La histórica tabaquera investigación convertirse en un actor no sólo del futuro del tabaco sin humos, sino asimismo de la industria química y de la salubridad. Para ello ha invertido 9.200 millones en nuevos desarrollos y compras.
Una tabaquera anticipando el fin del tabaco (al menos tal y como lo conocemos). Puede sonar a oxígeno, pero ese es el camino que, desde 2016, ha emprendido la multinacional Philip Morris International. La compañía, que arrastra todavía la historia de controversias de este sector, apostó entonces por transformarse de modo radical en torno a lo que han venido a denominar "productos de peligro estrecho" y su visión de un mundo "desenvuelto de humo".
De las palabras a los hechos: Philip Morris ha invertido, desde 2008, más de 9.200 millones de dólares en convertir en efectividad esa premisa. De ellos, 5.300 millones se habían concentrado ya en 2019 en las actividades de 'El Cubo', su centro de innovación en Suiza en el cual D+I tuvo la ocasión de entrar antiguamente de la pandemia. En 2021, su consumición en I+D del 2021 ascendió a 566 millones de dólares.
La meta de la multinacional es ambiciosa: para 2025, las alternativas sin humo han de representar el 50% de sus ingresos totales. Por el momento, y siempre según los datos facilitados por la empresa, ya hay 21,7 millones de usuarios de productos sin humo. Con ello se desprende que el 29,1% de los ingresos netos de Philip Morris International ya viene por esta nueva vía de negocio, frente al 23,8% de 2020.
Sobre estas metas, pero asimismo de los retos y recelos que alberga la sociedad al respecto, hablamos con Miguel Coleta, director de Sostenibilidad de Philip Morris International.
Pregunta: Empecemos por el principio, ¿cuándo se dio cuenta la compañía de que necesitaba transformarse y despabilarse alternativas al cigarrillo tradicional?
Miguel Coleta: La inversión en productos de peligro estrecho se remonta a hace mucho tiempo, más de una término. Yo, farmacéutico de formación, me uní a Philip Morris en 2005 y, en ese momento, la compañía ya estaba pensando e invirtiendo en estas cosas. El proceso es prolongado, cuando llegué claramente era una empresa distinta en términos de sostenibilidad y compromiso social. Pero ya existía esa conocimiento de ser responsables y topar el daño causado por nuestros productos, asegurándonos de que no fueran usados por menores o no fumadores.
Fue en 2016 cuando comunicamos nuestros primeros progresos sobre esa visión 'desenvuelto de humo'. Posteriormente de nuestros lanzamientos piloto en Italia y Japón, nos dimos cuenta de que teníamos una propuesta comercialmente viable. Teníamos los datos científicos que demostraban el potencial para aminorar el daño y, solo entonces, tuvo sentido adoptar un enfoque integrado de sostenibilidad y para topar nuestro impacto principal en la sociedad.
P: Al musitar de sostenibilidad resulta particular interrelacionar aspectos ligados al impacto sobre la salubridad del tabaco y otros aspectos más tradicionales de este ámbito, como el medio ámbito, las operaciones o la sujeción de suministro. ¿Cómo lo entiende vuestra empresa?
MC: Esa definición de la logística surge posteriormente de una revisión muy extensa de nuestra efectividad conocida. Hicimos un adiestramiento a nivel mundial, revisando las últimas tendencias e ideas. Miramos los impactos que el mundo puede tener sobre nosotros y el impacto que nosotros tenemos en él. Analizamos las prioridades de nuestros grupos de interés e identificamos esas dos dimensiones que, creo, reflejan asimismo nuestra proceso en términos de pensamiento y enfoque en sostenibilidad.
"Queremos ganar a 2025 con más del 50% de nuestros ingresos netos procedentes de productos sin humo"
Tal vez hace cuatro o cinco primaveras no verías muchas empresas hablando del impacto de sus productos. Estaríamos hablando de derechos humanos en su sujeción de suministro, de impactos ambientales... Pero creo que las implicaciones de los productos se han convertido cada vez más en una característica secreto para todas las partes interesadas, y para nosotros siempre ha sido el caso.
Tiene sentido hacer esa distinción, aunque todo está interrelacionado. Y todo ello vinculado con las operaciones o la logística de negocio. Maximizamos la disponibilidad de los productos sin humo no sólo en los países desarrollados, sino asimismo en aquellos en crecimiento, asegurando que el mayor número de consumidores los conozcan. Además tenemos una propuesta clara y que hemos comunicado en muchas ocasiones de ganar a 2025 con más del 50% de nuestros ingresos netos provenientes de productos libres de humo. Y, desde el año pasado a raíz de tres adquisiciones de pequeñas farmacéuticas, queremos asimismo desarrollar un impacto positivo en el bienestar y la atención médica.
P: Sobre este objetivo, en estos momentos las alternativas sin humo suponen un 29,1% de los ingresos de Philip Morris International. Eso significa que casi hay que duplicar esa número en los próximos tres primaveras. ¿Cuál es la hoja de ruta para conseguirlo?
MC: Vamos por el buen camino para conseguir esa meta. En 2015 no teníamos ausencia. Pero estamos obteniendo una tracción significativa en todo el mundo; vemos más conciencia sobre los productos de peligro y los beneficios de no fumar. Creo que muchos en la comunidad de salubridad pública están convencidos de que estos productos pueden desempeñar un papel en la reducción del daño causado por los cigarrillos. Podríamos ir más rápido, podríamos ir incluso más allá, dependiendo de las condiciones regulatorias y el apoyo de la sociedad civil. Pero estamos en el camino de cumplir ese objetivo.
P: Menciona la regulación y ahí nos encontramos con varios enfoques diferentes según qué países. Algunos, como España, han equiparado las condiciones de estos productos a las del tabaco convencional. Otros, principalmente anglosajones, han llegado a incorporarlos en su cartera de productos médicos para ayudar a dejar de fumar. ¿Cómo afecta esta disparidad de criterios al futuro de esta vía de negocio?
MC: Países como Reino Unido están a la vanguardia de las políticas pragmáticas en este espacio. Todavía tenemos 1,2 billones de personas en todo el mundo fumando y, según todas las previsiones, seguiremos teniendo esa misma cantidad de fumadores en 2025 en función del crecimiento de la población. Y para estas personas deberíamos tener una alternativa.
Creo que ha quedado claro, en aquellos países donde nuestros productos libres de humo han ganadería más dominio -como Japón-, se ve una rapidez de la disminución del tabaquismo y eso es poco bueno desde el punto de perspicacia de la salubridad pública. Así que creo que es cuestión de tiempo hasta que las autoridades de algunos países acepten esa efectividad. Inevitablemente sucederá porque es poco bueno para la salubridad pública.
P: Hablemos de esa otra rasgo de negocio más flamante, la ligada a la parte química o el mercado del bienestar. Es singular que una compañía como Philip Morris, con los referencias de este sector, ahora se proponga como una empresa ligada al bienestar. ¿Es posible que el mercado no entienda este tipo de propuesta o que a la familia le resulte difícil entender este cambio? ¿Cómo lo explican?
MC: Entiendo la pregunta y entiendo la sorpresa que puede suscitar viniendo de nosotros que somos una empresa que obtiene todavía la longevo parte de sus ingresos procedentes de los cigarrillos. Pero la efectividad es que las compañías transforman las cosas y evolucionan. Hemos invertido mucho en estos nuevos productos, hemos adquirido nuevas habilidades e incorporado familia nueva, desarrollar nuevas tecnologías de aerosoles, de modelado de enfermedades, de administración de datos clínicos...
"Hay deyección críticas de los pacientes cardiovasculares o de neurología que no han sido cubiertas"
Ahora queremos monetizar todas esas nuevas capacidades para gestar un impacto positivo en la sociedad. Un buen ejemplo lo tenemos en las terapias de inhalación. Hay deyección críticas de los pacientes no satisfechas hasta el momento. En cardiovascular o en neurología, existe la condición de dispositivos de influencia rápida que puedan hacer que las moléculas alcancen su objetivo antiguamente, de forma más válido y con menos mercancía secundarios.
Era el paso natural y asimismo nos permite movernos de una logística enfocada a hacer menos daño a la sociedad a generarle un beneficio neto positivo. Creemos que ese es el futuro, no solo para nosotros, sino asimismo para otros negocios. Los desafíos a los que nos enfrentamos en el mundo flagrante cuestionan cada vez más el papel de las empresas en la sociedad. Y creo que se verán presionadas para analizar lo que están aportando a la sociedad en cuanto a cómo son.
P: En esa dualidad del enfoque de sostenibilidad que mantiene Philip Morris, asimismo se recogen retos medioambientales ambiciosos. Entre ellos, ser indiferente en emisiones de carbono para 2030 y que toda su sujeción de suministro lo sea para 2050. ¿Qué medidas están llevando a término al respecto, teniendo en cuenta que la industria tabaquera tiene lazos directos con las plantaciones y la deforestación, pero asimismo con la basura electrónica con sus nuevos dispositivos?
MC: Muchas veces la familia no se da cuenta de que, a medida que nos transformamos, nuestros desafíos se vuelven más grandes. Nuestro nuevo maniquí de negocio trae retos adicionales a los que ya veníamos desarrollando. Por eso hemos acelerado los objetivos que habíamos impresionado y, ahora, imaginamos que seremos neutrales en emisiones de carbono para 2025 y que nuestra sujeción de valencia lo será para 2040.
Existe un sentimiento de emergencia en todo lo relacionado con el clima, y creo que la ola de calor que estamos teniendo en Europa este año es una buena muestra de ello. Es el gran desafío de nuestra era, incluso si no somos un negocio intensivo en carbono. Siempre habrá emisiones inevitables, pero buscaremos compensarlas con proyectos que aporten valencia adicional a toda nuestra sujeción de valencia. Muchas de nuestras instalaciones en todo el mundo ya están certificadas como neutrales en carbono. Hemos implantado tecnologías para aminorar esas emisiones y, más recientemente, asimismo para capturar carbono. Lo hemos hecho en nuestra planta de producción en México, que será negativa en emisiones, usando ese carbono para otros procesos comerciales.
Asimismo, hemos adoptivo mecanismos para que todas las inversiones que hacemos estén alineadas con estas reglas de sostenibilidad. En los últimos tres o cuatro primaveras, los principales retos eran tecnológicos. Pero a partir de aquí, creo que se tratará más del apalancamiento y el comunicación de nuestra sujeción de valencia. Es la parte más difícil, pero que hemos detallado en un plan de transición para los próximos primaveras.
P: Por final, al musitar de sostenibilidad no podemos olvidar el componente humano, la pluralidad en el interior de las organizaciones. ¿Cuál es el enfoque de su compañía en estas lides?
MC: Queremos fomentar la pluralidad en nuestra empresa, con una fuerza de trabajo empoderada e inclusiva. En cierto modo es una condición para nosotros, porque hemos de usar el poder de la pluralidad, de contar con diferentes perspectivas y formas de pensar.
Hemos hecho un buen progreso en términos de nuestras metas de pluralidad. En términos de mujeres en la dirección, este primer semestre, ya hemos corto el 40% de mujeres para, que era el objetivo para 2022. Pero continuamos, queremos estabilizar asimismo la pluralidad de la representación circunscrito en nuestros equipos de administración en todo el mundo.
Luego tenemos nuestra propia sujeción de suministro. Creo que, como muestra la crisis que estamos viviendo en el mundo, la seguridad segura del suministro es fundamental para tener éxito. En nuestro caso, los cultivadores de tabaco obtienen buenos ingresos de este producto y quieren permanecer en el negocio y que a sus familias les vaya adecuadamente. Nos hemos impresionado que todos ellos cobren un 'leading salary' para 2025. Por otra parte, nuestro software de prácticas laborales agrícolas es insuperable en el mundo. No creo que haya ninguna otra compañía que esté monitorizando prácticas laborales, ingresos y todas las cosas que estamos vigilando plantación a plantación, a escalera universal en más de 200.000 explotaciones en todo el mundo.