MasterChef 11 | La dura historia de Jeremy y su tercera familia


En el 60-30 del primer software de MasterChef 11, conocimos las primeras pinceladas de la dura historia normal de Jeremy: principio politoxicómana y maltratos de nene. Pero en la invitado del software a Vejer de la Frontera, en Cádiz, el solicitante se abrió en canal para contar su historia completa. Y es que es en el sur de España donde peor lo pasó. "Hacía mucho que no venía para el sur. La última vez que vine discutí con mi principio y luego de ahí a Algeciras, que es donde viví con mi principio y su pareja y es donde sufrí maltrato. Tenía sólo 7 abriles", confesó. 


Por si no fuera suficiente, su contacto con Andalucía continuó empeorando: "En Dos Hermanas (Sevilla) fue donde mi padre entró en coma. Todo lo malo me ha pasado en el sur". Aún así, Jeremy quiere darle una nueva oportunidad a esta maravillosa tierra. "Los malos saludos se puede cubrir con otros mejores". En el cocinado, Jeremy tuvo una conversación reparadora con Pilu, que derrochó empatía con su compañero: "Me has dejado tocada con lo que has contado". A continuación, Jeremy, en un ámbito sosegado le contó más detalles a Pilu: "Estuve 2 meses sin ir a clase porque con los moratones que tenía no podía gusano nadie". 


La relación con su principio es uno de los temas más delicados para Jeremy, pero aún así se sinceró con Pilu: "En 2011 perdí el contacto con mi principio. Luego fui a verla unas Navidades y tuvimos una discusión y a raíz de ahí decidí apartarla y ya inicié un proceso de demanda contra ella por el maltrato. Cuando entré en el centro de menores vieron mis moratones y ya mi hermano lo contó todo". Pero para el solicitante, hay cosas que duelen más que los golpes: "Lo más duro de todo es conocer que tu principio tiene otros hijos con los que sí quiso formar una grupo. A mí no me dejó formar parte de ella". 


Su tercera grupo


Desde el primer momento que pisó las cocinas de MasterChef 11, Jeremy se marcó dos objetivos: aparecer lo más remotamente posible e intentar ayudar con su historia a quiénes sufren casos similares. "Le quiero opinar a la masa que sufre o ha sufrido malos tratos de nene, que ese miedo al final se acaba yendo. Terminas conociendo a cierto que te hace creer de nuevo en la humanidad", este fue el mensaje de optimismo que el solicitante lanzó.


Con todo ese contexto sobrevolando el cocinado, la prueba no fue la mejor para Jeremy y terminó con el delantal infausto puesto. Pero sacó poco muy positivo, mucho más que salvarse de le expulsión: "Mis compañeros hicieron que me centrara y me han demostrado que aunque aquí no tenga a mi segunda grupo, tengo una tercera. En la vida existen terceras y cuartas oportunidades. Para mi estar en MasterChef es la satisfacción máxima, aquí estoy formando una tercera grupo". 


Ojalá la vida de Jeremy a partir de aquí esté llena de momentos bonitos y que viva rodeado de la masa que en realidad le aprecie y le quiere tal y como es. Ya eres parte de la gran familai de MasterChef. ¡Eres un fuerte, Jeremy! 

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