El Congreso de Perú ha inútil este jueves al presidente Pedro Castillo el permiso para que delirio a Bogotá, donde tenía previsto aparecer el próximo 7 de agosto a los actos de transmisión de mando del mandatario electo de Colombia, Gustavo Petro.
En total, 67 congresistas han votado en contra de concederle el permiso a Castillo, 42 congresistas lo han hecho a gracia y ha habido 5 abstenciones.
“Con 67 votos en contra, el #PlenoDelCongreso no aprobó el Tesina de Resolución Legislativa 2741, que autoriza al presidente de la República salir del país doméstico del 6 al 8 de agosto de 2022. pic.twitter.com/qMXGBPgpF8“
— Congreso del Perú ���� (@congresoperu) August 4, 2022
Al tomar la palabra en el pleno, los diputados han esgrimido diferentes argumentos para desmentir el permiso; algunos han afirmado que existía peligro de fuga, puesto que la Fiscalía está investigando a Castillo por varios casos de posible corrupción, mientras que otros han alegado que hay "una crisis presidencial sin precedentes".
"Estamos en una crisis presidencial sin precedentes y creo que este momento debería el presidente destinar (a Colombia) a su vicepresidenta o el canciller, pero creo que el presidente debe estar aquí, dar la cara y resolver y explicar los actos en que se encuentra", ha dicho al tomar la palabra la expresidenta del Congreso María del Carmen Alva, del partido derechista Entusiasmo Popular.

Por su parte, el congresista Juan Carlos Martin Lizarzaburu, del fujimorista Fuerza Popular, ha afirmado que Castillo "se va a querer fugar" si acude a Colombia, por lo que ha pedido que "mande al canciller y se quede asumiendo la responsabilidad".
En ese mismo sentido se expresó su compañero de bancada Héctor Ventura, quien ha afirmado que "hay un evidente peligro de fuga".
El mandatario insiste en su inocencia delante fiscal que lo investiga por corrupción
Por su parte, Katy Ugarte, del partido Perú Desenvuelto con el que Castillo llegó a la Presidencia, ha afirmado que el presidente de Estado peruano "viene colaborando en las investigaciones que la Fiscalía ha franco en su contra" y ha subrayado que "él nunca huiría del país". "Pido a mis colegas no dejarse padecer por el odio ni las teorías irracionales", ha reclamado sin éxito.
Precisamente, Castillo ha acudido a la Fiscalía, donde ha expresado que no forma parte "de ninguna red criminal", según ha aclarado luego.
“Reitero que no soy parte de una red criminal y voy a demostrar mi inocencia en cualquier espacio, tal y como se lo dije hoy a la Fiscal de la Nación. A nadie le he robado, a nadie he matado. Acá me ha puesto el pueblo y voy a contestar siempre por el pueblo. #SiempreConElPueblo“
— Pedro Castillo Terrones (@PedroCastilloTe) August 4, 2022
De acuerdo con la denuncia abierta en la fiscalía, Castillo es sospechoso de tener concedido los ascensos a dos oficiales del Ejército, tres de la Fuerza Aérea y dos de la Policía Franquista de forma irregular y con la billete del exministro de Defensa Walter Ayala y su exsecretario presidencial Oscuro Pacheco, implicado asimismo en otros casos contra el mandatario.
Pacheco se entregó a la Conciencia en julio, luego de varios meses prófugo, y se ha ofrecido como colaborador de la Fiscalía en las investigaciones abiertas contra Castillo, que incluyen el delito de ordenamiento criminal, entre otros.
El presidente de Estado, que cumplió un año en el Ejecutante el pasado 28 de julio, es asimismo investigado por presuntas irregularidades en la adjudicación de la construcción del puente Tarata y en la adquisición de biodiesel.
Todavía en el supuesto plagio de su memoria de industria, en los ascensos militares y en la supuesta obstrucción para la búsqueda y captura del exministro Juan Silva y su sobrino Fray Vásquez, implicados en estos casos.