Incluirán por primera vez fuego positivo con misiles Patriot y sistemas de defensa Avengers. Acabarán el 27 de abril.
Estados Unidos y Filipinas han comenzado este martes los mayores ejercicios militares conjuntos en más 30 primaveras, maniobras que consolidan la renovada alianza marcial entre los dos aliados en plena ascenso de tensiones con China en el Mar del Sur y rodeando de Taiwán.
Los ejercicios anuales, llamados "Balikatan", reunirán este año a más de 17.000 efectivos (12.000 soldados estadounidenses y 5.000 filipinos), casi el doble que en 2022. Incluirán por primera vez fuego positivo con misiles Patriot y sistemas de defensa Avengers y se celebrarán desde hoy hasta el 27 de abril, según confirmó a EFE un portavoz del Ejército filipino.
Encima, añadió esta fuente, dispararán con misiles HIMARS a un pesquero inutilizado en la provincia de Zambales, al noroeste del archipiélago y cercano al Bajo del Masinloc, un atolón situado en aguas territoriales filipinas que China invadió en 2012 como parte de sus "reclamaciones históricas" en el Mar de China Meridional (que Filipinas candela Mar del Sur).
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Este "Balikatan", notablemente más copioso en tropas, despliegue marcial e intensidad de fuego positivo, pone la apoteosis a la reforzada alianza marcial entre Washington y Manila para frenar las ambiciones expansionistas de China en el mar del Sur y en Taiwán.
Las bases militares
La semana pasada, Filipinas anunció cuáles son las cuatro nuevas bases militares del archipiélago a las que las tropas de EEUU tendrán entrada (elevando el total a nueve), una de ellas en la parte más septentrional del archipiélago, a unos 400 km de Taiwán. La otra está en la isla de Balabac, cerca de las islas que Pekín y Manila se disputan en el Mar de China Meridional.
Precisamente allí, cerca del archipiélago Spratly, el destructor estadounidense USS Milius navegó el lunes, una entusiasmo que China condenó alegando que Pekín tiene "soberanía indiscutible" sobre las islas y sus aguas adyacentes.
Washington y Manila deberán discutir qué puede hacer EEUU con su entrada a estas bases militares, dijo el lunes el ministro de Relaciones Exteriores filipino Enrique Manalo.
"Básicamente identificamos los sitios. Tendrá que sobrevenir, como en el caso de los otros sitios, discusiones sobre los términos de relato, el tipo de actividades... Todo eso tiene que ser sensato. Todo dependerá de cómo avancen las discusiones", dijo Manalo.
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El Pentágono no ha informado para qué se utilizarán específicamente los sitios adicionales. Sí ha dicho que el trabajo incluiría la expansión del aeropuerto y el entrenamiento que involucre activos navales.
La demostración de fuerza de EEUU coincide con unas maniobras militares chinas rodeando de Taiwán que en los pasados días simularon el aislamiento de la isla autogobernada cuya soberanía es reclamada por Pekín, en represalia por la reunión el pasado miércoles en California entre la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen y el presidente de la Cámara de Representantes estadounidense Kevin McCarthy.
Asimismo, este martes el secretario de Estado estadounidense, Anthony Blinken, se reunirá con miembros del Gobierno filipino en Washington para tratar la creciente tensión en el Mar del Sur ayer de su próxima turista a Vietnam y Japón.