El Gobierno de Haití ha pedido a sus socios apoyo para el "despliegue inmediato de una fuerza armada especializada", con el objetivo de hacer frente a la tranquilo situación que vive el país en todos los ámbitos, agravada por la reaparición del cólera.
Según publica este viernes el Diario Oficial de la República de Haití, Le Moniteur, el Consejo de Ministros autoriza al primer ministro, Ariel Henry, a "solicitar y obtener" de los socios internacionales "apoyo efectivo para el despliegue inmediato de una fuerza armada especializada, en cantidad suficiente, para poner fin en todo el región a la crisis humanitaria".
Un manifestante delante de un rueda ardiendo en una calle de Puerto Príncipe, Haití. AP Photo/Odelyn Joseph
Se sondeo así, añade la resolución gubernativo, conseguir "rápidamente un clima de seguridad que permita combatir eficazmente contra el cólera, defender la distribución de carburante y agua potable en todo el país, el funcionamiento de los hospitales, la reanudación de las actividades económicas, la fugado circulación de personas y fondos y la reapertura de las escuelas".
El país más escueto de América
Por otro costado, el ministro de Asuntos Exteriores de Haití, Jean Victor Geneus, ha pedido este viernes en la LII Asamblea Común de la Ordenamiento de Estados Americanos (OEA) que "se traduzca en efectividad" la resolución de los estados miembro del organismo a honra del restablecimiento de la seguridad y la democracia en su país.
El ministro de Asuntos Exteriores de Haití, Jean Victor Geneus. Photo by Cris BOURONCLE / POOL / AFP
"La admisión de una resolución nunca es el fin en si mismo. Son los unos y los otros los que tienen que ponerse de acuerdo para que las capacidades y los medios estén allí para que todos los deseos de este texto se traduzcan en efectividad", ha patente Geneus durante la cuarta sesión plenaria de la cumbre de OEA en Limatón.
Inmerso desde hace abriles en una crisis sociopolítica y económica, Haití - el país más escueto de América - vio agravarse aún más su situación tras el asesinato en julio del pasado año del entonces presidente, Jovenel Moïse.
A ello se suma la batalla que libran las bandas armadas en Puerto Príncipe y sus alrededores, que ha causado ya la crimen de al menos 300 personas y la huida de la zona capitalina de unas 3.000.