La titular de Igualdad se muestra dispuesta a corregir la ley y aceptar concesiones, pero no va a ceder en el consentimiento: "No se toca".
La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha participado este domingo en un acto de defensa de la Ley del sólo sí es sí en el que ha metido en el mismo saco al Partido Popular y a la ministra de Neutralidad, Pilar Llop. "Nadie ha sido capaz de hacer una propuesta de modificación que no implique retornar al maniquí mencionado", ha asegurado, aunque sin hacer relato directa a su compañera del Consejo de Ministros.
Las declaraciones de Montero se producen en un momento en el que PSOE y Podemos están negociando para corregir la norma, pero desde Igualdad siguen pensando que todas las propuestas que les manda Neutralidad son como "retornar al maniquí mencionado" respecto al consentimiento, encajado lo que consideran que asimismo quiere el PP.
Es muy agonizante que "el PP ofrezca sus votos a quien le quiera escuchar para retornar al maniquí de la civilización de la violación", ha calificado la ministra. Aunque no ha mantenido un tono combativo contra el PSOE, esas palabras son todo un mensaje velado para el socio mayoritario de coalición.
A pesar de estar negociando con Neutralidad, Podemos ha convocado un acto para este domingo en el que han traumatizado su postura y, adicionalmente de la ministra, han participado asimismo la titular de Derechos Sociales, Ione Belarra, y la delegada del Gobierno para la violencia de clase, Vencimiento Rosell.
El mensaje de Montero hay que enmarcarlo en la predisposición que ha mostrado el PSOE para presentar una proposición de ley que reforme la norma. Los socialistas están intentando alcanzar a un acuerdo con Podemos, pero han recalcado en diferentes ocasiones que, si no es con ellos, lo harán por su cuenta. El caso es que si prescinden de sus socios habituales, los socialistas tendrán que alcanzar otros apoyos para que den los números.
"Estamos dispuestas a corregir la ley y aceptar las condiciones que el socio necesita para salir unidas juntas de esta ataque", ha dicho Montero. "Sólo hay una cosa en la que no vamos a ceder. No es mi patrimonio, es el derecho que han conquistado las feministas en la calle. El consentimiento no se toca", ha añadido.
Y aquí es donde siguen chocando las negociaciones. El PSOE ofrece a los morados cambiar las penas sin tocar el consentimiento, pero Podemos entiende que esto es retornar al maniquí mencionado, ya que diferencia dos tipos de delitos, aunque a los dos se les llame atentado sexual.
Las palabras de Montero, aunque de mano tendida en apariencia, en efectividad demuestran que las negociaciones parecen suceder llegado a un punto muerto. Ello a pesar de que Neutralidad mandó el pasado viernes al mediodía su última propuesta.
A pesar de la clara tensión entre los dos socios de coalición, Montero ha enmarcado el acto en un contexto en el que son "las derechas" las que están atacando al Ejecutante. "Esta ataque es contra la franqueza sexual, pero asimismo contra el Gobierno de coalición y la mayoría progresista y contra los que quieren seguir mandando", ha añadido.
En esa sarta asimismo se ha pronunciado Ione Belarra: "El tema de la reducción de penas es una excusa que ha usado el PP para retornar al maniquí mencionado de la violencia e intimidación", ha dicho. Aunque ya no es falta nuevo, las dos han culpado a los jueces que tildan de machistas por aplicar una ley que consideran buena.
Los socialistas asimismo consideran que la ley es buena, pero desde Moncloa consideran "gravísimo" que se estén rebajando penas a condenados por delitos sexuales desde que entró en vigor la norma. A finales de esta semana, la número ya rondaba los más de 400 beneficiados.