El vinagre es el aliño que no puede ausentarse en las ensaladas, el ingrediente indispensable de los salmorejos y de cientos de recetas, incluso, dependiendo del tipo de vinagre, se puede usar como producto de virtud. Y, hablando de tipos, ¿por qué hay tantos? ¿Cuál es el ideal para cada ocasión? Lo cuentan en Ahora o Nunca.
Mónica López ha dedicado una sección peculiar para conversar del vinagre, un condimento que no error en ningún hogar (sea en la forma que sea). Y es que son muchos, los tipos de vinagre que hay, ¿por qué? Según la presentadora, porque lo único que se necesita para hacer vinagre es un ingrediente, el azúcar. Este zaguero se fermenta, se convierte en trinque, y vuelve a fermentar, lo que convierte el trinque en ácido. ¿El resultado?: “Rebajándolo un poquito: ¡el vinagre!”, asegura la presentadora.
Los vinagres más usados
Los más conocidos son los que le dan el nombre innovador a este condimento. Hablamos de los típicos, el vinagre de caldo, el de caldo blanco que, como cifra estrafalario se obtiene de la fermentación de la remolacha, y el vinagre de jerez. Los tres son muy apreciados en ingreso restauración por el tiempo que deben de estar en cuba.
El vinagre más apreciado
Otro de los más famosos es el vinagre o aceto balsámico. Este es uno de los más exclusivos porque requiere más de 12 primaveras (incluso pueden entrar a 25) de maduración. Por ello, y aunque no seamos consciente, lo que solemos tomar es el “aceto balsámico de imitación”. El innovador tiene Denominación de Origen de la Reggio Emilia y de Módena, en Italia, y una botella puede entrar a costar 100 euros.
Vinagres de frutas
Como ya comentaba López, solo se necesita azúcar para la elaboración del vinagre. Por ello, muchos deciden sacarla de forma natural. Así tenemos de mango, frambuesa, higo, piña o el de manzana, todavía llamado vinagre de sidra, porque se obtiene directamente de su fermentación y suele tener ese toque picante.
Vinagre de arroz
Con una descortesía parecida al vinagre de manzana tenemos el vinagre de arroz, normalmente utilizado en la cocina asiática y muy benefactor para el sistema inmunológico. Pintoresco para elaborar el arroz del sushi.