Este chófer concede una entrevista a EL ESPAÑOL para disculparse públicamente por matar a la perrita Lola de una patada en Campos del Río.
Dani ha pasado la incertidumbre durmiendo en un Opel Corsa, estacionado en una calle, a un buen puñado de kilómetros de distancia de Campos del Río. "Temo por mi vida", asegura Dani, mientras se enciende un cigarrillo, sentado en el lado de un parque en el que atiende a EL ESPAÑOL tras huir del citado pueblo murciano. Allí le arrestó la Escolta Civil, este martes, por matar de una patada a Lola: una perra que orinó en la portada de su casa.
Tal sensación de inseguridad por su integridad física se debe a que decenas de vecinos han roto los cristales de las ventanas de la casa de Dani, encima de distribuir su foto por las redes sociales con mensajes amenazantes y de guatar de carteles y grafitis la portada de su domicilio: 'Vete ya de Campos', 'Nocivo', 'Hijo de puta', 'Conciencia para Lola'…
"He cometido el error más extenso de toda mi vida", admite este madrileño, camionero de profesión, sin poder reprimir sus lágrimas por cuatro motivos. El primero porque sobre su conciencia recae el enorme peso de activo quitado la vida de un plumazo a Lola, una perrita que llevaba trece abriles haciendo compañía a María, una auxiliar de botiquín en el Hospital Morales Meseguer de Murcia.
El segundo motivo se debe a que se enfrenta a un querella por un delito de maltrato animal, que le puede suponer una pena de prisión de hasta 2 abriles. El tercero: su empresa le ha despedido, a raíz de que se viralizasen los vídeos de la protesta que decenas de vecinos convocaron frente a su casa, obligando a la Escolta Civil a proteger a Dani para evitar que le agrediesen por activo pateado mortalmente a la perra de María.
El cuarto motivo de su pesar son los destrozos causados a su casa, como advertencia de lo que le dilación si regresa a Campos del Río. Prueba de ello es el mensaje que Dani muestra a este diario y que fue publicado este miércoles en Instagram, en cuanto quedó en soltura tras determinar en los juzgados. La publicación que le pone en 'exploración y captura municipal', incluye una foto suya con su novia: "El adverso de Lola sale absuelto. Los vecinos le vieron salir de su casa en un coche desigual. Puedes huir, pero no puedes esconderte. El magistrado ha decidido dejarlo en manos del pueblo. ¡Cumplamos su voluntad! Que sus caras se vean en todo el país. Tenemos que encontrar a ese adverso".
Daniel, este jueves, en la entrevista que concedió a EL ESPAÑOL para pedir disculpas por matar de una patada a la perrita Lola.
- ¿Cómo ha terminado durmiendo en un coche luego de que el Supremo de Instrucción número 1 de Mula le dejase en soltura con cargos, por un delito de maltrato animal?
- Daniel: Tuve que tachar a un amigo para que me recogiese y cuando regresé de los juzgados a mi casa, en Campos del Río, ya había clan esperándome y grabándome. Me metí al parking a por mi coche para irme porque era el único medio en el que podía estar, moverme y sentirme más seguro. No entiendo esta persecución.
Le invade una sensación de inseguridad tan extenso que solo accede a atender a EL ESPAÑOL con la condición de no desvelar el municipio en el que se produce la entrevista. "Me he marchado de Campos del Río porque me han destrozado la casa entera, me han dicho que me van a prender fuego y han amenazado de homicidio a mí y a mi mujer".
De hecho, Daniel N. I., de 38 abriles, explica que su pareja está alojada en otra villa murciana, en el domicilio de unos amigos. "Tengo miedo de retornar a mi casa hasta para cosechar mi ropa y por eso llevo tres días con la misma ropa. No he podido entrar ni a por los dos gatos que tengo y se me van a fallecer. ¿Y ellos son los que andan protegiendo a los animales? ¡No tienen ni puta idea de lo que es proteger a un animal!"
"Siempre he tenido mascotas"
Este madrileño talego su móvil para enseñar al periodista fotos y vídeos de sus dos gatos para demostrar que no tiene falta en contra de los animales. "Siempre he tenido mascotas desde proporcionadamente pequeño. Primero mis padres se quedaron con una pastora inglesa, tenía seis abriles, se llamaba Kyra, luego yo adopté en una protectora a dos perros, Troy y Nano, y finalmente, saqué de la calle a Nico", según enumera, antiguamente de continuar mostrando imágenes donde Daniel aparece acostado con un agraciado gatito.
"Desde que me compré una casa en Campos del Río no tengo perros, solo dos gatos: este se fogosidad Enclenque porque me lo encontré en la carretera, a la cúspide de Cañada Hermosa, y este es Colin, en honor a Colin McRae, piloto de rali, porque soy diletante al mundo del motor". Y de casta le viene al galgo porque el padre de Daniel fue mecánico. "Antiguamente de ser camionero, yo incluso trabajé en varios talleres, algunos llevaban el mantenimiento de coches que competían en la Copa Hyundai y en la Copa GT".
Dani, adjunto a uno de sus dos gatos, en un vídeo que aporta a EL ESPAÑOL para demostrar que no odia a los animales.
Esa faena en la mecánica llevó a este madrileño a suceder una temporada trabajando en Alemania hasta que sufrió un enfermo incidente de coche en 2014, que le causó secuelas a nivel cervical y lumbar. Poco que acredita mostrando a este diario su última récipe electrónica con un cóctel de merienda medicamentos, entre los que se incluyen la alcaloide y el orfidal.
"Una colisión me dejó lesiones severas de espalda, el frío me sienta mal, y busqué un clima cálido para los dolores". En 2018 llegó a la Región de Murcia y antiguamente de explotar la pandemia se compró una casa, en la calle Delicias de Campos del Río, por 40.000 euros, con la idea de reformarla adjunto a su novia. Pero ese sueño asegura que se puso cuesta hacia lo alto por dos causas. La primera: su estado de sanidad mental. "Estuve un año en paro y caí en una depresión". Y la segunda: la convivencia municipal.
La hostilidades del pipi perruno
Llegado este punto de la entrevista surge el origen de la injustificable y extraordinario golpe que este martes sufrió Lola: esta perrita pagó con su vida la hostilidades con los pipis que Dani denuncia surtir con el vecindario. "Tenía una parte de mi casa anulada porque pordelitodel olor de los orines de los perros no se podía estar: se meaban en la portada y en una puerta colateral metálica, filtrándose en el interior de mi domicilio".
El periodista, antiguamente de convencer a Daniel para entrevistarle, se ha desplazado a Campos del Río para conocer el tipo de relación que los residentes de la calle Delicias mantienen con este chófer madrileño. Y solo un parroquiano le dedica buenas palabras. "Es una persona que no socializa con nadie: desde que se instaló ha tenido broncas porque le tiene fobia a los perros", según resume Pedro, mientras arregla una Derbi Star en un parking. "Lo que pasó el martes con esa perra le podía activo pasado a cualquier otra mascota: es menester que Daniel se vaya".
Puerta a puerta, el comentario se repite como un mantra: "Es una persona problemática". Así lo sostiene Juan, propietario de Coco, un caniche, de 8 abriles: "Hace dos semanas me amenazó, me dijo que estaba hasta los cojones de mi perro y que le iba a dar una puñalada". Este vecino, de 48 abriles, afirma que a partir de ese momento cambió la ruta de los paseos con su mascota: "Tenía miedo y ya no iba al descampado de la Vía Verde porque hay que suceder por delante de la casa de Daniel".
Precisamente, este martes, a las 8.50 horas, María Martínez, una auxiliar de botiquín, se adentró por la calle Delicias, para dar un paseo matinal por la Vía Verde con su perrita: Lola. El can pasó por delante de la casa de Daniel, hizo pipi en su portada y supuestamente murió de una patada que el chófer le propinó, seccionándole la tuétano espinal.
Daniel, este jueves, en la entrevista que concedió a EL ESPAÑOL, explicando porqué pateó a la perrita Lola.
- ¿Usted odia a los perros?
- Para falta le tengo fobia a los perros.
- Entonces, ¿qué le ocurrió este martes con la perrita Lola?
- Daniel: Saqué el coche del parking para irme al trabajo. Este martes era mi primer día en una empresa de transportes. Entonces, vi a una vecina que iba con su perro suelto por la calle, ella se dio cuenta de que su mascota se paró a orinar en la puerta de mi casa y no le dijo falta. El perro siguió delante, hasta la cumbre de mi portada, volvió a orinar y su dueña siquiera dijo falta.
Yo me bajé del coche porque quería echar de allí al perro y fui a darle una patada para echarlo para que dejase de orinar en mi casa, pero llevaba puestas las botas del trabajo que tienen punta de arma blanca porque son de riesgos laborales. Tuve la mala suerte de que el perro murió. Nones quería matarle.
- Hay otros métodos sin privación de acogerse a la violencia. ¿Se arrepiente de activo espantado a una perrita de una patada?
- Me arrepiento cada minuto. Yo no voy haciendo daño a los animales.
- ¿Hablará con María para pedirle disculpas por activo matado a Lola de una patada?
- Me gustaría susurrar con ella porque creo que se merece unas disculpas por mi parte. No para asear mi imagen, ni muchísimo menos, sino porque de verdad se merece que me disculpe con ella.
- Vecinos de la calle Delicias aseguran que usted les ha amenazado por sacar a sus mascotas a hacer sus deyección. ¿Es cierto?
- No. Yo lo que les he dicho es que si no les da vergüenza dejar que su perro orine en la puerta de mi casa. De hecho, a una vecina le dije: 'mañana voy a ir yo, a orinar a la puerta de tu casa, a ver qué te parece'. Ella me contestó que no era para ponerse así. Claro, como no es en su puerta, pues no le molesta.
Puso cámaras de seguridad
La hostilidades de los pipis caninos que libraba Daniel le empujó a instalar dos cámaras de seguridad en su casa. Una en la puerta y otra en la portada colateral. Igualmente denunció la situación en el Concejo y en Facebook.
"Puse quejas por escrito y ponía los comentarios por redes sociales de que un día iba a activo problemas. Por eso puse las cámaras en mi casa: para retener el dueño que era y poder denunciar a ese dueño porque es un valeverguista. Para entablar, a un perro hay que sacarlo enlazado, ir con una botella con agua y vinagre para el pipi y controlar que no dañe la propiedad de otra persona, si no haces eso, eres el primero que lo está haciendo mal", argumenta este madrileño -cargado de razones-.
La alcaldesa, María José Cerón, aclara que las cámaras de seguridad que puso en su casa eran ilegales porque enfocaban a la calle. "La Policía Particular le pidió que las retirase y su respuesta fue presentar un escrito de queja contra el límite", apunta la regidora. "Este señor, a través del Messenger del Concejo se quejaba, una y mil veces, diciendo que somos unos sin vergüenzas y unos marranos, diciendo que tuviésemos más cuidado con los pipis y las defecaciones de los perros, pero lo hacía en común y nunca tramitó un escrito oficial de denuncia sobre su vivienda".
La casa de Daniel amaneció este jueves llena de pintadas amenazantes y con los cristales rotos de las ventanas.
Este jueves se celebró una concentración pacífica, a las puertas del Concejo, a la que asistieron decenas de vecinos para mostrar su rechazo a este terrible caso de maltrato animal y para apoyar a María Martínez. La auxiliar de botiquín no pudo reprimir las lágrimas al ver a algunos asistentes sujetando fotos de su perrita: Lola. "Este señor es la peor interpretación del ser humano", sostiene la alcaldesa. "Como Delegación hemos hecho lo que debíamos, personándonos en la causa contencioso para que este caso no caiga en saco roto para la Conciencia".
Daniel no asistió a la concentración para disculparse con María porque teme sufrir represalias, a pesar de que por delante de su casa ya no pasa nadie. Está todo realizado de pintadas, cristales rotos, pancartas tiradas, fotos de la perrita Lola y mensajes del tipo: 'El pis se limpia, tu aspecto no'.
- ¿Cómo definiría su situación flagrante?
- ¡No tengo vida, no tengo vida! La empresa para la que empecé a trabajar me ha despedido. Al segundo día les llamé para decirles que no había ido porque mearrestó la Escolta Civil y es natural, yo siquiera quiero a un empleado así. ¿Ahoraqué? ¿Eso quién me lo va a fertilizar? ¿Quién va a reparar mi casa? ¿Dónde puedo estar? En un coche puedes suceder un día o dos, pero no es forma de poder estar.
- ¿Piensa practicar acciones legales contra los que han causado desperfectos en su casa y están induciendo al odio contra su persona en redes sociales?
- Haré lo que me recomiende mi abogado.
Pasadas las dos de la tarde concluye la entrevista con Dani, no le gusta que le llamen Daniel porque su nombre completo se lo decían sus padres cuando le regañaban. Este treintañero se dispone a marcharse de envés a su coche, para aislarse del calor sofocante con el ventarrón acondicionado, mientras piensa a qué sitio ir a engullir, que sea poco concurrido para que no le reconozcan, y despreciado, ya que está en paro. "He perdido un salario de 1.550 euros, a cambio de hacer rutas de franquista para una plataforma provisión".
- Dani, ¿piensa retornar a su casa de Campos del Río?
- No. ¿Para qué? Si voy allí me estoy jugando la vida.