Hallan los primeros casos asintomáticos de viruela del mono: ¿están detrás del ‘boom’ de contagios?

Un estudio realizado en Bélgica ha antitético tres pacientes de la viruela del simio sin síntomas y apunta a una posible nueva vía de transmisión.

Nuestro país ha cogido el primer puesto mundial en casos de viruela del simio: según Our World in Data, en España ya se han registrado de forma oficial 2.447 casos. Por detrás —a mucha distancia—, se encuentran el Reino Unido y Alemania, con 1.736 y 1.636 casos respectivamente. A finales del pasado mes de junio, la Ordenamiento Mundial de la Sanidad (OMS) descartó encasillar a esta enfermedad como una emergencia de lozanía pública de interés internacional (ESPII) y confiaban en que el aumento de casos no duraría mucho.

Por desgracia, todavía no se ha producido el esperado descenso y muchos se preguntan qué es lo que ha podido acontecer. En este sentido, el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, en Bélgica, ha detallado un estudio que sugiere que el auge de casos podría estar ocasionado por pacientes asintomáticos que transmiten la enfermedad sin darse cuenta. Este estudio —que todavía no ha sido revisado por pares— se ha presentado en un seminario a través de internet organizado por el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Clínica Europea del Sida (EACS, por sus siglas en inglés).

El estudio encontró a tres hombres que tienen sexo con otros hombres —la principal población de aventura contra esta enfermedad— que padecían el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el virus de la viruela del simio de forma totalmente asintomática. Las muestras de estas tres personas tenían una carga virulento similar a la de aquellos que pasan la viruela del simio con síntomas. Por eso, se piensa que estas personas pueden contagiar la enfermedad de la misma forma y plantean que estos resultados pueden cambiarlo todo en el empalme de este brote.

Faltan datos

Ahora admisiblemente, el catedrático de Microbiología en la Universidad de Salamanca, Raúl Rivas, aconseja que observemos este estudio con cautela: "Todavía es pronto para opinar que el auge de casos se ha producido por pacientes asintomáticos. Hay que ver en qué situaciones se da esta errata de síntomas". El perito explica que el hecho de que estos pacientes sean portadores del VIH no es intrascendente y es que esta población toma tratamientos antivirales para contener la infección que podrían estar protegiendo frente los síntomas de esta viruela.

La explicación que aporta Rivas es, en sus propias palabras, "una suposición". En cualquier caso, el bacteriólogo explica que todavía tenemos pocos datos y que este estudio no debe ser un motivo de sorpresa. Por otra parte, explica que los científicos esperaban que se produjeran casos de pacientes asintomáticos y que, según lo observado hasta el momento, lo habitual es que la enfermedad se produzca con síntomas, aunque estos sean, por lo genérico, leves. De momento, este estudio no cambia la situación.

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Para realizar este estudio los investigadores realizaron pruebas de cribado anorrectal y faríngeo a 224 hombres entre el 11 de abril y el 31 de mayo en la clínica de lozanía sexual asociada al Instituto de Medicina Tropical de Amberes. De todos estos, encontraron cuatro pacientes asintomáticos con viruela del simio que terminaron siendo finalmente tres luego de que uno de ellos terminase manifestando síntomas. En el plazo de un mes estos tres pacientes superaron la enfermedad y generaron anticuerpos contra ella.

Someter los casos

Aunque el signo más característico de la viruela del simio son las lesiones en la piel, que incluso se llaman exantemas, no es el único que se produce con esta enfermedad. Según la OMS, la fiebre, la cefalea intensa, los dolores musculares, los dolores de espalda, la errata de energía y la inflamación de los ganglios linfáticos incluso son síntomas que se deben tener en cuenta si hemos tenido un contacto de aventura. Los síntomas se suelen prorrogar entre dos y cuatro semanas. 

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Los tres hombres asintomáticos encontrados en este estudio se encontraban en un rango de etapa entre los 30 y los 50 abriles y nadie de ellos está vacunado de la viruela, que incluso protege frente a esta enfermedad. En este sentido, algunos países están optando por inmunizar a la población de aventura: hombres que tienen sexo con otros hombres y suelen tener múltiples parejas esporádicas o encuentros sexuales en eventos multitudinarios. ¿Qué se puede hacer para sujetar el aumento de contagios en estos momentos?

En primer espacio, Rivas recomienda tomar conciencia de la enfermedad porque, aunque sus síntomas sean leves por el momento, si no se frena su expansión puede ganar a convertirse en endémica y reaparecer en brotes. "El preservativo no es una medida preventiva para esta enfermedad. Los encuentros sexuales favorecen la transmisión, pero se produce por contacto angosto con las personas infectadas", recuerda el bacteriólogo. Es de suma importancia, por consiguiente, que quienes se hayan infectado guarden cuarentena para evitar nuevos contagios.

Las personas que tienen una adhesión actividad sexual, con múltiples parejas y de forma esporádica deben realizarse pruebas habituales de infecciones de transmisión sexual (ITS) —como la sífilis, la blenorrea o el VIH—. Añadir un test de viruela del simio por la situación específica que atravesamos "puede ser una posibilidad", según dice Rivas. Y, sobre todo, el perito ve con buenos luceros la iniciativa de varios países de inmunizar de la viruela no sólo a los contactos directos, sino a toda la población de aventura de esta enfermedad.

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