"Eso es retorcer el propio significado de la política pública y de impulso a las políticas de igualdad", ha criticado Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha opinado que las becas anunciadas por Isabel Díaz Ayuso para familias con renta de hasta 100.000 euros al año "violentan" y "retuercen" el significado de la política pública de la "redistribución de la renta".
Sánchez ha explicado que su Ejecutante dedica más de 2.000 millones de euros a programas de becas para activar el "montacargas social" de España, lamentando que la Comunidad de Madrid amplíe el beneficio para tomar estas ayudas a aquellas familias que cobren hasta 100.000 euros al año.
Sánchez critica las becas de Ayuso
"Eso es retorcer y obligar el propio significado de la política pública de redistribución de la renta y de impulso a las políticas de igualdad en generaciones que no tienen niveles de renta para estudiar lo que ellos consideren y expandir todas sus potencialidades", ha dicho Pedro Sánchez este lunes en el ámbito de la Jornada Un ingreso intrascendente vitalista orientado a la inclusión, donde ha remarcado que "la política de becas es fundamental".
"Becas para ricos"
Esta crítica de Sánchez a las becas de Ayuso no es la única que se ha hecho en el seno del Gobierno. La ministra de Educación, Pilar Alegría, ha criticado las "becas para ricos" de la presidenta madrileña y ha denunciado que su plan es "con una mano quitarle a las clases trabajadoras y medias" lo que pagan en impuestos para beneficiar posteriormente "a unos pocos que cobran más de 100.000 euros".
"Es una dislate y maniquí retrógrado y incorrecto", dijo Alegría este sábado en un acto en el que comparó esta medida con la de un "Robin Hood al revés". "La derecha en España (...) se lo quita a las clases medias para dárselo a las altas", ha reprochado.
"¿Esto era el PP de la moderación de [Alberto Núñez] Feijóo? ¿Este es el maniquí de honradez social y educación del PP?", se ha preguntado la ministra Alegría, extendido sus críticas al presente líder doméstico del partido. "No somos lo mismo; no gestionamos igual y, desde luego, no compartimos los modelos de la derecha", ha insistido.