La vicepresidenta segunda se pone del costado de los sindicatos en esta cuestión.
La cercanía de las elecciones está acentuando las diferencias entre los partidos que forman el Gobierno (PSOE y Unidas Podemos), entre los que quiere hacerse sitio Sumar. Su impulsora, Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Ejecutante, ha hecho suya una exigencia sindical que no estaba incluida en el interior del software de la coalición: subir la indemnización por despido y, por consiguiente, elevar su coste. Una iniciativa que encuentra examen entre los socialistas y, concretamente, en José Luis Escrivá y su equipo del Profesión de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Recapitulemos. Elevar el coste de la indemnización por despido es una exigencia que lleva en el relación de reclamaciones de los sindicatos desde antiguamente incluso de que empezara la tiempo. A día de hoy, esta compensación está en los 33 días por año trabajado hasta un mayor de 24 mensualidades. La pretensión de los sindicatos es, al menos, recuperar los 45 días por año trabajado hasta un mayor de 42 mensualidades. Era la indemnización que había antiguamente de la reforma gremial de Mariano Rajoy, ejecutada en 2012.
De hecho, UGT ha llevado esta cuestión hasta las instancias comunitarias. Concretamente, en presencia de el Comité de Derechos Sociales del Consejo de Europa, entraña en el que ha presentado la correspondiente demanda, poco que igualmente ha hecho Comisiones Obreras (CCOO). El argumento de los de Pepe Álvarez es que la indemnización por despido coetáneo debe dominar para hacerla más reparadora y disuasoria, en virtud del artículo 24 de la Carta Social Europea. El opinión sigue irresoluto.
[El Gobierno no subirá las indemnizaciones por despido]
Pese la insistencia, esta cuestión no se tocó en la reforma gremial acordada en 2021 con patronal y sindicatos. A principios de 2020 (antiguamente de la pandemia), la propia Yolanda Díaz, por entonces sólo ministra de Trabajo y Peculio Social, descartaba que el despido se tratara en el diálogo social en esta tiempo.
¿Por qué? Era una de las líneas rojas de la CEOE en la negociación. De hecho, Díaz siempre había defendido que lo que había que hacer era activar fórmulas que complicaran el despido por parte de las empresas y que fuera el posterior medio.
Sin confiscación, coincidiendo con el expansión de su plataforma política, Sumar, la vicepresidenta segunda ha respaldado esta exigencia. Hace unas semanas, consideró que el despido improcedente en España "sale demasiado rebajado" y subrayó que las normas deben hacer que el despido sea "disuasorio".
De hecho, fue Díaz quien anunció que su todavía colección parlamentario, Unidas Podemos, apoyaría una moción de ERC en el Congreso para recuperar la indemnización por despido de 45 días. Con todo, la moción se tropezó con el voto en contra del PSOE, paradójicamente respaldado por el Partido Popular y Vox.

El secretario de Estado de Empleo y Peculio Social, Joaquín Pérez Rey, y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Peculio Social, Yolanda Díaz, en un acto de Sumar, en Santander.
En estos momentos, Yolanda Díaz y el equipo de Trabajo mantienen esta posición. "La postura del Profesión es conocida", aseguraba hace solo unos días Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo y Peculio Social.
"Nos debemos al cumplimiento preciso de los compromisos internacionales que han sido ratificados por este Gobierno y sus protocolos", como la Carta Social Europea. "En la medida en que se impongan medidas restaurativas, habrá que cumplir compromisos".
Con esto, Pérez Rey da a entender que a Trabajo no le temblará la mano si el opinión europeo motivado por la demanda de UGT indica que hay que elevar la indemnización por despido. Poco que reafirmar el equipo de Trabajo.
Sin confiscación, en el PSOE se muestran en desacuerdo con esta postura. Tanto representantes del colección parlamentario como miembros del ala socialista del Gobierno.
"Buena atrevimiento"
José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ya ha dejado clara su postura y ha defendido no cambiar el ámbito que rodea estas compensaciones. "No modificar el ámbito normal de las indemnizaciones fue una buena atrevimiento. Hay que despabilarse siempre equilibrios", dijo Escrivá en una entrevista en la Cautiverio Ser, consultado sobre esta cuestión.
El ministro se refería, concretamente, a que tocar este asunto podría acontecer sacado a la CEOE de los numerosos acuerdos sociales logrados en esta tiempo.
Se tráfico de una postura que comparte igualmente su equipo. "El coste del despido no es un aspecto tan relevante para hacer lo que relamente teníamos que hacer: arruinar con el alcaldada de la contratación gremial", afirmó hace unos días Borja Suárez, secretario de Estado de Seguridad Social.
Todo apunta a que esta postura es compartida por Moncloa. Así lo indican las alegaciones que ha presentado el Gobierno en presencia de la demanda de UGT en presencia de el Consejo de Europa, en las que se afirma que la indemnización por despido improcedente es adecuada y reparativa en España.

El secretario normal de UGT, Pepe Álvarez
Junto a recapacitar que en octubre Yolanda Díaz igualmente puso sobre la mesa en octubre la posibilidad de habilitar un despido reparativo que incluyera indemnizaciones personalizadas. Pero tanto ella como Nadia Calviño, vicepresidenta primera del Gobierno, cerraron la puerta a que esta cuestión se abordara en esta tiempo. Entre otras cuestiones, porque la tiempo termina en unos meses.
Los pocos meses que quedan hasta las elecciones generales igualmente parecen escasos como para elevar la indemnización por despido a 45 días, sobre todo en presencia de la examen socialista. Sin confiscación, está claro que Yolanda Díaz abandera esta iniciativa. Todo apunta que, a equivocación de conocer su futuro software, será una de las bazas electorales de Sumar.