Embalses: la reserva de agua para el consumo sube al 37,5%, pero cierra 2022 peor que en años anteriores

Este 2022 termina con una situación hidrológica en España que continúa siendo preocupante, arrastrando los mercancía de un año extraordinariamente seco y unas precipitaciones que aún no compensan el débito acumulado. Sin secuestro, las lluvias de las últimas semanas, concentradas en la prisma Atlántica en los últimos días, han supuesto un alivio y los embalses cierran el año al 44,9% de su capacidad, tras un aumento considerable e las últimas semanas.

No obstante, la reserva de los embalses españoles permanece en su nivel más bajo para estas fechas desde 1995. Por su parte, las presas destinadas a la producción de energía eléctrica han subido su reserva de agua casi cinco puntos en la última semana, que se suman a la subida de casi diez puntos de la semana precedente. Con los´últimos datos del año, estos embalses se encuentran al 61,5% de su capacidad, casi dos puntos por encima de los títulos medios del zaguero quinquenio.

Pero lo más importante es que los embalses de uso consuntivo -aquellos cuyo fin es el consumo humano y la agricultura- se encuentran hoy al 37,5%, según los datos del zaguero referencia semanal del Boletín Hidrológico, publicado por el Servicio para la Transición Ecológica y el Provocación Demográfico (Miteco). Es un 2,1% más que la semana pasada; en la última semana, se han acumulado 810 hectómetros cúbicos más, que han presbítero además a las cuencas hidrográficas más castigadas por la sequía. 

En definitiva, el cuerpo de agua en los embalses para el consumo humano alcanza los 14.484 hm³, aunque sigue siendo el nivel más bajo en estas fechas desde hace casi tres décadas, y en la decano parte de España hay mucha menos agua almacenada de lo que sería ordinario.

Gracias a estas recientes aportaciones, la reserva de agua para consumo se encuentra solo un punto por debajo que en la misma aniversario del año pasado (38,5%), pero sigue muy acullá del nivel medio de la última término (50,9%, teniendo en cuenta para esta comparación la capacidad total coetáneo). En suma, con un inculpado débito de lluvias en el pasado año hidrológico y un otoño más seco de lo ordinario, la situación de sequía prolongada afecta a muchos territorios.

Las cuencas que menos agua almacenan en relación a su capacidad son la del Guadalquivir (23,9%), Guadalete-Barbate (29,2%) y las Cuencas Internas de Cataluña (31,8%). Por el contrario, las que están en mejor situación relativa son por lo normal las cuencas septentrionales, pero son además las que tienen beocio capacidad: la de Galicia Costa y Cantábrico Uruguayo, encima de la cuenca del Tinto, Odiel y Piedras, en Andalucía, que en este momento es la que tiene un decano porcentaje de reserva de agua. La mayoría de las cuencas peninsulares se encuentran claramente por debajo de sus niveles habituales en esta época del año, incluidas algunas de las más grandes de España, como son la del Tajo y Guadalquivir. 

Sigue leyendo para conocer al detalle la situación de los embalses en España.

La situación embalse a embalse

En España hay 372 embalses con una capacidad total de almacenamiento de 56.000 hectómetros cúbicos (hm³) de agua, lo que supone aproximadamente el 50% del caudal fluvial del país.

Badajoz cuenta con el decano embalse de España, el de La Serena, que es además el tercero más ilustre de Europa. Construido en 1989, tiene una capacidad de 3.219 hm³, lo que significa que podría juntar 3,21 billones de litros de agua. Este cuerpo podría cubrir las deposición de la región de Extremadura durante más de 30 primaveras.

El segundo más ilustre además se encuentra en Extremadura, el de Alcántara, en Cáceres (3.160 hm³), construido en 1969. En total, nueve embalses superan los 1.000 hectómetros cúbicos de capacidad: los dos citados, y los de Almendra (en la provincia de Salamanca, con la presa más entrada de España, 202 metros), Buendía, Mequinenza, Cijara, Valdecañas, Ricobayo y Alarcón. El más pequeño de España es el de Rioseco, en el curso del río Nalón, en Asturias, con una capacidad de 4 hectómetros cúbicos.

Entre los embalses que muy a menudo aparecerán vacíos en este relación está el de Valdeinfierno, en la cuenca del Segura, que se construyó en el siglo XVIII y cuya finalidad principal es retener el agua para el explotación del regadío y para proteger a las poblaciones de las crecidas del río Luchena, igual que la presa de Algar respecto a las crecidas del río Palancia, en Valencia.

En el sucesivo plano se puede comparar la situación específica de los embalses de uso consuntivo con los datos disponibles al vallado del zaguero mes. Los embalses que se encuentran señalados en color rojo se encuentran por debajo de la medio de su capacidad total. En otra pestaña, se ofrece una panorámica diferente, que muestra para cada embalse su reserva coetáneo respecto a la media de los últimos cinco primaveras. La decano parte de los embalses peninsulares para el consumo humano se encuentran en la hogaño en un nivel inferior que en el zaguero quinquenio. 

La progreso cuenca a cuenca

Los gráficos que se presentan a continuación recogen el estado y la progreso de las 16 cuencas hidrográficas peninsulares españolas, y de todos sus embalses, con los datos mes a mes desde 2012, recopilados por DatosRTVE del boletín hidrológico del Servicio para la Transición Ecológica y el Provocación Demográfico (Miteco).

En conjunto, el nivel de agua embalsada en España se encuentra en títulos mínimos en comparación con los últimos diez primaveras, lo que expone a la población a situaciones de escasez de agua. Según la estructura Greenpeace, el 70% de las cuencas hidrográficas en España presentan un nivel de estrés hídrico parada o severo.

Los niveles de en torno al 85% de capacidad que alcanzaron los embalses españoles en la primavera de 2013 o 2014 no se han trillado en la misma temporada desde entonces, en un descenso que es más inculpado en la prisma Atlántica, donde están algunos de los principales ríos españoles y los que más han sufrido esta tendencia, en específico las cuencas de los ríos Guadiana, Guadalete-Barbate y el Guadalquivir.

Para más detalles, a continuación se puede analizar la progreso del nivel de agua embalsada en cada cuenca hidrográfica española desde 2012 y la comparación del porcentaje coetáneo con el de la media de los últimos cinco primaveras y la última término.

Lluvias un 4% por encima de lo ordinario

El año hidrológico 2021-2022 terminó como el tercero más seco desde que hace 60 primaveras comenzaron los registros en España, con unas precipitaciones acumuladas un 25% por debajo de los títulos normales. El nuevo año hidrológico que comenzó el 1 de octubre se mantenía en la misma cuerda hasta este mes de diciembre. Hasta el 13 de diciembre se había recogido un 4% más de precipitaciones de lo ordinario, 195 litros por patrón cuadrado de valía medio franquista, cuando lo esperable habría sido que se acumularan 188 litros por patrón cuadrado, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Las cantidades acumuladas se encuentran por debajo de lo ordinario en la cornisa cantábrica, Cataluña, la decano parte de Andalucía, en el oriente de Valencia y Alicante, al oeste de Baleares y en todo el archipiélago canario. Por otra parte, se superan los títulos normales para el periodo 1981-2010 en gran parte del interior y tercio oeste de la península, en Aragón, Castellón, al este de Mallorca y en la isla de Menorca. Destacan especialmente zonas del interior de la provincia de Cuenca, la sierra de Gredos y del noroeste de Badajoz, donde se llegan a doblar las cantidades de precipitación normales.

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