Este domingo entra en vigor el veto europeo a la pesca de fondo, mientras el sector tiene dudas sobre cómo se va a aplicar esta norma y la flota gallega advierte que trabajará "donde les dejen".
De hecho, este sábado se han manifestado el sector pesquero en Ribeira, A Coruña. Con el leyenda "Sin el mar moriremos", rechazan esta prohibición porque expulsa a cientos de barcos de sus caladeros tradicionales. En esta lista, la Alianza Europea de Pesca de Fondo considera que está "muy mal desarrollada" y generará inseguridad a las flotas afectadas.
El Gobierno, por su parte, mantiene su posición de acudir este reglamento europeo por ser "injusto", tal y como anunció el pasado miércoles el ministro de Agricultura, Pesca y Viandas.
El pasado jueves, Planas anunció en Vigo que finalmente Bruselas finalmente dejará fuera del veto a 41 de las 87 áreas afectadas. De esta guisa, según el final anuncio desde Europa en esta cuestión, la prohibición afectará a las zonas con más de 400 metros de profundidad, en este caso las 46 restantes, y no al caladero en su conjunto.
Los pescadores gallegos, con dudas sobre cómo se va a aplicar
Conveniente a estos vaivenes, el sector pesquero gallego ha mostrado sus "dudas" sobre cómo se aplicará esta medida impuesta por Europa, a pesar de ser una "buena informe", ya que se permitirá pescar en aquellas zonas donde la profundidad es beocio a 400 metros.
"Este cambio demuestra que la norma es una parche. Tres días antaño de que entre en vigor se dicen estas cosas", ha lamentado el presidente de la Alianza Europea de Pesca de Fondo, Iván López, que ha subrayado que en muchos caladeros hay zonas con profundidades de entre 0 y 400 metros, y otras de 400 a 800 metros, lo que deja en evidencia la "complejidad" de conocer cómo procederán en esos casos las autoridades de inspección.
Luego, de cara a este lunes, López ha añadido que seguirán trabajando "donde les dejen", ya que es un sector "resiliente" que pretende "estar a la importancia" de las micción de los consumidores para ofrecer pescado para la próxima época navideña.
Una postura similar ha mantenido el presidente de los armadores de la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo (ARVI), Javier Touza, y el apoderado de la Estructura de Productores Pesqueros de Burela (Lugo), Sergio López, que abogan por la vía diplomática y legal para solicitar la asesinato de esta norma.
"Estamos intentando minimizar los mercadería de esta medida" ha señalado Planas, que igualmente ha explicado que desde Bruselas cuentan con una información científica "anticuada" y que no se ajusta a la efectividad de los estudios ofrecidos por España y países terceros.
Una prohibición mal planteada
En esta lista, el presidente de la Alianza Europea de Pesca de Fondo, Iván López Van der Veen, ha explicado este domingo al Canal 24 Horas que la medida está legalmente “muy mal desarrollada” y genera una “inseguridad muy vasto”, ya que, según matiza, no expresa claramente dónde se puede y dónde no se puede pescar.
López ha recalcado que la pesca de fondo engloba más categorías que el tiro y, en cuanto a las especies, afectará al majadero o a las gambas, lo que preocupa al sector porque empieza ahora la previa a la campaña de Navidad, un momento importante para su facturación.

Adicionalmente, para la Xunta de Galicia y los armadores, que se han reunido adyacente a expertos juristas en las últimas semanas, la prohibición está mal planteada, con informes desactualizados y se extralimita, tanto en artes, como en especies y en profundidades a los que afecta. Según su criterio, igualmente contempla un medioambientalismo "mal entendido".
"Es revolucionaria la norma, interesada, desmesurada y sin razonamiento nadie", según el presidente de la Tratado Doméstico de Cofradías Pesqueras (FNCP), Basilio Otero.
A nivel sabio, que es en buena medida donde reposa esta norma europea, el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM) presentará en noviembre informes científicos que España calma que contribuyan a su conclusión para revertir la norma.
4.400 pescadores gallegos afectados y un impacto de 816 millones de euros
El veto europeo afectará a unos 4.400 tripulantes gallegos y tendrá un impacto universal en la hacienda de la comunidad de unos 816 millones de euros, según los cálculos de la Xunta de Galicia a partir de datos de la pesca-conserva gallega de 2019.
En este estudio se estima que la medida tendrá un impacto por persona de unos 24.000 euros anuales, más de 347,5 millones de euros para la flota afectada y unos 816 millones para el conjunto de la hacienda gallega. El referencia ha sido realizado por el Gobierno gallego y el equipo dirigido por los economistas Gonzalo Rodríguez y María do Carme García Enfadado, del género de investigación en Capital Pesquera y Posibles Naturales Ecopesca de la Universidade de Santiago de Compostela.

No obstante, la medida no ha sido mal recibida por parte de todo el sector gachupin y en Huelva y Cádiz la ven como una buena informe, a pesar de que reconocen que se mantiene la incertidumbre porque tendrán que ir a capturar cigalas más acullá, con un anciano consumición en combustible.