Moscú reconoce la muerte de al menos 63 soldados en un ataque ucraniano en Donetsk

El Servicio de Defensa de Rusia ha obligado este lunes la asesinato de al menos 63 soldados rusos por el impacto de un misil ucraniano contra un cuartel del Ejército ruso en la pueblo de Makíivka, en la región de Donetsk, anexionada por Moscú en septiembre.

Por su parte, el mando ucraniano ha informado sobre este ataque en su cuenta de Facebook y ha señalado que "Papá Noel empaquetó 400 cadáveres de cerdos rusos", encima de más de 300 heridos.

Tras los ataques masivos de misiles y drones rusos del 31 de diciembre y el 1 de enero, los rusos han vuelto a la carga este lunes y el Ejército ucraniano ha anunciado el derribo de la mayoría de los proyectiles.

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Ucrania replica a los continuos ataques rusos

Rusia ha castigado a Ucrania por tercera trayecto consecutiva con ataques masivos de misiles y drones, sin conquistar debilitar el espíritu de resistor de los ucranianos. "Vemos que durante tres días consecutivos nos atacan. No sabemos todavía qué es lo que han planificado", ha patente este lunes en la televisión ucraniana el portavoz de la comandancia de la Fuerza Aérea de Ucrania, Yuri Ignat. "Simplemente, debemos prepararnos y proseguir la pólvora sequía, los misiles en sus posiciones, la gentío repertorio", ha añadido.

El comando de la Fuerza Aérea del Ejército ucraniano ha informado de que las fuerzas de Ucrania han destruido "en la tinieblas del 1 al 2 de enero un total de 39 drones que las fuerzas rusas lanzaron contra Ucrania, anejo con dos drones de gratitud del tipo Orlan-10 y un misil guiado emprendedor desde el vendaval del tipo Kh-59".

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De ellos, nueve han sido derribados sobre las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia, mientras varios proyectiles han caído en un mercado de la ciudad de Beryslav, en la región de Jersón, en donde han resultado heridas cinco personas.

Por su parte, Ukrenergo, el cámara de la red de distribución eléctrica de Ucrania, ha indicado que la situación está "bajo control" pese a que los ataques nocturnos afectaron al servicio eléctrico de Kiev, "oportuno a lo cual se llevan a extremidad cortes de emergencia".

Ucrania no se ha quedado de brazos cruzados en presencia de los continuos ataques rusos y ha respondido con el hostigación del cuartel del Ejército ruso en la pueblo de Makíivka.

El Servicio de Defensa ruso ha señalado que "el régimen de Kiev atacó con seis misiles HIMARS producidos en Estados Unidos un cuartel temporal de una de las unidades de militares rusos", dos de los cuales fueron derribados por la defensa antiaérea rusa.

Kiev "percibe" el temor de Moscú

El asesor presidencial ucraniano, Mykhailo Podolyak, ha asegurado que "lo que más teme Rusia es que Ucrania vaya hasta el final". "Rusia no puede influir en nulo. Poco que sin motivo a dudas ellos no desean, ya que no se tráfico solo de Ucrania, se tráfico de la influencia de Rusia en los temas conflictivos de la política completo", ha explicado a la televisión ucraniana, al señalar que Kiev no cambiará su talante en presencia de la invasión rusa.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, además se ha referido al miedo de Rusia y ha indicado que este "se percibe".

"Hacen admisiblemente en tener miedo, porque están perdiendo. No les ayudarán ni los drones, ni los misiles, ni todo lo demás, porque estamos juntos. No podrán quitarle la independencia a Ucrania", ha añadido.

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