Dragó ha perdido la vida este lunes 10 de abril en Soria. A su vástago Akela, de 10 primaveras, le inculcó su pasión por escribir, como confirma EL ESPAÑOL.
Triste, dolorosa e inesperada pérdida en el seno de la grupo Sánchez Dragó. Este lunes, 10 de abril de 2023, ha fallecido a los 86 primaveras el inverosímil y celebérrimo escritor, periodista y presentador Fernando Sánchez Dragó. Minutos posteriormente de divulgar una imagen en su red social Twitter -junto a su felino, Nano-, Dragó perdía la vida en su domicilio de la asiento Castilfrío de la Sierra, en Soria, tras sufrir un irreversible paro cardíaco.
Cero se ha podido hacer por la vida del autor de obras tan memorables como La prueba del algarabía o Muertes Paralelas. Según ha confirmado EFE, el fallecimiento se producía sobre las diez de la mañana. Una enfermera vecina ha intentado reanimarlo sin éxito hasta que han llegado los servicios de emergencias de Castilla y Héroe que recibían el aviso de su óbito.
Sea como fuere, una inesperada crimen que ha dejado destrozada a toda su grupo. Más allá de su vasto comisionado cultural, Fernando Sánchez Dragó dejó una numerosa y peculiar grupo tras de sí. Dragó era, adicionalmente de pareja y marido, padre de cuatro hijos -Alejandro, Ayanta, Aixa y Akela-, de cuatro relaciones sentimentales diferentes.

Fernando Sánchez Dragó adyacente a Emma Nogueiro, una de sus mujeres, en un acto social en Madrid, en junio de 2018.
Gtres
"Tengo cuatro hijos, pero todos ellos son, en cierto modo, únicos, porque son de distintas madres y cada uno se lleva diez primaveras o más con el posterior. Mi hijo veterano tiene ahora sesenta y dos primaveras, la segunda cincuenta y tres, la tercera cuarenta y uno, y el pequeño nueve", aseguró en 2022.
En sus últimos primaveras, Dragó pudo disfrutar especialmente de su hijo último, Akela, fruto de su historia de simpatía con la japonesa Naoko, su tercera esposa. Según pudo conocer este boletín, Fernando Sánchez Dragó, incluso, residía en el mismo edifico que Naoko, con quien mantenía una relación cordial. Cada uno tenía su propio calle, pero uno y otro estaban conectados por interiormente con el fin de compartir las labores de crianza.
Akela admiraba profundamente a su padre, y uno y otro compartían grandes momentos. Tanto era así que el pequeño quería seguir los pasos literarios de su padre. Le gustan las humanidades y es un ferviente conferenciante. A la temprana etapa de 10 primaveras, Akela ha comenzado su primer compendio, que versa, como no podía ser de otro modo, sobre los gatos, la gran pasión que compartía con Sánchez Dragó, como confirma EL ESPAÑOL.
Si adecuadamente es cierto que Fernando no pudo ver hecho verdad este plan tan distinto para su hijo último, sí que lo guio en sus primeras pasos. "Akela le iba enseñando cómo iba el compendio y Fernando se lo corregía", informa una fuente de total solvencia a este boletín.

Fernando Sánchez Dragó en los Premios Naranja y Citrón, en 2018.
Gtres
En las redes sociales del escritor hay pruebas de esa pasión por la letras que compartían padre e hijo. En concreto, el pasado 26 de marzo Fernando publicó el posterior post, en compañía de su hija Ayanta y del pequeño Akela: "Ayer, en el Batalla Eleusino sobre Zoología Sagrada. Mi grupo y otros animales -gatos, sobre todo-. Akela y Ayanta tomaron la palabra. Los profesores Piñero y Hernández de la Fuente, y yo, asimismo. Mi hijo pequeño leyó parte de su primer compendio. Arrasó. Hoy seguimos".
Sea como fuere, el fallecimiento del célebre escritor deja dolor y sueños truncados, como ver publicado ese compendio del pequeño Akela. En otro orden de cosas, Sánchez Dragó será velado en su casa de Castilfrío de la Sierra, y enterrado este martes, 11 de abril por la tarde en este municipio, según han informado a EFE fuentes cercanas al autor.
Ha sido en la casa que poseía en este municipio y en la que vivía con su compañera, a 25 kilómetros de la hacienda soriana, donde se encontraba Sánchez Dragó cuando sufrió un infarto. Tal y como se ha asegurado en las últimas horas, Fernando dejó comprado un féretro para su fallecimiento y dejó dicho a su entorno más próximo que no deseaba ser incinerado.
El periodista se describía a sí mismo como "humilde y errante, escritor y viajero", que pretendía ser un hombre sin etiquetas, que no tenía "ni dios ni ley ni nación ni rey ni frontera ni bandera", que iba "a pecho descubierto y desnudo por el mundo". Una vida poco reacio que encajaba con su agitada vida deudo.
El escritor no pudo ser hombre de una sola mujer. En su historia fueron muchas las que le permitieron requerir intensamente y morar una ajetreada vida amorosa, sobre todo, con mujeres mucho último que él. La última en su historia fue Emma Nogueiro, una periodista gijonense a la que conoció en 2017. Anteriormente, se enamoró de Naoko.
Entre Naoko y Emma llegó a su vida Laura Celeiro. Él tenía 78 y ella 24 cuando empezaron a escribirse mails hasta planear su primer armonía. En la directorio de mujeres del fallecido escritor asimismo figura la periodista Anna Grau (56). Fueron pareja durante un año, entre 2016 y 2017, cuando Fernando Sánchez Dragó seguía casado con Naoko.
El currículum amoroso de Fernando Sánchez Dragó asimismo contenía el nombre de Elvira, su primera esposa, con la que se casó cuando él estaba en la calabozo. Juntos tuvieron a Alejandro (62), el primer hijo del periodista.
Tras su fatídico himeneo, el escritor volvió a probar suerte en el simpatía con Caterina, su segunda mujer, a la que conoció en Italia. Los dos se convirtieron en padres de Ayanta (54), quien primaveras más tarde siguió los pasos de su progenitor. Es escritora, periodista y en 2018 fue finalista del Premio Planeta. Aixa, la tercera hija de Sánchez Dragó, llegó primaveras más tarde, fruto de su relación con la francesa Martine Sáiz Pee.