La coronación de Carlos III está cada vez más cerca, una ceremonia llena de tradiciones que se remontan a hace 1.000 primaveras. Aun así, la casa verdadero británica quiere mostrar que se han modernizado. Para ello, ha creado un emoji exclusivo para el acto el próximo 6 de mayo en la priorato londinense de Westminster.
No es la primera vez que hacen poco similar. Para el Muchedumbre de Platino de la reina Isabel II, en junio de 2022, el Palacio de Buckingham publicó en Twitter un emoji, la imagen de un corgi, raza de perro preferida de la difunta monarca, que lucía una traducción de la misma corona.
“A special emoji for the Coronation has gone live today! The emoji, based on St Edward’s Crown, will appear when any of the following hashtags are used: #Coronation#CoronationConcert#TheBigHelpout#CoronationWeekend#CoronationBigLunch pic.twitter.com/ueHOpkNn6M“
— The Royal Family (@RoyalFamily) April 9, 2023
El emoji está basado en la histórica Corona de San Eduardo, que se colocará en la habitante de Carlos durante el acto.
Alhaja más icónica de la grupo verdadero
La corona de San Eduardo data de 1661 y es la tesoro más icónica de la grupo verdadero británica. Su nombre viene de San Eduardo el Confesor y, aunque se considera la corona oficial de las coronaciones, solamente seis monarcas han sido nombrados con ella desde la época de la Restauración. Los monarcas que la han utilizado son Carlos II en 1661, Jaime II en 1685, Guillermo III en 1689, Jorge V en 1911, Jorge VI en 1937 e Isabel II en 1953.
Presenta un capuchón de terciopelo morado adornado en su circunferencia con piel de armiño. La alcoba tiene 444 piedras preciosas y semipreciosas como rubíes, amatistas, topacios blancos, zafiros, turmalinas y aguamarinas. Encima, está fabricada en oro sierra de 22 quilates y pesa 2,23 kilogramos.
Asimismo, se han legado a conocer los últimos detalles sobre la ceremonia que apuntan a que será más breve y menos compleja que el acto de coronación de Isabel II. Encima, habrá menos oportunidades para que los británicos que salgan a las calles de la caudal británica vean a los monarcas, pues el reconvención que se ha trazado serás más corto que el que realizó la reina Isabel hace 70 primaveras.