Luis García Montero: "La sociedad ha convertido el tiempo en una mercancía de usar y tirar"

Luis García Montero, es un poeta conectado con lo que pasa, no se refugia en una burbuja, se mezcla, respira, lee con fervor a poetas jóvenes y asegura asimilar de ellos sin perder de panorámica la herencia del pasado. Es uno de los protagonistas de 'Entre Generaciones', porque no mira con distancia o superioridad y es capaz de compartir, de “contar emociones con pudor”, respetar los tiempos y sustentar una conciencia crítica.

Pregunta.- ¿Qué significa ser poeta hoy?

Respuesta.- Para mí el poeta representa a la persona que quiere hacerse dueña de sus propias opiniones, cosa que no es tratable en el momento que vivimos. Pero eso de estar buscando la palabra precisa, el secundario, el verbo preciso, es un control que te ayuda a enterarse que muchas veces la sinceridad no es la espontaneidad o asegurar lo primero que se te ocurre, repetir como un papagayo lo que flota en el animación, sino que es un control de conocimiento personal.

P.- ¿Las emociones le ayudan a escribir?

Vivimos en un mundo donde se pasa de la intimidad a lo sabido con mucha facilidad

R.- Creo que las emociones están siempre en el poema, pero una buena conferencia que a mí me ha poliedro la poesía es la de enterarse contar emociones con pudor. Ahora vivimos en un mundo donde se pasa de la intimidad a lo sabido con mucha facilidad. En las redes sociales pones un tuit, dices lo primero que se te ocurre y dices lo que piensas, sin pensar lo que dices.

Luis García Montero lee el poema "La inmortalidad"
Luis García Montero lee el poema "La inmortalidad"

P.- ¿Qué certezas tiene respecto al paso del tiempo?

R.- Tengo la certeza, -y tengo pocas certezas-, de que vivimos en un tiempo vertiginoso. La sociedad ha convertido el tiempo en una mercancía de usar y tirar, en todo: en la información, en la comunicación, en la vida, en las costumbres... Todo es vertiginoso y se convierte en un instante de usar y tirar.

Ese diálogo generacional creo que se da en la humanidades y que debería darse en la sociedad

Yo soy leedor porque he culto cosas que me han deslumbrado, por fervor. Y soy escritor por la herencia que he recibido de Galdós, de Shakespeare, de García Lorca y luego, eso sí, me considero con derecho a intentar dar mi propia respuesta porque no tengo que escribir a la forma de, sino lo que me pide el mundo en el que vivo. Y ese diálogo generacional creo que se da en la humanidades y que debería darse en la sociedad. Peligrosos los viejos cascarrabias, peligrosos los jóvenes adánicos.

Luis García Montero rodeado de libros frente a la entrevistadora y la cámara enmarcados por la puerta abierta.

Luis García Montero durante la entrevista en su casa de Proyectil. RTVE

P.- ¿Los primaveras van poniendo límites?

R.- Cuando uno es bisoño tiene mucha energía para escribir. Escribe, escribe, escribe, pero es que está buscando su propio mundo. La impaciencia está muy admisiblemente. Tener una papelera al banda de la mesa, escribir, pero igualmente romper y tirar, y entablar de nuevo. Vas encontrando tu propio mundo y escribes mucho porque necesitas buscarte. Cuando ya eres viejo, más que la impaciencia, yo creo que el buen partidario es la paciencia. La paciencia te permite, no perder la conciencia crítica, seguir manteniendo una buena relación con la papelera. Antonio Machado hablaba de la barca que está en la orilla, esperando la marea. Con la perduración escribir poesía es sobre todo estar como la barca esperando la falta de poco nuevo que asegurar porque si no acabas copiándote a ti mismo con una sensación de impostor.

P.- ¿Cómo contempla a los jóvenes de hoy?

La poesía sigue viva y sigue dando respuestas al siglo XXI, como antaño supo darlas al siglo XX o al siglo XIX

R.- Cuando uno tiene los luceros abiertos, la forma de conectar con el mundo, con la sinceridad, es conocer la respuesta de los jóvenes, porque tienen ya una experiencia del mundo que no es la que uno se fraguó consigo mismo y con su tiempo, cuando morapio al mundo de los primaveras 50. Entonces conocer la sinceridad a través de la inspección de los jóvenes para mí es muy importante y exprimir las situaciones de conocimiento siempre es fundamental. Yo creo que la poesía bisoño está pasando muy buen momento. Hay jóvenes que hacen una poesía con mucha calidad. Los buenos poetas son los que viven en su tiempo, en el tiempo de la transformación digital, pero se han molestado en descifrar; poder ir a Garcilaso o Sor Juana Inés de la Cruz. Así funciona la herencia y así los discursos no se quedan estancados, porque la poesía sigue viva y sigue dando respuestas al siglo XXI, como antaño supo darlas al siglo XX o al siglo XIX.

P.- ¿Cómo convive con el paso del tiempo?

R.- El paso del tiempo tiene que ver con la vida, y todo se complica cuando se tiene igualmente un sentido de la responsabilidad. Eso ocurre primero con los hijos y, si viven, igualmente con los padres. Y acaba siendo un regalo porque se acaba descubriendo que, al final lo que más importa en el sentimiento de la propia honestidad es ocurrir conseguido estar admisiblemente, a la categoría, con la masa que te rodea: con tu compañera, con tus hijos, con tus padres... Y que es muy difícil defender el aprecio general a la humanidad y las ideas políticas más abstractas si uno no es capaz de enamorar a lo que tiene al banda, aquello que se toca, como se toca la piel de un hijo, la piel de un apaño, la piel de unos padres. La responsabilidad es eso.

P.- ¿Qué ha supuesto la pandemia para todos?

R.- La pandemia creo que ha sido muy importante a la hora de marcar la sociedad y la convivencia. En primer división nos ha recordado muchas cosas: que la homicidio existe. Una sociedad que estaba cultivando la inocencia calculada, la infantilización, el creer que los deseos por ser deseos ya están justificados, una sociedad que no quería tomar conciencia del dolor, y que estaba festejando la vida, de pronto se ha enemigo con que la homicidio existe, las limitaciones existen, y el dolor existe y la injusticia existen.

La maldad se contagia y la pobreza se contagia, como se contagia un virus, de forma que vamos a cuidarnos

Por otra parte la invasión del COVID ha demostrado igualmente que necesitamos cuidarnos, y que la convivencia exige cuidados, y que los cuidados públicos son fundamentales y las leyes que articulen la convivencia son fundamentales. o sea que deberíamos asimilar que ese discurso neoliberal de la ley del más válido y la autogobierno y hago lo que quiero y tú haz lo que te dé la deseo, eso es muy peligroso, porque la vigor de uno depende de la vigor de otro, lo mismo que el bienestar de uno depende del bienestar de otro. La maldad se contagia y la pobreza se contagia, cómo se contagia un virus, de forma que vamos a cuidarnos.

P.- ¿Con qué se arriesga, le preocupa equivocarse?

R.- Siempre es mucho mejor equivocarse yuxtapuesto a los más débiles que equivocarse yuxtapuesto a los más fuertes. Si te equivocas yuxtapuesto a los más débiles bueno, igual haces cosas que no tenían mucha razón de ser, pero sus consecuencias son menos graves que si se te equivocas poniéndote de parte de los más fuertes, porque esos sí tienen poder de destrucción, de represión, de asalto y de dominio. Entonces, yo asumo los riesgos de ponerme a veces de forma poco prudente de parte de los más débiles.

P.- ¿Cómo se encuentra luego de la pérdida de Almudena?

R.- La verdad es que cuando uno tiene una pérdida bajo resulta difícil construirse, porque muchas veces las pérdidas y los grandes cambios lo que dejan es el sinsentido al mundo en el que habitas. Y uno dice yo tengo que hacer esto, pero antaño lo hacías vocacionalmente, con alegría,  como lo más natural, y ahora te das cuenta que lo haces por pura inercia, porque no tiene mucho sentido.

Espero que sea verdad eso de que el tiempo lo cura todo. Desde luego en el curar no está el olvido, está la presencia

Uno intenta construirse. Espero que sea verdad eso de que el tiempo lo cura todo. Desde luego en el curar no está el olvido, está la presencia. Está lo que viene con nosotros del pasado. Pero a lo mejor un día, pues empieza uno a encontrarle sentido de forma natural y no como costumbre, a las cosas. Bueno, mi medio siempre es la poesía. Me acuerdo del poema de Antonio Machado a José María Palacio, cuando le va preguntando por la primavera que va surgiendo en los Campos de Soria: el árbol que vuelve a dar flores, los signos de la recuperación de la naturaleza y al final, pues uno descubre que de lo que está hablando es de la tierra dónde está enterrada Leonor. Bueno pues a ver si de forma natural poco a poco hay brotes que le den sentido a las cosas.

 24 horas - Luis García Montero: "Es un libro escrito sin ningún tipo de máscara, porque trata de resolver cosas que están muy en el fondo de la propia intimidad" - Escuchar ahora
24 horas - Luis García Montero: "Es un ejemplar escrito sin ningún tipo de máscara, porque comercio de resolver cosas que están muy en el fondo de la propia intimidad" - Escuchar ahora

P.- ¿Qué formación como escritora aportó Almudena Grandes?

R.- Almudena apostó por un tipo de humanidades y por un tipo de sentimiento de relación con la masa, de compromiso con la sociedad, que se vio agradecido de forma natural. Almudena apostó por una forma de ser y eso le ha poliedro un examen muy popular, una forma de escribir que consiguió unir la calidad literaria con la comunicación con la masa, con los lectores.

La sociedad española considera a Almudena como una de las grandes escritoras españolas de nuestro tiempo

Ella decía que los lectores le habían poliedro la autogobierno para poder escribir con autogobierno sobre lo que quisiera y utilizó su autogobierno igualmente para denunciar aquellas cosas que no gustaban. En la sociedad española de hoy, mucha masa de derechas, de centro y de izquierdas, considera a Almudena como lo que en sinceridad es: una de las grandes escritoras españolas de nuestro tiempo.

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