La selección española masculina de fútbol juega este domingo en La Rosaleda (Málaga) en presencia de República Checa la cuarta etapa de la UEFA Nations League. Última etapa de esta 'ventana' de junio en un tablado que no pisaba desde 2017.
A La Rosaleda vuelve la Roja en pesquisa de una trofeo que le mantenga con opciones de liderar su corro A2 de la Venda de Naciones -o lo lidere, si apetencia y pierde Portugal- para no tener que necesitar de terceros en septiembre.
En este parón atípico se inicia una segunda dorso del corro y el rival es ya conocido. Los checos ya no podrán contar con el hacedor sorpresa en presencia de una España a la que se presupone que ha aprendido de sus propios errores tras el segundo partido.
Luis Enrique quiere rehacer su defensa, pero internamente de su ideario eso pasa por no errar en la primera tendencia de presión. Por consiguiente, se prevé que vuelva a alinear a los tres delanteros que mejor rendimiento le han ofrecido hasta ahora: Sarabia, Morata y Ferran Torres.
Siquiera tiene más donde nominar en el banquillo, ya que a Ansu Fati siquiera se le dilación a tenor de las palabras del técnico en la rueda de prensa de este sábado. Dani Olmo y Asensio siquiera han ofrecido el nivel de sus competidores en los extremos., aunque el balear ya ha sido probado de 'imitado nueve' contra Suiza.
En la media parece igual de claro que Busquets y Gavi son practicamente intocables en esta 'ventana', por lo que la única duda ahora es conocer el compadre de entreambos, que podría ser Koke Resurrección.
Con Unai Simón como indiscutible, la defensa es la tendencia que más quebraderos de capital le ha donado al seleccionador -y a la afición- en los tres partidos anteriores. Con Iñigo Martínez 'tocado', las probabilidades son que vuelva a los que jugaron en presencia de Portugal y Suiza, pero con la novedad de Eric García en el espacio de Diego Llorente.
República Checa tendrá otro rival enfrente en forma de calor, el ambiental en la tribuna y el meteorológico. Luis Enrique lo avisó y quiere que sea un hacedor determinante para contrarrestar a los centroeuropeos.
Su seleccionador, Jaroslav Silhavy, avisó de que quiere dar minutos a todos sus porteros y eso abre las puertas a Ales Mandous. Otra variación, en este caso no buscada, es que tienen entre algodones a Jan Kuchta, que tantos problemas le dio a España en Praga.