Isabel de Ocampo: “La prostitución tiene mucho más que ver con el poder que con el sexo”

La directora y ganadora de un Goya por su corto Miente, continúa desarrollando proyectos en los que denuncia la prostitución y el machismo. 

Fanales y pelo zarco, Isabel contesta las preguntas a brinco de ola, mirando cerca de el Atlántico en una playa gaditana que se cuela entre frases, en forma de derrota de oriente, de comerciante africano y de grititos de niños. Isabel de Ocampo (Salamanca, 1970), directora de cine y escritor, es capaz de cambiar la vida de otras, otros y otres, a través de su pasión: el cine.

Generadora de sus propios proyectos, feminista hasta la sustancia, comprometida, creadora y luchadora, es una mujer tan divertida como profunda, sorprendente y espontánea, pero sobre todas las cosas, es robusto y sincera, dice lo que piensa tal y como lo piensa.

Actualmente está ilusionada con un tesina titulado ASÍ SÍ, promovido por la Universidad Complutense de Madrid. Píldoras audiovisuales contra el machismo, protagonizadas y dirigidas a aquellos que aún tienen la posibilidad de cambiar las cosas: los jóvenes.

Comienza a trabajar a los 17 abriles en la radiodifusión de su ciudad nativo y desde entonces no ha cesado en su lucha por sacar delante sus proyectos. En 2009 recibe el Premio Goya al Mejor Cortometraje de Ficción por Miente, lo cual facilita el camino cerca de Evelyn, su primer largometraje, con el que es nominada al Premio Goya como directora novel, en 2012.

Tres abriles más tarde comienza a rodar el documental Serás Hombre, que estrena en 2018 en la Seminci de Valladolid, completando la trilogía dedicada a denunciar el mundo de la prostitución, así como las injusticias, abusos, maltratos y horrores que viven las víctimas de la tráfico.

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Durante el confinamiento se hizo virulento el precioso acto de altruismo que la llevó a ceder su premio Goya a los sanitarios del Hospital Ramón y Cajal, que ruló por pasillos y UCI encendiendo sonrisas de médicos extenuados y pacientes debatiéndose entre la vida y la asesinato.

Pregunta: Desde jovencita siente la requisito de comunicarse y mover el mundo, ¿lo suyo es vocacional?

Respuesta: A los 14 abriles ya sabía que quería ser directora de cine. En Salamanca lo único que había, cercano a mi pasión, era la radiodifusión. Me presenté a un concurso de Los 40 Principales y para mi sorpresa me cogieron porque tenía la voz muy “chispoleta”. A posteriori conseguí recorrer a Madrid para estudiar Comunicación Audiovisual, más tarde entré en la escuela de cine ECAM y asistí a miles de cursos con directores de cine.

Creo que uno de los mejores regalos de la vida para un adolescente es tener una afición, aunque asimismo es una maldición, porque si no puedes dedicarte a lo que te gusta sufres muchísimo. Yo tenía un pensamiento: no puedo dedicarme a otra cosa en la vida.

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Acérrima defensora del valía de la denuncia, constante en el intento de concienciar e incluso de cambiar al “otro” a través de su cine, ¿es su razón de poblar? ¿Descubre a lo espacioso de su trayectoria que, encima de hacer cosas bellas, puede sacar a la luz injusticias?

Tal vez eso sea, hasta ahora, lo que caracteriza mi obra, pero no es mi intención. He descubierto que la letras y el cine que me importan son los que aúnan forma y contenido, los dos ambiciosos. Igualmente veo cine de entretenimiento, pero el que me gusta y me llena es el cine que me transforma por internamente y fuera. Aspiro a poder ofrecer nuevos puntos de olfato, aportando otro enfoque de las cosas y de los personajes, con una inspección propia.

La realizadora Isabel de Ocampo en la playa.


La realizadora Isabel de Ocampo en la playa.

Hay temas concretos que focaliza y refleja en su cine, como la educación sexual, la violencia de artículos, el machismo, la prostitución…

Sí, porque cuando produzco yo misma, lógicamente dedico todo mi esfuerzo a aquello que verdaderamente me mueve. En existencia, conocido desde fuera, todo esto puede parecer muy pensado, pero yo no lo siento así en rotundo, no he articulado mi carrera desde la razón, sino desde las vísceras, desde lo que me mueve y conmueve.

¿Cuál es el punto de partida o la pregunta principal que se hace a sí misma? Esa cuestión que sostiene la trilogía conformada por el cortometraje Miente, el largometraje Evelyn y el documental Serás Hombre.

Me averiguo sobre la condición de ser mujer. La pregunta que me hago es: ¿qué somos las mujeres? Nos han contado una historia de la humanidad que no coincide con lo que yo siento que es nuestra existencia.

"Un país que no defiende el abolicionismo es un país completamente desacertado"

Tras el Premio Goya, ¿recibe más ofertas profesionales o ayudas para realizar su trabajo? A nivel personal, ¿se permite abandonarse más y mejor en sí misma y en su talento?

Mi autoestima es inexistente, en universal, con lo cual pensé: vaya, parece que puedo continuar por este camino. Sí, me cambió, aunque en ese momento la profesión no estaba acostumbrada a las mujeres directoras, con lo cual eso no se tradujo en ninguna llamamiento. Por fortuna, eso ha cambiado y poco a poco está ocurriendo poco que siempre decimos las feministas: errata el punto de olfato de la porción de la humanidad.

Tras el éxito del corto, cuajó la idea del espacioso, Evelyn, donde viví un delirio emocional en el que sufrí mucho; me sumergí en el mundo de la prostitución, que es feísimo, harto de mentiras, con muchísimos intereses económicos creados para crear la confusión que perpetúe esas mentiras.

¿Como cuáles?

Hay dos mentiras principales: “Las mujeres son libres de prostituirse” y “si se legaliza la prostitución se combaten las mafias”. Encima, está el intento continuo de ocultar la inmensa sordidez que hay detrás.

La prostitución tiene mucho más que ver con el poder que con el sexo, con la sensación de sentirte poderoso frente a otro ser humano y perpetuar ese ocupación, esa visión del mundo completamente troglodita.

[Matilde Cherner, la escritora que denunció la prostitución en España (antes incluso que Galdós)]

¿Se confirma abolicionista a raíz de sus investigaciones y de rodar sus películas o ya lo era previamente?

Ayer pensaba como casi todo el mundo, que lo correcto era legalizarla, pero no. Ahora soy abolicionista y defiendo el abolicionismo, una forma de pensar que consiste en criminalizar al definitivo culpable, que es el cliente y el chulo. Respeto mucho a las prostitutas, hay que ponerse en su piel, no podemos apreciar, ni de remotamente, lo que sufre una mujer para presentarse a tomar esa atrevimiento.

Creo que un país que no defiende el abolicionismo es un país completamente desacertado. Es incompatible la igualdad y la democracia con tener un sistema que prostituye a las mujeres. Y hay que poner el foco en los hombres y hacerles las preguntas a ellos, no como siempre, focalizarlo en las mujeres que se prostituyen.

¿Cómo se puede legalizar que un hombre pueda conseguir, pagando, al cuerpo de una mujer o de otro hombre? El tratado internacional de comercio, lo primero que dice es que no se puede comerciar con las personas, en todas sus modalidades. Si dos adultos toman la atrevimiento dispensado de permutar cuartos por sexo, pues que lo hagan, pero el Estado no tiene por qué legalizar o disponer eso y permitir que se convierta en una opción de trabajo, como otra cualquiera.

"Es importante reflexionar sobre todo ello y sobre la requisito de que existan otros modelos y referentes masculinos, en positivo"

¿Es a los hombres a quienes usted da la palabra en el documental Serás hombre, que cierra su trilogía?

Sí, porque en parte es la propia sociedad quien asta a los hombres mensajes ambivalentes, se les pide que condenen la violencia y, por otro banda, en determinados contextos, se les permite e incluso se les impulsa a ser violentos. El machismo trasmite muchos mensajes vigentes que tienen que ver con esa paradoja.

Serás hombre es el compendio de lo que aprendí y de lo que yo considero como el origen del problema: las ideas que se trasmiten a los hombres a través de los medios de comunicación, las películas, la publicidad, la educación que reciben y las referencias que tienen en cuanto a actitudes y formas de pensar. Es importante reflexionar sobre todo ello y sobre la requisito de que existan otros modelos y referentes masculinos, en positivo.

Lo cual entronca directamente con el tesina en el que ahora está implicada, Las píldoras contra el machismo…

Sí, es una campaña que me encarga la Mecanismo de Igualdad de la Universidad Complutense, en la que generamos y proponemos personajes que asiduamente no vemos en los productos de ficción, chicos que se enfrentan a una situación machista y reaccionan de diferentes formas.

Mostramos las dos caras de la moneda, la positiva y la negativa, los mismos jóvenes actores interpretan, frente a la cámara, los dos tipos de comportamientos. Lo que pretendemos es dotar a los chavales de argumentos para plantar cara al machismo, cortar el vínculo con la 'manada'.

Se presentará a la prensa en septiembre, pero la primera píldora ya está adecuado. 

Cómo tráfico de advenir el verano, ¿generando proyectos o descansando?

Tratando de sacar delante proyectos que me apasionan, que no tienen que ver con los temas de los que hemos hablado, pero sí con la profundidad de las emociones. Necesito meteorismo, estoy centrada en comedias. Necesito reírme, oxigenarme, tratar de que el derrota de oriente que ahora siento en la cara, me lleve a otros territorios. Tal vez porque vengo de abriles duros, oscuros, exacto antaño de la pandemia superé un cáncer, ahora necesito estar aquí, mirar el mar… Las pequeñas cosas, carcajadas, emociones bonitas, inquirir la embeleso del momento. Y ya está.

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