El mundo del cine está de pena. Ha muerto George R. Robertson, el actor que dio vida al caudillo Henry Hurst en la mítica dinastía de películas Loca institución de policía. Aunque falleció hace una semana, es ahora cuando la comunidad ha comunicado su crimen a los medios de comunicación, según informa The Hollywood Reporter.
Tenía 89 primaveras y la causa de su crimen ha sido una breve enfermedad. Adicionalmente de interpretar en la dinastía policíaca de comedia, en sus 60 primaveras de carrera profesional trabajó asimismo en televisión y teatro, facetas que combinaba con su agricultura humanitaria como embajador de UNICEF.
Muere George R. Robertson: esta fue su carrera actoral
De origen canadiense, el actor estudió un máster de empresariales en Nueva York antiguamente de dedicarse para toda la vida a la interpretación. Debutó en la gran pantalla de la mano de Roman Polanski en La semilla del diablo (1969), en un papel sin acreditar. Y tan solo un año más tarde actuó en Aeropuerto, como uno de los aterrados pasajeros. La cinta fue nominada a los Premios Oscar a mejor película y fue el primero de los tres trabajos en los que participó y que fueron nominados por la Agrupación del Cine.
Tras personificar al coronel Lucas en Asalto al poder llegado (1978), en 1984 le llegó el papel con el que el divulgado siempre le recordaría: el caudillo Henry Hurnst, en la primera película de Loca institución de policía, estrenada en 1984. Con el tiempo, su personaje se convirtió en comisario y durante las cinco secuelas de esta dinastía, Robertson apareció con frecuencia. Sin retención, se despidió del personaje en Loca institución de policía: Ciudad sitiada, pese a que tuvo un breve cameo en la serie basada en las películas.
Con el final de esa era, Robertson se unió al reparto de JFK: Caso despejado (1991), dirigida por Oliver Stone, siendo este el tercer título nominado al Oscar a mejor película en su trayectoria. Luego, el actor fue apareciendo con papeles menores en cintas como Quédate conmigo (2012) o Cradle to the Circunspecto (2017), su final trabajo delante de las cámaras. Desde entonces se retiró de los focos para dedicarse a pintar y escribir.