El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha llegado este domingo a la Catedral de Brasilia, donde los actos de su investidura comenzarán con un desfile entre una multitud de miles de personas que le aguardan desde hace horas.
Al calar a la Catedral, yuxtapuesto a su esposa, Rosângela "Janja" da Silva y el vicepresidente electo, Geraldo Alckmin, Lula ha subido a un Rolls Royce "Silver Wraith" sin capota de la Presidencia brasileña, en el que recorrerá unos dos kilómetros hasta la sede del Parlamento, donde prestará protesta al cargo, con la pobreza y la huella de Bolsonaro como grandes retos de su mandato.
Los actos se concentran en la Explanada de los Ministerios, una avenida donde se sitúan todos los edificios del poder manifiesto doméstico y que desde las primeras horas de este 1 de enero ha sido ocupada por decenas de miles de personas, en su mayoría vestidas con el color rojo del Partido de los Trabajadores (PT).