La subida de tipos de interés del Asiento Central Europeo en medio punto ha puesto en la diana a la banca, tras el anuncio de un nuevo impuesto para cobrar 3.000 millones en dos primaveras. El sector financiero tendrá unos márgenes de beneficio más amplios, pero tendrá que afrontar un coste fiscal imprevisto.
Las consecuencias para las familias, las empresas y el Estado pasan por una financiación más cara que hará subir las cuotas de las hipotecas, dificultará los proyectos de inversión empresarial e impulsará la prima de aventura y el coste de la deuda pública. Por otra parte la banca ya ha endurecido el crédito y limitará su ofrecimiento aún más en el tercer trimestre, según la Averiguación de Préstamos Bancarios del Asiento de España.
El analista de IG Markets, Álvaro Huerta, indica a RTVE.es que la subida de los tipos de interés se está viendo en las hipotecas porque "el euríbor ha subido una atrocidad finalmente". En un escena en el que los tipos se colocasen en el 2 %, para una hipoteca de 100.000 euros referenciada al índice variable, más un 0,5 % o un 1 % adicional, podría suponer unos 3.000 euros al año, unos 250 euros al mes, solo de intereses.
Huerta valora que "al final, no deja de ser un desembolso adicional para las familias que tienen que controlar más este tipo de costes" y señala que el consumo va a desmontar, ya que con unos ingresos medios de 25.000 euros anuales, sumar 3.000 euros a la hipoteca, significa que es un patrimonio que no se puede designar a otra cosa.
Desprecio el consumo, el crecimiento y el empleo
Desde Cecabank, Tumulto Laín señala a RTVE.es que "el intención inmediato será el encarecimiento del crédito a las familias, lo que afectará negativamente al consumo, aunque incluso favorece a los ahorradores que pueden obtener una veterano rentabilidad por su patrimonio, al aparecer de nuevo productos como depósitos, muy escasos en los últimos primaveras".
Laín añade que, con la subida de tipos de interés, incluso "pueden surgir oportunidades para familia que tenga solvencia en el mercado inmobiliario", pero advierte de un impacto auténtico cenizo en el crecimiento y el empleo.
El experimentado financiero de iAhorro, Antonio Gallardo, explica a RTVE.es que "la subida de tipos tiene dos caras. Una positiva en cuanto a la subida de los tipos del capital, los depósitos, y otra negativa al distinguirse en los préstamos, especialmente hipotecas. El problema es que mientras que la subida de tipos en el capital es lenta, en los préstamos, como vemos en las hipotecas variables, se transmite rápidamente".
Huerta cree que "la familia tiene miedo y se está preparando para lo que pueda venir", subraya que el nivel de capital de las familias está en máximos de los últimos primaveras, aunque con el encarecimiento del IPC no es una buena opción porque "la inflación se come los ahorros".
Peligro de pérdida y menos inversión
"Las empresas se enfrentan a unos costes de financiación más caros, facturan menos y se estrechan sus márgenes de beneficios. Al final es una pescadilla que se muerde la posaderas. Las compañías dejan de traicionar, los gastos se disparan y se endurece la financiación para ampliar el negocio o amparar la actividad", apunta el responsable de clientes premium de IG.
En la misma linde, la responsable de ventas de renta fija de Cecabank, afirma que "se incrementa el aventura de suspensión de pagos para las empresas", ya que las condiciones financieras se endurecen y pueden tener un impacto cenizo en la inversión empresarial.
Desde iAhorro, Gallardo matiza que las empresas tendrán "un golpe más caro a los préstamos, y si se suma la inflación, será más complicado conseguir que los proyectos sean rentables". Considera que "una respuesta muy militar está en posponer algunos de sus proyectos y, con ello, parar el crecimiento".
La banca ¿siempre apetencia?
Sobre el impacto del encarecimiento de tipos en los bancos, Huerta aclara que "los márgenes de la banca se van a ampliar, pero esta subida aparentemente beneficiosa puede convertirse en un problema para los bancos si aumenta la morosidad y el número de préstamos impagados".
La responsable de mercados de capitales de Cecabank estima que la subida de tipos "traerá consigo una subida en la facilidad insignificante de depósito, mejorando la remuneración del exceso de solvencia de más de 4,3 billones de euros y del pasivo. No pensamos que pueda incrementar en exceso los costes de financiación de los bancos mientras dure la solvencia ilimitada en las subastas del BCE".
Laín prevé que "por el costado de las carteras se pueden obtener mayores rentabilidades", pero reconoce que incluso se demora un impacto cenizo porque la subida de tipos "podría traer consigo un incremento en la mora".
El analista de iAhorro recuerda que "la banca estaba ganando mucho menos por el ganancia de intermediación, la diferencia entre el patrimonio que presta y el que tomaba de sus clientes de cuentas y depósitos, al mejorar el ganancia por esta subida de tipos en préstamos ganará más de este negocio tradicional. Si mantiene los ingresos por comisiones, que han subido estos primaveras, su beneficio crecerá".
Gallardo puntualiza que todo no serán buenas telediario "tendrán que estar muy atentos al posible damnificación de la caudal y si influye en el crecimiento de la tasa de morosidad de los préstamos".
Nuevo impuesto financiero
Con respecto al nuevo tributo a la banca y la prohibición de repercutirlo en los clientes, la portavoz de iAhorro, Laura Martínez, valora a RTVE.es que "va a ser un punto muy difícil de determinar. En estos momentos, las entidades ya están revisando los tipos de sus hipotecas al encarecimiento. Es una tendencia de las últimas semanas y seguramente se siga repitiendo. No sabemos qué capacidad va a tener el Gobierno de controlar esto y de atribuir estas subidas al impuesto que ha aceptado".
La subida de los tipos de interés del BCE hace que el patrimonio ya no sea improcedente por lo que los bancos ya están revisando sus tipos y eso sin tener en cuenta esta nueva figura fiscal. Martínez añade que "lo mismo puede producirse con las comisiones en las cuentas o en las tarjetas. Puede que a los ciudadanos que ahora tienen en vigor una cuenta o maleable no se le aplique ninguna subida, pero sí pueden producirse cambios en las nuevas ofertas de estos productos haciendo que no sean tan atractivas como hace unos meses. Cada vez va a ser más difícil encontrar una cuenta sin comisiones".

Huerta cree que el primer impulso de la banca será "trasladar ese impuesto al cliente final y ofrecer un interés más stop en las hipotecas. Los bancos ya iban a subirlos, lo que harán es aumentar esos costes para que los clientes paguen poco más".
Desde IG Markets, indica que los poderes públicos "poco van a poder hacer". Pone como ejemplo, que a la hora de negociar una hipoteca a tipo fijo, los bancos que ahora pueden ofertar un 1,20 propondrán un 1,30, pero irán reduciendo todas esas ventajas que estaban ofreciendo con una política comercial muy agresiva. "El lado tiene mil maneras de aplicarselas al cliente final, eliminar tarjetas gratuitas u otros servicios asociados", reflexiona Huerta. Añade que las eléctricas "lo tienen más difícil. La disposición es lo que es, pero todas las promociones las van a restringir más y los clientes van a enriquecer más".
El Estado pagará más por la deuda
"El Estado ve cómo se incrementa la prima de aventura, va a tener que enriquecer más por financiarse, en un entorno con un elevado nivel de deuda pública que ronda el 120 % del PIB, muy remotamente del filo del pacto de Estabilidad que ahora no cumple ni Alemania, con un 80 % de endeudamiento", según Huerta estas van a ser las principales consecuencias de las subidas de tipos en la deuda pública.
La subida de tipos afectará especialmente a España e Italia, que deben más del 100 % de su riqueza doméstico, y disparará su aventura país. Los inversores pedirán intereses más altos por comprar la deuda soberana y los gobiernos tendrán que resumir el desembolso notorio, aunque desde IG Markets descartan un escena de rescates, como en la crisis de deuda de 2012.
La economista de Cecabank destaca que "el Reservas durante los últimos primaveras, aprovechando los tipos bajos por la política monetaria expansiva del BCE ha alargado la duración para optimizar la financiación. Actualmente la vida media de la deuda pública en circulación es de 8 a 12 primaveras y su coste medio es del 1,57 %". La subida de tipos "traerá consigo un endurecimiento en la financiación que no será excesivo y que se podrá ver compensado por la veterano cobranza que el Estado obtendrá via impuestos", apunta Laín.
Gallardo ve el principal problema en que "se pagan más intereses, por lo que el patrimonio adecuado o que se obtiene de nuevas emisiones de deuda se destina más al plazo de las deudas y menos a otros tipos de gastos o proyectos productivos".
Una senda "moderadamente alcista"
La responsable de mercados de capitales de deuda de Cecabank no vislumbra "grandes subidas, ni duraderas en el tiempo. Entramos de nuevo en lo que viene a ser un ciclo habitual en la caudal de subidas y bajadas de tipos viendo el tipo indefinido en el dominio del 2 %", pero Laín precisa que "habrá que ver con que ligereza consigue el BCE su objetivo de amparar la inflación en el 2 %".
Por su parte, Huerta intuye que la senda de subida de tipos del BCE será "moderadamente alcista", no cree que Lagarde siga el ritmo de la Reserva Federal de Estados Unidos y vaticina que este año el BCE terminará con los tipos rectores cerca del 1 %, apostilla que "más allá es complicado ver intereses superiores a ese 1 %, pero dependerá de instrumentos externos como la crecimiento de la exterminio entre Rusia y Ucrania o los precios de la energía, entre otros".
Laín incluso subraya que "estamos en un escena de gran volatilidad e incertidumbre y pensamos que las decisiones del BCE van a estar marcadas por los datos de inflación, pero sin dejar de costado los temores a una posible recesión en Europa".
Los tipos pueden terminar el año en el 1,5 %
Desde Cecabank apuntan a que el tipo oficial debería situarse a fin de año "entre el 1,25 % y el 1,50 %, tal y como descuenta la curva, tras el final ajuste" y detallan que "el BCE ha dejado claro en su orientación de política monetaria, con los datos disponibles, una subida de 25 puntos básicos en julio (que finalmente ha sido de medio punto porcentual), 50 en septiembre, 25 o 50 en octubre y otros 25 en diciembre".
El experimentado de iAhorro asegura que "no es descabellado que el euribor a 12 meses supere incluso el 1,5 %. Hasta que no se contenga la inflación y con los tipos de cambio del euro con el dólar que se están deteriorando, la subida de tipos parece clara".
El analista de IG matiza que "no hay una inflación efectivo por el costado de la demanda. No es que la familia se haya liado a comprar como locos, sino que es un problema de ofrecimiento". De cara al futuro, si termina el conflicto guerrero, se estabilizan los mercados y cae la inflación, los tipos de interés incluso podrían desmontar. "Si la coyuntura internacional empeora, el BCE volverá a subirlos para cumplir con su mandato y controlar la inflación", remata.