Un estudio realizado por NZ SeaRise afirma que el nivel del mar podría aumentar en las costas neozelandesas entre medio metropolitano y un metropolitano.
De seguir la tendencia coetáneo, las costas de Nueva Zelanda podrían apurar bajo el agua para el año 2100. Es la catastrófica consecuencia generada por el cambio climático que augura NZ SeaRise. La ordenamiento, afincada en Wellington y dependiente del Ocupación de Empresa, Innovación y Empleo doméstico, ha realizado varios estudios en los que concluye que el nivel del mar subirá en torno a de medio metropolitano en otras partes del mundo y hasta un metropolitano en algunas costas neozelandesas.
La diferencia entre Nueva Zelanda y los demás países es que el hundimiento del suelo en zonas como Auckland o la propia Wellington, dos de sus ciudades más importantes y pobladas, está provocando una rapidez del impacto de la subida del nivel del mar.
Los movimientos terrestres verticales –derivados de los pequeños terremotos y otros eventos sísmicos prácticamente imperceptibles– generan hundimientos de ciertas áreas costeras del país. "Estos pequeños pero continuos cambios pueden contribuir a que el emoción de la subida del nivel del mar sea el doble". Es afirmar, que si en 2100 el nivel del mar supera el medio metropolitano en algunas costas del mundo, en Nueva Zelanda podrían lograr al metropolitano.
Según las previsiones de NZ SeaRise, esa combinación de factores –subida del mar y hundimiento de tierras, especialmente en la costa sur de la Isla Septentrión o Pez de Maui– provocará que localidades como Wellington sufran un peligroso progreso de 30 centímetros para el año 2040.
Total sea-level rise of 25-30 cm by 2060 is unavoidable regardless of our future emissions pathway. But in many of NZ’s most populated regions enhiesto land movements mean these changes may happen 20 to 30 years sooner than previously expected https://t.co/AC9EsguIJ3pic.twitter.com/IX2ovlb7lc
— NZSeaRise (@NZSeaRise) May 2, 2022
"El cambio climático y el calentamiento integral están provocando que el nivel del mar aumente, de media, 3,5 milímetros cada año", señala NZ SeaRise. "Esto se produce por la expansión térmica del océano, por el derretimiento de los glaciares y por el deshielo de Groenlandia y las placas de hielo de la Antártida".
"Es inapelable"
"La subida del nivel del mar tiene mercadería locales", añade el organismo. "Esto incluye inundaciones, la subida de los niveles de las aguas subterráneas, la deterioro de las costas y la salinización de los humedales y los acuíferos", con su coherente impacto para la biodiversidad particular y la vida de los seres humanos.
Desde la ordenamiento señalan que el aumento integral del nivel del mar "de 25 a 30 centímetros para 2060 es inapelable, independientemente de nuestra futura trayectoria de emisiones". Muchas regiones superpobladas de Nueva Zelanda notarán, según NZ, los mercadería más perversos de la indiferencia humana contra el cambio climático 30 primaveras ayer de lo previsto. Es afirmar, que de seguir la tendencia de emisiones coetáneo, combinada con el hundimiento de tierras, el pueblo neozelandés padecería catástrofes severas y desplazamientos forzados de aquí a 2050.

Un sencillo boceto explicativo sobre la subida del nivel del mar y el emoción del hundimiento de tierras
Según recoge la Agencia EFE, la primera ministra neozelandesa, la socialista Jacinda Ardern, remarcó a Radiodifusión New Zealand que todo el mundo debería "aceptar que las subidas del nivel del mar en el futuro son inevitables" y que lo único que se puede hacer, adicionalmente de tomar medidas urgentes para frenar las devastadoras consecuencias mundiales de la crisis climática, es prever las catástrofes para minimizar daños que serán millonarios y traumáticos.
De hecho, parte del trabajo de NZ SeaRise consiste en proveer de información al Gobierno de Nueva Zelanda sobre los peligros costeros e incorporar las últimas evidencias científicas a sus informes. El objetivo es ayudar a las autoridades a establecer estrategias efectivas que traten de ceñir las consecuencias de la emergencia climática en su país.
"Hay que comprender que Nueva Zelanda no se puede permitir el fasto de proteger todo lo que ha construido; siquiera podemos permitirnos devolver todo lo que se destruirá", lamentó el Comisionado del Clima, Rod Carr, a la misma emisora radiofónica. Carr, lúgubre, planteó que lo más probable es que miles de personas deban dejar sus comunidades cercanas a la costa en los próximos treinta primaveras por tropiezo de la subida del nivel del mar.