Satélites para 'cazar' el amianto que aún permanece en el tejado de los edificios y sigue siendo mortal

Investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya analizan, unido a la empresa DetectA, imágenes aéreas y de comparsa para identificar un material que es la causa de 107.000 muertes al año en todo el mundo.  

Desde hace 20 abriles está prohibido el uso del amianto como material de construcción por sus graves repercusiones en la vitalidad de las personas. La Estructura Mundial de la Vitalidad (OMS) estima que sus compuestos provocan 107.000 muertes al año en el mundo por cáncer de pulmón, cáncer de pleura y fibrosis pulmonar.

A pesar de que su empleo ya está regulado, el amianto aún está presente en edificios fechados hace más de dos décadas. Para terminar con el problema, normativas europeas, estatales y locales obligan a crear un censo de esas construcciones para eliminar este material de su estructura en los próximos abriles. En concreto, mayo de 2028 es la momento tope establecida para los edificios públicos y 2032 en el caso de los de propiedad privada.

Pero antiguamente de proceder a su retirada desliz un paso previo: determinar ese amianto. Poco que solamente puede hacerse de forma visual y en lo que ya están trabajando dos equipos de investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) unido a la empresa DetectA.

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Su objetivo es desarrollar una tecnología capaz de detectar automáticamente el amianto con imágenes aéreas y de comparsa. "Actualmente, no hay ningún tipo de protocolo para identificar el amianto que existe en el país ni ninguna forma sistemática para admitir a angla este proceso", explica el investigador Javier Borge Holthoefer, del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la UOC, quien unido con Ágata Lapedriza, del conjunto Industrial Intelligence for Human Well-being (AIWELL), incluso de la UOC, coordina el plan.

"El primer paso para terminar con el amianto es tener un conocimiento profundo de su presencia y su estado, y aquí es donde entra nuestro plan. Nunca podremos solucionar un problema si no conocemos su repercusión", advierte César Sánchez, fundador, unido con Carles Scotto, de DetectA.

Desde 2002, en España está prohibido el uso de amianto, que solía usarse para techados. En la imagen, dos operarios retirando un tejado de uralita


Desde 2002, en España está prohibido el uso de amianto, que solía estilarse para techados. En la imagen, dos operarios retirando un tejado de uralita
EFE

Dónde está el amianto

Para admitir a angla esta iniciativa, los investigadores de la UOC parten de una almohadilla de datos de imágenes de tejados, con y sin amianto, de zonas del dominio metropolitana de Barcelona que han sido recopiladas y verificadas por la empresa DetectA.

"El primer paso de un plan como este es tener una verdad indiscutible, es aseverar, fotos verificadas de cubiertas para poder entrenar al operación que estamos desarrollando y que sepa qué características tiene que averiguar en las nuevas imágenes sin clasificar", detalla el investigador del IN3.

"El amianto se utilizó para inventar depósitos, túneles, galerías, cañerías y otras muchas tipologías de construcciones, pero la estimación es que la mayoría está en cubiertas", explica Borge.

Con estos datos verificados, y a través de diferentes técnicas de visión por computador, el operación va aprendiendo y precisando la clasificación de las fotos de cubiertas y techos de diferentes edificaciones.

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En este proceso, el equipo investigador incluso aplicaráredes neuronales profundas, unos modelos computacionales avanzados de estudios profundo “basados en capas, con millones de parámetros, que utilizan las mejoras recientes en la capacidad de cálculo computacional para memorizar, a partir de grandes conjuntos de datos, a automatizar tareas", describe Lapedriza.

Se estima que solo en Cataluña existen 4 millones de toneladas de fibrocemento que tendrán que ser retiradas totalmente en los próximos abriles.

Diferente imagen, mismo circunscripción

Entre los retos del plan, la investigadora del AIWELL destaca las dificultades para identificar imágenes de un mismo circunscripción realizadas con condiciones diferentes. "Para la visión humana es muy comprensible entender que dos imágenes son de un mismo circunscripción, aunque la luz sea diferente o que una se haya hecho bajo la borrasca y la otra en un día soleado”.

“En cambio, para una máquina es muy difícil identificar que dos imágenes corresponden a un mismo circunscripción si hay cambios de iluminación o climáticos. Por eso, hay que hacer muchos experimentos, con muchos datos, para conseguir internacionalizar los resultados", argumenta.

El objetivo de los investigadores es especificar el protocolo de trabajo y probar este maniquí con imágenes de municipios que el operación no ha trillado nunca.

De esta forma, podrán comprobar cuál es su porcentaje de convenienciaconseguir tener una prueba de concepto de la tecnología a finales del verano", avanza la investigadora.

Imágenes públicas y gratuitas

Las imágenes que usará el plan para entrenar al operación provendrán de la almohadilla de datos del Instituto Cartográfico de Cataluña, un repositorio que es conocido y gratis para cualquier usufructuario. Esta es una de las ventajas respecto de otros proyectos similares, puesto que abarata la tecnología y favorece el repercusión del plan y su escalabilidad.

"Hay iniciativas similares a la nuestra que dependen de imágenes más sofisticadas, como por ejemplo las realizadas con cámaras multiespectrales, que reflejan propiedades del dominio", explica Borges.

"Es un tipo de imagen caro de obtener, por lo que la extensión geográfica suele ser limitada a algunos barrios de grandes ciudades. Si queremos resolver un problema caudillo como el del amianto en Cataluña, este tipo de imágenes no nos parece una opción viable".

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