España progresa en infraestructuras y digitalización de la AAPP, pero suspende en talento y transformación de las pymes. Así lo muestra un estudio de AWS, que sigla en 228.000 millones el potencial crematístico.
Este verano, el Consejo y el Parlamento Europeo llegaron a un acuerdo sobre cuál debía ser el itinerario para alcanzar "la división digital" en 2030. Una hoja de ruta, sin valía oficial ni traslación inmediata en acciones políticas, que señalaba algunos objetivos loables en materia de transformación tecnológica y avance crematístico a hombros de la innovación.
En concreto, ese documento señalaba como metas deseables que el 80% de los adultos contara con competencias digitales básicas, que la inteligencia fabricado tuviera un impacto verdadero en los negocios, que las pymes adoptaran de forma masiva soluciones como los CRM, ERP o la bandada ancha y, todavía, que el 75% de las empresas adoptaran soluciones en la aglomeración o basadas en inteligencia fabricadopara acelerar su proceso de cambio.
Pues adecuadamente, el texto no ha caído en saco roto y Amazon Web Services (AWS), firma interesada directamente por uno de esos objetivos, no ha tardado en hacer notorio un noticia en el que analiza el coetáneo estado del arte de lo digital en la finanzas española y, más importante si junto a, el potencial esperado si se cumplieran esas metas en un hipotético ambiente idílico.
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Lo cierto es que las cifras y conclusiones de ese estudio no resultan, o deberían resultar sorprendentes. AWS sigla en 228.000 millones de euros el potencial de valía crematístico que podríamos añadir a nuestro país de aventajar con éxito esa 'división digital'. En estos momentos, el noticia señala que aproximadamente de 83.000 millones ya estarían encarrilados, pero el otro 64% del potencial parece -hoy por hoy- inalcanzable.
Estos números no resultan muy alejados de lo que el propio Ejecutante de Pedro Sánchez ha venido señalando en varias ocasiones. La meta oficial pasa por hacer que lo digital represente el 40% del PIB en 2030, desde el coetáneo 20%, lo que supondría una anexión al peso crematístico de nuestro país de 256.200 millones de euros.
El estudio ha sido realizado por la consultora Public First con el mecenazgo del mentado coloso 'cloud', combinando encuestas a 1.400 empresas y 1.000 ciudadanos españoles, adjunto a datos procedentes del noticia DESI, la OCDE, consultoras como McKinsey o IDC y estudios previos realizados para la propia AWS. Y en él se presta específico atención a la situación de las pymes patrias, del talento digital o del despliegue de infraestructuras.
Sólo el 22% de las empresas usan la inteligencia fabricado
Por lo pronto, y enfocándolo desde el punto de sagacidad tecnológico, el documento en cuestión echa una recipiente de agua fría sobre cualquier optimismo que pudiéramos conservar en cuanto a la punto técnica de nuestro tejido productivo.
En concreto, AWS estima que escasamente el 22% de los negocios españoles utiliza tecnologías fundacionales como la aglomeración o la inteligencia fabricado; porcentaje que cae hasta el 9% en el caso del big data. Y aunque el noticia destaca que el 56% de las pymes ya cuenta con un nivel principal de intensidad digital, aún queda un buen trecho por caminar hasta aventajar la frontera psicológica del 90%.
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Y, añaden los autores del estudio, hay cifras que corroboran la carestia de una decano implicación en este campo: si las pymes españolas acelerasen su admisión de la aglomeración en un 10%, se podrían añadir 5.000 millones de euros al total de la finanzas doméstico.
Cerca de destacar que los porcentajes son similares a los experimentados en otros países de nuestro entorno, donde Public First y AWS han encargado documentos equivalentes, pero con una implicación de decano calado: el 99% de nuestro tejido productivo son pequeñas y medianas empresas, muy alejadas de los conglomerados corporativos que dominan la cuadro en el centro y boreal de Europa.
Poco talento digital... y la cosa no parece mejorar
En lo que atañe al talento digital, la cosa se empieza a poner especialmente fea. En estos momentos, y siempre de acuerdo a este mismo noticia, escasamente el 57% de la población adulta de nuestro país cuenta con habilidades digitales básicas. Básicas, nulo de programación ni conocimientos técnicos avanzados.
Y lo que es peor: en los últimos cinco primaveras, esta sigla escasamente ha mejorado en tres puntos porcentuales, lo que nos lleva a una previsión realista de que el 64% de nuestros vecinos (y lectores) cuenten con estas habilidades al final de la división.
Huelga sostener que es un porcentaje muy alejado de lo que la Unión Europea propone, que el 80% de nosotros contemos con estas habilidades digitales básicas. Con una industria tecnológica que echa en descuido esos perfiles y una tasa de desempleo en España trepidante, la razonamiento indicaría con meridiana claridad el camino. Pero nulo más allí de la verdad.
Infraestructuras, el único brote verde gachupin
El noticia encargado por Amazon Web Services es especialmente crítico con la situación coetáneo de la digitalización en España, reclamando -en palabras de Miguel Álava, su individuo en el país- una "decano concienciación y acciones concretas que muestren la responsabilidad de las empresas tecnológicas y de toda la sujeción de valía para movilizarnos y hacer poco diferente a lo coetáneo".
Pero hay un segmento de los objetivos europeos para 2030 en el que España no recibe ese diagnosis demoledor: las infraestructuras.
Es en el ámbito de la conectividad donde nuestro país recibe una mejor nota, con el 92% de los hogares conectados actualmente por redes de muy inscripción capacidad. Curiosamente, los encuestadores preguntaron acerca de las preferencias de inversión pública en infraestructuras, aupando la buena conexión a internet por encima de la construcción de aeropuertos, carreteras o redes ferroviarias.
Y como no podía ser de otro modo, el noticia incluye algunos puntos referentes a la disponibilidad de centros de datos en paraje doméstico. Recordemos que AWS planea inaugurar, antiguamente de que acabe 2022, su primera región de datos en Aragón, con tres centros de datos de construcción propia, a diferencia del movimiento de otros grandes de la aglomeración pública -como Google- que confían en situar sus servidores en centros ya existentes de proveedores de 'colocation'.
Las conclusiones son, obviamente, favorables a esta clase de instalaciones. El 57% de los encuestados en esta ocasión apoyarían proactivamente la construcción de un centro de datos en su zona. Lo maniático o más atrevido de las conclusiones del texto lo encontramos, sin bloqueo, al tratar de lo que las empresas buscan en su proveedor de aglomeración: mientras que la dietario pública está copada por el debate sobre la soberanía del nota, escasamente un 3% de las compañías españolas -refiere Public First- considera este aspecto como prioritario.
Indirecta (directa) a la Oficina
Más allá de las apelaciones indirectas a la carestia de acelerar los vientos de transformación digital en nuestro país, el estudio patrocinado por AWS todavía incluye apelaciones directas a la propia modernización de la Oficina Pública.
Si adecuadamente reconocen su suspensión nivel de digitalización, la multinacional estadounidense no desaprovecha la ocasión para destacar que "si se trasladara un 10% de los sistemas informáticos del gobierno a la aglomeración se podría economizar a los contribuyentes españoles más de 15 millones de euros al año". Una interpelación clara y concisa en tiempos económicos convulsos, con una crisis económica en el horizonte y la amenaza de ajustes en el presupuesto sobre la mesa.