La Audiencia Doméstico ordena diligencias contra Gorka Loran, como posible autor material del atentado con obús de Sangüesa (Navarra).
El enjuiciador Alejandro Abascal, titular del Judicatura Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Doméstico, ha convenido investigar el modus operandi de ETA en el año 2003, cuando se produjo un atentado en la ciudad navarra de Sangüesa.
En el ataque fueron asesinados los policías Julián Embid Cristalera y Bonifacio Martín Hernández. Un tercer agente resultó herido, así como un trabajador de telefonía. El magistrado reabrió el pasado abril la investigación de este caso, uno de los ataques de ETA aún sin resolver.
Y ahora, en un coche fechado el pasado 20 de junio y al que ha tenido paso EL ESPAÑOL, Abascal ordena el "pormenorizado estudio y cotejo" de "todo indicio" que vincule este atentado con sus posibles autores materiales e intelectuales.
La querella de la que se deriva esta investigación fue interpuesta el pasado 24 de marzo por la asociación de víctimas Dignidad y Rectitud, presidida por Daniel Guardameta.
Y se dirigió contra los miembros del comité directivo de ETA, denominado zuba: Juan Fernández Iradi (apodo Susper), Gorka Palacios Alday (Andoni), Garikoitz Aspiazu Rubina (Txeroki), Aitzol Iriondo Yarza (Gurbitz), Félix Ignacio Esparza Luri (apodado Navarro), Mikel Albisu Iriarte (Mikel Antza), Ramón Sagarzazu Gaztelumendi (Ramontxo) y María Soledad Ipaguirre (Anboto).

Figura de la Audiencia Doméstico.
Además apuntó contra dos etarras a quienes Dignidad y Rectitud señalaba como posibles autores materiales de los hechos: Garikoitz Arruate Santa Cruz y a Gorka Lorán Lafourcade.
Este posterior es el preso de ETA a quien el enjuiciador José Ricardo de Prada concedió un permiso de salida de prisión hace escasos días. Y resultó polémico al otorgárselo sin deber manifestado un perdón deliberadamente a las víctimas, como venía exigiendo hasta entonces la Sala de lo Penal de la Audiencia Doméstico. Aquella atrevimiento dividió al tribunal encargado de las excarcelaciones de reos de la costado y generó el rechazo de las asociaciones de víctimas.
Ahora, Alejandro Abascal ordena un "pormenorizado estudio y cotejo" de "todo indicio, documentación y medio ambiente de prueba de cualquier tipo resultante de la desarticulación del carretera franco en Pamplona en el que operaban [Garikoitz Arruate y Gorka Loran]; específicamente, en relación al atentado de Sangüesa".
El magistrado además ordena que la Comisaría Universal de Información de la Policía Doméstico y el Familia de Información UCE-1 de la Pareja Civil elaboren un documentación sobre la composición de la cúpula de ETA en aquel año, su estructura de mando, aparatos y subaparatos y "el modus operandi de los mecanismos interno de dirección de ETA y su toma de decisiones".
Además deberán aportar una copia de los comunicados de la costado reivindicando el atentado de Sangüesa y todos los ataques-bomba del segundo semestre de 2003.
'Meses del Titadine'
En la historia de la costado terrorista ETA, el segundo semestre del año 2003 fue conocido como los meses del Titadine, un tipo de explosivo utilizado por los etarras. El atentado de Sangüesa fue cometido mediante una fiambrera-bomba rellena de dos kilos de este material.
Dignidad y Rectitud apuntó en su querella que, entre 2003 y 2004, ETA "se encontraba cada vez más acorralada y debilitada por la cultivo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado". Por ello, la cúpula etarra comenzó a distribuir "una gran cantidad" del explosivo Titadine entre sus comandos.
"La zuba buscaba crear un estado de terror total, de no aprender por dónde iba a venir el ulterior ataque. Y era poco totalmente premeditado, querido y calculado (...). Y ése es el contexto en el que se produce el atentado de Sangüesa", reza el coche del enjuiciador.
La asociación de víctimas contabilizó 18 ataques con obús en la segunda medio de 2003, hasta aparecer al ataque frustrado el día de Nochebuena de ese año en la periodo de Chamartín (Madrid). Por ese intento de exterminamiento fueron detenidos —y luego condenados— Garikoitz Arruate y Gorka Loran, los dos querellados ahora como presuntos autores materiales del atentado en Sangüesa.
Permiso a Gorka Loran
El pasado 3 de junio, la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Doméstico otorgó un permiso de salida de prisión al etarra Gorka Loran. El enjuiciador José Ricardo de Prada fue ponente del coche que otorgó esa medida.
Tal y como avanzó EL ESPAÑOL, otro de los miembros del tribunal, Francisco Javier Vieira, redactó un voto particular que, aunque no se oponía a la salida de la calabozo del preso, sí reprochaba la "desaparición" de una "condena explícita" a ETA y de la "reprobación total" del terrorismo.
El pasado 13 de junio, el tercer miembro de la Sección Primera, María Fernanda García Pérez, se opuso al permiso concedido a Loran, considerando, en contra de De Prada, que el perdón a las víctimas sí es un requisito que hay que tener en cuenta a la hora de conceder estas medidas a los presos de ETA.