Sofía Otero cautiva al jurado de la Berlinale con su interpretación en '20000 especies de abejas'

El Oso de oro que obtuvo 'Alcarrás' en la pasada estampado de la Berlinale encuentra su prolongación en la matizada interpretación de una pupila transgénero que la pipiolo actriz compone en la ópera prima de Estibaliz Urresola.

Discutir las decisiones de los jurados es tan sencillo como impugnar el resultado de unas elecciones generales, autonómicas o municipales cuando van contra los intereses del votante, con la suave diferencia de que un premio cinematográfico tiene una incidencia pequeño en nuestras vidas que la designación de un parlamentario, un asesor o un concejal.

Ahora correctamente, si lo que nos toca es sancionar el sentencia del miembros, difícil será que discutimos la elevación al trono del Oso de Oro de Sur l’Adamant, de Nicolas Philibert, un documental que, precisamente por sus controvertidos fundamentos, confirma la voluntad aperturista de un festival que encuentra en el trabajo del documentalista galo un crisol en el que desplegar todas sus intenciones, arropadas por una saludable sección oficial que incorporó títulos tan variopintos como Suzume (Makoto Shinkai, 2023), Past Lives (Celine Song, 2023) o Tótem (Tonto Avilés, 2023).

['Sur l’Adamant': Nicolas Philibert detona una bomba humana en la Berlinale]

El miembros compuesto por Kristen Stewart, Golshifteh Farahan, Valeska Grisebach, Radu Jude, Francine Maisler, Johnnie To y Carla Simón da la sensación de acaecer asumido el saludable perfil ecléctico de la competición oficial galardonando títulos de incuestionable valencia cinematográfico como la falsa comedia rohmeriana Roter Himmel de Christian Petzold, Premio Singular del Miembros, o como el gran tragedia presentado por Joao Canijo, Mal Viver, que obtuvo el Oso de Plata.

La distinción a Sofía Otero, coprotagonista de 20000 especies de abejas, refuerza el gran trabajo de dirección de actrices llevado a acabo por Estibaliz Urresola, sin duda la gran fortaleza en su inauguración en el largometraje de ficción como viene a demostrar la estratosférica interpretación de Patricia López Arnaiz como atribulada mamá de la pupila transgénero que protagoniza el filme.

Si uno atiende a las crónicas publicadas en estas páginas a lo amplio de la última semana, entenderá que el alegría de los premiadores coincidió de modo sorpresiva con los hacia lo alto fir]mantes, pues no es cero habitual que jurados y críticos se amarren en un beso del alegría que no repugne ni a unos ni a otros.

Así hemos gastado como la amorosa transmisión del oficio del cine acuñada por Philippe Garrel en Le grand chariot obtuvo el digno premio a la mejor dirección y como la elusiva escritura de Angela Schanelec se las arregló para vindicar la pervivencia de la tragedia clásica más allá del tiempo en Music, considerada como mejor guion de esta Berlinale 2023.

[Sofía Otero, de nueve años, gana el Oso de Plata a la mejor interpretación por '20.000 especies de abejas']

La dirección de fotografía de Hélène Louvart por Disco Boy, que podría acaecer rivalizado en impacto visual con otros trabajos como los de Ivan Marcovic en Music o incluso el de Maxx Corkindale en Survival of Kindness, se impuso en la categoría de mejor contribución artística en el que quizá fuese el aparatado más competido del certamen.

Junto a suplicar, no obstante, la desaparición en el palmarés de dos títulos notables como Past Lives (Celine Song, 2023), drama romántico no por estrictamente medido menos satisfactorio, y Tótem, el fúnebre y sin incautación alegre retablo general acuñado por Tonto Avilés en el que la vida y la crimen se funden en la ojeada de una pupila cuyos luceros se espejan en los de nuestra felizmente galardonada Sofía Otero.

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