El diseñador y patrón muestra su casa en pleno monte orensano, rodeado de naturaleza y de reflexiones profundas sobre la vida. Adolfo Domínguez, que ha triunfado con su marca de diseño y el eslogan "la rugosidad es bella", se dedica a escribir tras retirarse de la primera columna empresarial. "Creo que uno de los aciertos de mi vida -señala- fue continuar el oficio de mis padres", igual que ahora sus hijas continúan el suyo.
Pregunta.- ¿Cómo le va la vida tras retirarse de la primera columna de la moda?
Respuesta.- Quimérico, dedicado a escribir, a interpretar y a oír música.
P.- Ha delegado en una de sus hijas ¿o un diseñador como usted no se retira nunca? Adriana está ahora a cargo del negocio, ¿no?
R.- Sí, en sinceridad es mis dos hijas. En sinceridad las tres. Adriana es consejera delegada, Tiziana es la directora creativa y Valeria es consejera.
Adolfo Domínguez entrevistado por Jenaro Castro. RTVE
P.- A usted, ¿cómo le gusta que le reconozcan más? ¿como modisto, como diseñador o como escritor y patrón de la moda?
R.- No, yo no me definiría. Que cada uno me defina como como quiera.
P.- Usted empezó en la sastrería de sus padres en Orense. A posteriori estudió en París y en Londres.
R.- Mis primeros expresiones vienen de la tienda que teníamos. Vivíamos en el primer pavimento. El primer pavimento era el taller. La planta desvaloración era tienda y hacia lo alto vivíamos nosotros. Y luego nos movimos cuando yo tenía ocho abriles.
P.- ¿Cuál es el secreto del éxito? Si es que tiene un secreto encima del trabajo, porque sin trabajo no hay nadie.
“El secreto del éxito se resume en constancia“
R.- Constancia. Yo creo que la constancia es la virtud de la burguesía. La burguesía es la clase de los oficios, de las profesiones. No es lo mismo un soldado, un clérigo, que un profesional, que un aburguesado. Los burgueses son constantes, repiten día a día el trabajo y llegan a regentar las costumbres de una ciudad, de burgueses, de comerciantes. Son apacibles y tienen un régimen tolerante.
P.- ¿Qué tiene Galicia que ha cubo tan buenas marcas de moda y de diseño?
R.- Bueno, yo creo que como en física todo es determinación y azar. Poco es dejado al vacante gana, pero todavía influye. O sea, es el tiempo se va haciendo, por mucha información que tenemos, el tiempo. Hoy hay muchos satélites que te hacen prever el tiempo, pero como el tiempo se va haciendo, nunca aciertan del todo. En la vida es imprevisible. Entonces hay una mezcla de determinación y azar.
P.- Como el tiempo de Galicia. Sol. Tromba. En fin. Da unos registros. Los pájaros cantan en su huerta. Usted vive en medio del monte. ¿Le gusta estar aquí?.
R.- Me gusta mucho. Me encanta estar en el monte, en el medio de ningún costado.
P.- En su forma de patrón, ¿cuál es su récipe para destruir con la crisis económica contemporáneo que estamos viviendo? Para combatir la inflación, el paro, la carestía de la vida, los carburantes…
“Los países ricos tiene un relato: las ideas de la espontaneidad“
R.- El cambio de relato. Los países ricos tienen un relato. Las ideas de la espontaneidad. Los países menos ricos no tienen ningún otro relato que la intervención del Estado.
El diseñador se dedica a escribir tras retirarse de la primera columna empresarial. RTVE
P.- Pero España, que es rica o escueto, Adolfo.
R.- Yo diría que tenemos aún demasiada intervención estatal.
P.- ¿Crees en la idea del Estado subvencionado?
R.- No, yo creo en el vacante mercado. Es el método más sabio de redistribución de capital. Cuanto más estado, peor.
P.- Adolfo Domínguez tiene tres tiendas en Rusia. ¿Las ha cerrado?
R.- Si, las hemos cerrado. Pero se volverán a rajar cuando las circunstancias sean propicias.
P.- Usted como gallego, encima palabra gallego perfectamente, ¿qué piensa de que en Cataluña no se cumpla el 25 % de la enseñanza en castellano?
R.- Si es ley, yo no entiendo la partida de la ley. Es lo que nos salva del caos, es lo que nos salva de caos.
P.- ¿Se siente usted un triunfador o un currante del diseño?
“Yo creo que acerté más que me equivoqué, mi cuota de vanidad se cubrió hace muchísimos abriles“
R.- Con 72 abriles, lo de triunfador es una trastorno. La norma en la vida es fracasar, equivocarse. El dar con es una sección. Yo creo que acerté más que me equivoque, que me equivoqué lo suficiente como para no tener esa sensación de triunfador y eso me hace humano. Mi cuota de vanidad se cubrió hace muchísimos abriles, gracias a Jehová. La humildad es una virtud.
El equipo de RTVE durante la impresión de "Plano genérico" con Adolfo Domínguez. RTVE
P.- ¿La moda es civilización. es negocio o las dos cosas?
R.- Las dos cosas, pero todas las dos cosas. Esculpir eso hay que hacerlo, inventarlo, pintar hay que hacerlo. Es cuando digo una sociedad de mercaderes, son concurrencia que hace cosas y las vende y sigue y si tienes que venderlas, no puedes tratar mal a los clientes, al contrario, tienes que ser amable. Por eso las otras, las sociedades, las costumbres, son apacibles. Pero sí, yo creo que hay que producir y traicionar.
P.- Usted estudió Arte y cine en París y creo que todavía en Londres. Si volviera a manar se dedicaría otra vez a la moda o a lo mejor tendríamos un director de cine frente a nosotros.
R.- No, estoy muy contento. Siempre creo que soy cómico y tengo inclinación. Con el mundo del cine tenía que esperar mucho. En la inventario me calculaba cinco abriles para entrar, sólo para resistir el café a la actriz o al director. Entonces preferí ya irme por otros lados y no me arrepiento. Al contrario, creo que es uno de los aciertos de mi vida continuar el negocio de mis padres y el oficio de mis padres, el del esfuerzo.