl Pardo-Geijo ha sido el abogado de la profesora de Secundaria juzgada por agredir y robar a su madre.


Raúl Pardo-Geijo ha sido el abogado de la profesora de Secundaria juzgada por embestir y robar a su superiora.

El delito de robo con violencia incluso se ha deshecho como un terrón durante la presencia vocal. Todos los vecinos que socorrieron a la anciana, a lo espacioso de su enunciación, han confirmado que la mujer portaba la condena en su mano. De forma que en la profesora no existía un actitud de apoderamiento y como argumentó su abogado, Raúl Pardo-Geijo, lo sucedido tendría encaje en un delito de realización arbitraria del propio derecho, actuando fuera de las vías legales: poco que no ha sido reclamado ni por el Fiscal ni por la imputación particular que ejercía la septuagenaria.

Amelia siquiera responderá por el tercer ilícito, el de vejaciones injustas, pese a acaecer sido "acreditado" en el proceso a través del vídeo. Todo ello, correcto a que el artículo 8 del Código Penal establece que los hechos delictivos de último trascendencia deben ser absorbidos por aquellos que tengan un carácter más agonizante y esos han sido desmontados en el proceso. De modo que la profesora ha quedado absuelta en presencia de la indignación de su anciana superiora.

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