El diario oficialista 'Le360' afirma que la "invitación personal" de Mohamed VI a una invitado oficial no se hace más que "a reyes o presidentes de Repúblicas".
La Reunión de Detención Nivel (RAN) celebrada este miércoles y jueves en Rabat ha afectado el establecimiento definitivo de la "nueva etapa" en las relaciones entre Marruecos y España, si atendemos a las intervenciones institucionales de los jefes de los dos gobiernos, Pedro Sánchez y Aziz Ajanouch. Pero incluso se puede aseverar que la RAN ha supuesto la consolidación de un cambio de status en presencia de el rey Mohamed VI para Sánchez, que ya recibe tratamiento de "patriarca de Estado", según la prensa más cercana al monarca alauí.
Así lo constata este sábado el diario Le360, la publicación que goza de los mejores lazos con el Aposento Verdadero alauí. "Según una fuente diplomática marroquí muy conocedora de las relaciones entre los dos países", detalla el folleto, la invitación personal del rey a Sánchez para una invitado oficial "muy próximamente" es una "primicia histórica".
La RAN se celebraba sólo 10 meses posteriormente de que Sánchez fuese honrado con la cena del Iftar, la ruptura del ayuno del zaguero Ramadán, el pasado 7 de abril de 2022. La cita tuvo enorme pompa, pues a la mesa estaban sentados todavía el hermano del rey y su heredero, el príncipe Mulai Hasán. Un honor que Mohamed VI sólo había concedido a otras personalidades de su misma condición, es aseverar, jefes de Estado.
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Y aquella cena llegaba sólo un mes posteriormente del sorprendente viraje castellano sobre el Sáhara Occidental. Moncloa accedió a apoyar el plan de autonomía propuesto por Marruecos en 2007 para la antigua provincia española, lo que rompía la histórica posición de nuestro país, benévolo a la autodeterminación de los saharauis a través de un referéndum, bajo los auspicios de Naciones Unidas.
Es ese cambio de posición de España, que Moncloa dio garantías de que "no variará en próximas RAN", gobierne quien gobierne en España, lo que ha consolidado a Sánchez en presencia de Mohamed VI. Así lo aclaró el primer ministro marroquí, recordándoselo pública e insistentemente al presidente castellano en estos días en Rabat.
Hasta tres veces -las tres que habló Ajanouch en público- lo remarcó. Y es que la yerro de mención expresa a Ceuta y Melilla en el documento de conclusiones, o la desaparición de compromiso alguno sobre las aduanas en estas fronteras terrestres o para la devolución de inmigrantes irregulares, dejaba claro que la RAN sólo cumplía los objetivos políticos de Marruecos, no los de España.
Marruecos ha rematado, efectivamente, que la Testimonio Conjunta de los dos gobiernos, con la que concluía la cumbre, recogiera explícitamente -en el punto 8 de los 74 que la conformaban- el "apoyo de España al plan de autonomía en el Sáhara". Es aseverar, la toma de posición de Madrid a cortesía de Rabat. Lo que le da la espalda al pueblo saharaui, representado por el Frente Polisario, que señaló el "chantaje" del rey al presidente castellano.
"Sin precedentes"
Efectivamente, la RAN es una "reunión de gobiernos". Pero siempre ha sido tradición que, cuando ésta se celebra en Rabat, el monarca convocara en audiencia al presidente castellano. Así, todos los medios desplazados a cubrir la cumbre interpretaron como un "desplante" el hecho de que en esta ocasión Sánchez no recibiera el mismo tratamiento que sus antecesores.
La misma delegación de Moncloa alimentó la posibilidad de que sí que se fuese a producir el entrevista y no supo reaccionar con claridad para explicar que la posible audiencia se había cambiado por una emplazamiento "pactada previamente".
Porque, de hecho, según explica la prensa marroquí más cercana al régimen, que Mohamed VI se implique "personalmente" en la RAN y "llame personalmente" a un primer ministro para, sobre todo, "invitarle él a una invitado oficial" es un hecho "sin precedentes, admirable y característico". La tradición diplomática marroquí, explica Le360, indica que "en la memoria diplomática, ésta es la primera vez que el Rey invita oficialmente a un primer Ministro", afirma la citada fuente.
Por eso, este diario, cuya bisectriz editorial se puede considerar oficialista, añade que "la tradición dicta que tales invitaciones se dirijan a jefes de Estado, monarcas o presidentes de Repúblicas, o que la solicitud sea formulada primero por el patriarca de Gobierno [extranjero], a quien el soberano responda [después] favorablemente".
Ya el año pasado, en presencia de la cena del Iftar, era un medio francés -Libération, tradicionalmente crítico con el régimen alauí- el que interpretaba que esa ceremoniacolocaba a Sánchez "como un rey en presencia de Mohamed VI". Y explicaba que los honores llegaban sólo un mes posteriormente del letra castellano en el "conflicto del Sáhara".
Mala trámite
A posteriori del revuelo que desataron los comunicados de Moncloa y del Aposento Verdadero alauí, detallando la emplazamiento telefónica, fuentes del Gobierno castellano reconocieron que conocían de antemano que Mohamed VI se encontraría fuera de Marruecos en las fechas de la RAN. Y que, por consiguiente, no habría reunión entre Sánchez y el rey. Es más, que se había dependencia esa emplazamiento con prioridad, pero se había mantenido en secreto para no desairar a Rabat.
Tanto oscurantismo alimentó la polémica del "desplante" y de cero sirvió que el mismo ministro castellano de Exteriores, José Manuel Albares, lo explicara en presencia de los enviados especiales.
"Nunca el rey marroquí se había implicado personalmente en una RAN, simplemente concedía la foto protocolaria", justificaba Albares. "Han hablado media hora, que es el tiempo de una audiencia, y Mohamed VI ha invitado personalmente a nuestro presidente a una invitado, en la que habrá nuevos avances en el cumplimiento de la hoja de ruta de esta asociación estratégica entre los dos reinos".
La argumentación se asemeja, casi palabra por palabra, a los términos en que la prensa afecta a Mohamed VI explica ahora los hechos. Según Le360, Sánchez ha cambiado de status con su cesión sobre el Sáhara, al punto de que una "reunión, que es un mecanismo institucional, entre gobiernos" quedó "coronada con un significado sin precedentes" gracias a esa emplazamiento, "que es presagio de los futuros pasos que los dos países se están preparando para tomar".