La 'fintech' granadina Trinios, perteneciente a Atlax 360, monitoriza a más de un millón de pymes y les brinda sus servicios financieros que permiten cobrar facturas pendientes de forma anticipada.
Las pymes constituyen el tejido empresarial mayoritario en España y, en la flagrante coyuntura de incertidumbre económica, son incluso la parte más débil de la condena a la hora de lograr a la financiación y beneficiarse de las herramientas que brinda la transformación digital.
La Agencia pública está fomentando su incorporación a este nuevo maniquí crematístico en construcción a través de iniciativas como el Kit Digital, pero todavía son múltiples los obstáculos que estas pequeñas y medianas empresas encuentran en su día a día para implementar los procesos de este nuevo maniquí crematístico.
Con un otoño-invierno incierto en el horizonte por la inflación, la subida de tipos de interés y el encarecimiento de la energía aún sin dar tregua, las pymes necesitan fijar su vigor financiera para verter certezas en presencia de un ambiente tan cambiante.
Es en este punto donde la tecnología y los proyectos más disruptivos del mercado brindan una oportunidad para que este segmento empresarial afronte con más garantías el futuro.
En esta confín, la fintech -nacida recientemente en Bomba- Trinios ofrece a la pyme una propuesta basada en big data e inteligencia sintético que está consolidándose en el mercado encajado en un momento secreto para estas compañías.
Sus servicios de seguro de crédito y financiación, en modalidad de factoring sin expediente, se traducen en solvencia inmediata de hasta 100.000 euros "en solo dos clics y que en 4 horas se otorgan a la pyme".
La intención de esta startup es "resolver los grandes problemas de financiación de la pyme española", explica a D+I Rafael Camacho, director de ventas de Trinios.

Rafael Camacho es director de Ventas de Trinios.
Encima, su propuesta cuenta con el respaldo de Atlax 360 (antigua Axesor), compañía de papeleo del peligro de crédito y de procesos order to cash ampliamente consolidada en Europa y Latinoamérica. Cuenta como socio fundador y CEO a Santiago Martín.
"Trinios supone así un brinco importante para Atlax360 ya que nos permite volcar en un servicio fintech orientado a las pymes todo el conocimiento en papeleo de peligro de crédito atesorado por Atlax 360", argumenta Camacho.
[Subidas de tipos y nuevos gravámenes en tiempos de inflación]
Trinios presenta dos instrumentos distintivos respecto a la financiación tradicional. En primer oficio, "es mucho más ágil y el pasta llega ayer a la pyme, lo que en momentos de penuria es un negociador crucial", afirma el responsable de ventas.
"Se solicita de guisa 100% online y en cuatro horas se les otorga la financiación, con hasta 100.000 euros preconcedidos en dos clics".
Un millón de empresas monitorizadas
En segundo oficio, pone tecnología de inteligencia sintético y big data al servicio de la pyme. Trinios monitoriza más de un millón de empresas y cinco millones de facturas al día, lo que permite extraer patrones de comportamiento de pagos de clientes actuales o potenciales.
Gracias a esa información, la útil personaliza las condiciones del seguro de crédito y del factoringa la verdad de la compañía y su entidad deudora, "ofreciendo la proposición más ventajosa para cada circunstancia, lo que redunda en beneficio de la pyme", matiza el responsable.
Las pymes tendrán que apañarse métodos de financiación alternativos con los que fijar de guisa rápida y sencilla su vigor financiera
"Las pymes son muy sensibles al contexto socioeconómico y geopolítico. La subida de costes en materias primas como la energía o el combustible ya está reduciendo los márgenes en este tipo de empresas y empujándoles a subir precios, lo que puede estrechar su competitividad", aseguran desde Trinios.
"El fin de los fondos de las ayudas europeas, sumado a un contexto de último consumo por la subida de los tipos y la inflación a doble dígito, apuntarían a un aumento de la morosidad para nuestras pymes y problemas de solvencia".

Un liga de empleados de Trinios.
Según explica Rafael Camacho, en presencia de el fin del 'pasta saldo', "los préstamos se concederán menos y serán menos atractivos porque se otorgarán en peores condiciones. Especialmente para pymes, que tienen último capacidad de negociación y una maquinaria financiera en desventaja respecto a las grandes empresas".
Encima, hay otro negociador a tener en cuenta en el caso de las pymes: "Los procesos y plazos de la financiación tradicional pueden no ascender a replicar a las urgencias y evacuación de gestión que van a surgir en ellas".
En consecuencia, "esperamos que las pymes tendrán que apañarse métodos de financiación alternativos con los que fijar de guisa más rápida y sencilla su vigor financiera a corto plazo".