Cuando obesidad e infertilidad van de la mano: "La salud metabólica es muy importante para afrontar el embarazo"

Numerosos estudios científicos han revelado la estrecha relación que existe entre obesidad e infertilidad en los dos sexos. En mujeres, el exceso de peso puede contribuir a aumentar los problemas de ovulación y a alterar los períodos menstruales, al mismo tiempo que incrementa las probabilidades de ofrecer una peor respuesta a los tratamientos para la infertilidad. Las gestantes con sobrepeso u obesidad tienen asimismo más peligro de sufrir un fracaso directo, encima de otras muchas complicaciones durante el inconveniente. En hombres, entre otros existencias, se producen cambios hormonales que disminuyen el apetito sexual y afectan directamente al control de su ciclo reproductivo.

El impacto de la obesidad en la fertilidad se da en los dos sexos, pero en la mujer se detecta más fácilmente por las consecuencias directas sobre el ciclo menstrual, que son más visibles y la llevan a consultar antaño con el entendido. A nivel militar, la infertilidad en la población femenina española que tiene entre 30 y 49 abriles es del 17,5%. De ellas, no se sabe el porcentaje exacto relacionado con el sobrepeso, pero se estima que la probabilidad de tener problemas de fertilidad es hasta un 30% más adhesión cuando hay exceso de peso. Un indicador representativo es que casi una cuarta parte -un 23%- de las mujeres que se someten a técnicas de fertilización in vitro padece sobrepeso u obesidad.

"Se calcula que por cada mecanismo de incremento del índice de masa corporal (IMC) frecuente, la posibilidad de inconveniente directo disminuye un 5% al año", declara a RTVE.es Sonia Lobo Martínez, ginecóloga de la Mecanismo de Reproducción Humana del Hospital La Paz, quien recalca que "la posibilidad de preparación disminuye más cuanto maduro es el IMC y sobre todo si los IMC son elevados, tanto en el macho como en la mujer".

Ayuda a mujeres con obesidad que quieran ser madres

Seis sociedades científicas de endocrinología, obesidad y ginecopatía han despabilado que la obesidad puede duplicar el peligro de infertilidad y han reclamado priorizar en la directorio de dilación de cirugía bariátrica a las mujeres mayores de 35 abriles con obesidad severo e infertilidad. Son la Sociedad Española de Endocrinología y Avituallamiento (SEEN); para el Estudio de la Obesidad (SEEDO); de Obstetricia y Obstetricia (SEGO); de Fertilidad (SEF); de Dietética y Avituallamiento (SEDYN) y la Asociación Española de Urología (AEU) que han suscrito un posicionamiento conjunto para consensuar un acometida global de este problema.

Este categoría de especialistas propone priorizar en la directorio de dilación de cirugía bariátrica a las mujeres con obesidad severo e infertilidad que tengan más de 35 abriles, al mismo tiempo que reclama capital desde el Sistema Franquista de Lozanía para la creación de unidades multidisciplinares que aborden la obesidad tanto a nivel hospitalario como de atención primaria. Igualmente, emplazan a achicar las listas de dilación de cirugía bariátrica -según los datos de los que disponen, hay aproximadamente 11.000 personas esperando-, así como a valorar la financiación de los nuevos fármacos que prometen ser decisivos en la lucha contra la obesidad.

"La salubridad metabólica de la mujer es en realidad importante para afrontar el inconveniente, no solo para solucionar el problema de fertilidad. Hoy somos conscientes de que esa obesidad no es un asunto estético, ya que la masa sebo está muy implicada en cambios hormonales que complican la fertilidad de la mujer y del hombre", asegura a RTVE.es Cristóbal Morales, endocrinólogo del categoría Vhitas en el Hospital Inexplorado de la Macarena de Sevilla y vocal de SEEDO, una de las sociedades firmantes del documento.

Este experimentado explica que los problemas relacionados con el exceso de peso se producen antaño, durante y luego del inconveniente, ya que el matriz "es la primera incubadora, la primera cuna", y si la salubridad metabólica del matriz no es buena, y la principio llega al inconveniente con diabetes o con exceso de sebo, "ese inmaduro tiene más posibilidades en un futuro de que viva con obesidad, porque la epigenética cambia sus genes y hace que sea más propenso a ser un inmaduro obeso o con diabetes en un futuro".

En cuanto a los hombres, que representan entre el 20% y el 50% de los casos de infertilidad de pareja, la obesidad asimismo podría envidiar un papel relevante. Aunque la calidad del semen asimismo puede estar alterada, el principal problema no estaría ahí, sino a nivel hormonal. Los estudios científicos apuntan cada vez con maduro fuerza a un huella de hipogonadismo, que se traduce en una último secreción de hormonas sexuales

"Antiguamente se pensaba que la masa sebo era un puro almacén de energía, pero ahora sabemos que asimismo es una auténtica industria de hormonas que alteran todo el transformación. Uno de los existencias que puede gestar es un último apetito sexual, y asimismo disminuyen las hormonas de la hipófisis, que controlan el ciclo reproductivo masculino", detalla Cristóbal Morales, para subrayar que el hombre "asimismo se tiene que cuidar" antaño de plantearse el inconveniente conexo con su pareja.

Sonia Lobo Martínez, quien coordina el categoría de interés de endocrinología reproductiva de la Sociedad Española de Fertilidad, explica por su parte que "la obesidad en el macho puede afectar a la fertilidad a diferentes niveles, ya que los pacientes obesos padecen más frecuentemente disfunción eréctil; presentan unos menores niveles de testosterona en mortandad y en ellos aumenta la temperatura escrotal, lo que ocasiona un daño del ADN de los espermatozoides y aumenta la producción de radicales libres en el semen. Todo ello explica que tengan último número de espermatozoides y con último movilidad que los varones con normopeso".

Un problema taza de primer orden

Las sociedades científicas que reclaman este acometida del impacto de la obesidad en la fertilidad recuerdan que el exceso de peso es un problema taza de primer orden, puesto que en maduro o último medida afecta a la centro de la población española. A esta emblema tan preocupante ha contribuido el cambio de hábitos sociales que se ha producido en las últimas décadas, lo que ha propiciado un maduro sedentarismo y estrés, consumo de alimentos procesados o alteraciones del sueño.

"Todo esto hace que nuestros genes tengan más tendencia al aumento de peso, a engordar y a desarrollar obesidad. Por eso tenemos que poner mucho el foco en la prevención desde la jardín de infancia, desde los colegios. Aunque asimismo en el diagnosis, porque la obesidad es una enfermedad infradiagnosticada; y en el tratamiento, que tiene que ser personalizado", expone Morales.

Este endocrinólogo destaca asimismo la importancia de los nuevos medicamentos contra la obesidad que están en expansión, y que "van a aparecer en el interior de tres, cuatro o cinco abriles". "Van a ser fármacos revolucionarios", adelanta, y explica que, según se desprende de los resultados de los ensayos clínicos que ya están en marcha, con ellos se puede obtener una pérdida de hasta el 23% del peso corporal.

Factores que pueden afectar

Relacionados en buena medida con el cambio de hábitos sociales, Sonia Lobo apunta a una serie de factores que asimismo pueden afectar a la función reproductiva, como por ejemplo la presencia de un IMC por debajo de lo frecuente, ya que "a las pacientes excesivamente delgadas a veces les cuesta más conseguir el inconveniente por problemas ovulatorios, y una vez embarazadas presentan más peligro de fracaso, de bajo peso al emanar y menos tasa de nacidos vivos". En presencia de el problema de las dietas restrictivas, así como del demasía de comida rápida y de precocinados, esta ginecóloga recomienda "una dieta mediterránea variada, el consumo diario de frutas, verduras, legumbres y frutos secos; disminuyendo el consumo de grasas y azúcares refinados".

Además pone energía en hacer prueba, aunque de modo moderada. "Tanto el sedentarismo como el prueba físico excesivo pueden afectar negativamente a la fertilidad", mantiene, y recalca que "el excesivo culto al cuerpo puede producir asimismo alteraciones endocrinas que alteren la ovulación y empeoren la calidad del semen, dificultando la posibilidad de conseguir un inconveniente".

Finalmente, alerta sobre el huella pesimista del consumo excesivo de bebida, café y otras sustancias tóxicas, como cannabis o cocaína; así como de medicamentos anabolizantes o ciertos fármacos anticalvicie. "Los factores ambientales afectan la capacidad reproductiva tanto en la mujer como en el macho, pero es importante destacar que estos factores, a diferencia de la momento, son modificables", enfatiza esta ginecóloga.

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