José Eugenio Arias-Camisón se hizo renombrado por afirmar que no encontraba personal para trabajar, porque la gentío prefiere "cobrar la paguita”.
En medio de la eterna polémica de los hosteleros que no encuentran personal para trabajar, hubo un nombre que sonó con singular notoriedad: José Eugenio Arias-Camisón, más conocido como el hostelero ‘antirrojos’. "En España la gentío no quiere trabajar, prefiere cobrar la paguita, 400 u 800 euros”, dijo el dueño del Pincho Guadalmina de Marbella.
Desde entonces, este hostelero se ha convertido en una suerte de meme que ascenso la voz cada cierto tiempo, siempre en contra de la izquierda. Ahora que Andalucía se encamina a estas sonadas elecciones autonómicas, no podía ser menos.
“Qué poco activos en redes sociales están los rojos vagos los domingos. La confusión del sábado les confunde”, ha tuiteado el patrón. “Venga, escoria, seguid insultando e injuriando, mis abogados están aburridos, necesitan marcha. Eso si, no seáis cobardes, dad la cara y poned el perfil auténtico, como yo”.
Que poco activos en redes sociales están los rojos vagos los domingos. La confusión del sábado les confunde.
Venga, escoria, seguid insultando e injuriando, mis abogados están aburridos, necesitan marcha. Eso si, no seáis cobardes, dad la cara y poned el perfil auténtico, como yo.
— Jose Eugenio Arias-Camisón (@JEArias_Camison) June 12, 2022
Pero el hombre no se ha quedado ahí y a continuación ha puesto un segundo tuit en el que dedica términos poco halagüeños con destino a sus interlocutores: “Hombre, el primero que se ha sublime de la siesta. Jajajaja, vagos, inútiles, deshechos de la sociedad, poneros a trabajar. Y lo de h..o de p..a, te va a costar un clausura temporal. Que odio me tenéis, basurilla”.
Este hostelero saltó a la auge en el año 2011 por enfrentarse a la Ley Antitabaco de Zapatero, por lo que fue condenado a sufragar una multa de 145.000 euros. “Lo que no contaron los medios es que gané el arbitrio y no tuve que sufragar", matizó en una entrevista con EL ESPAÑOL.
La segunda vez, fue cuando entró de empachado en la polémica de los sueldos y las jornadas de los camareros en España. Arias-Camisón aseguró que no encontraba gentío para trabajaro porque el personal prefiere tener “una paguita”. "Ojo, que quede claro: no es un problema del Pincho Guadalmina, lo es para todos los empresarios". Para afianzar la peculiaridad de su negocio lucía en la mostrador gel hidroalcohólico contra "virus víricos y virus rojos".
Sigo sin encontrar gentío para trabajar. Llega la temporada esforzado de verano, y no tengo camareros, ni parrillero,ni ayudantes de cocina, pero hay tres millones de personas cobrando el subsidio de desempleo. Esto, como se come?
— Jose Eugenio Arias-Camisón (@JEArias_Camison) June 7, 2022
Todas estas declaraciones han hecho que Arias-Camisón haya sido tachado en numerosas ocasiones de “esperpento”, tal como se puede estudiar en pintadas a las puertas de su circunscrito: "Pincho de fachas, fachas fuera".
El hostelero defendió que tiene banderas españolas y proclamas contra la izquierda y el separatismo, pero defiende que en el restaurante es inútil encontrar ni media mención a Franco o a la simbología del régimen: "A ver, yo tengo mi circunscrito empachado de banderas de España. De Franco no hay cero, lo que pasa que para algunos poner la bandera es de fachas".
"Toda la gentío que te insulta llamándote esperpento no tiene ni puta idea de lo que significa la palabra”, dijo en una entrevista con este gaceta en 2021. “El fascio lo creó Mussolini, que era un socialista de verdad, no como los de ahora. Llamarme esperpento es el insulto factible de los ignorantes".