Macron ha pedido "que las fuerzas rusas retiren sus armas y que se sigan las recomendaciones del OIEA para respaldar la seguridad de la zona".
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha explicado este domingo a su homólogo francés, Emmanuel Macron, la detención del zaguero reactor que continuaba en marcha de la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, al denunciar los "constantes ataques ucranianos" contra la instalación.
Los mandatarios de los dos países sostuvieron una conversación telefónica iniciada por París en la cual "se llevó a angla un intercambio detallado y sincero de opiniones respecto a la situación en Ucrania y especialmente en los temas vinculados a la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia", informó el Kremlin.
"La parte rusa llamó la atención sobre los ataques regulares ucranianos contra las instalaciones de la central nuclear de Zaporiyia, incluyendo el almacén de desechos radiactivos, lo cual podría conducir a consecuencias catastróficas", señaló la Presidencia rusa.
[Las tropas ucranianas, a menos de 50 kilómetros de la frontera con Rusia: "Los ocupantes huyen"]
Putin informó a Macron "sobre las medidas tomadas por los especialistas rusos para respaldar la protección física de la fase" y subrayó la pobreza de "incidir en las autoridades de Kiev para cesar inmediatamente los bombardeos", según informa Efe.
"Se expresó la disposición de ambas partes para abastecer una interacción no politizada respecto a la central nuclear con la billete del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)", añadió el Kremlin.
Macron, por su parte, urgió a Putin sobre "la pobreza de que se asegure la seguridad de la central" y recordó que "la causa de los riesgos" que afectan a la instalación es "la ocupación rusa", señaló el Elíseo en un comunicado.
Por ello, Macron "pidió que las fuerzas rusas retiren sus armas pesadas y ligeras y que se sigan las recomendaciones del OIEA para respaldar la seguridad de la zona".
El presidente francés seguirá en contacto "en los próximos días" con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, con el director común del OIEA, Rafael Grossi, y con el propio Putin, para intentar conseguir un acuerdo sobre Zaporiyia.
Putin aprovechó la ocasión para denunciar que el Ejército ucraniano utiliza las armas entregadas por Poniente para "insistir masivamente la infraestructura civil de las ciudades del Donbás, a consecuencia de lo cual sufren civiles".
Los mandatarios igualmente debatieron la seguridad alimentaria integral y coincidieron en que el granazón exportado de los puertos del Mar Bruno debe ser enviado a los países en vías de explicación.
El presidente ruso insistió en la pobreza de que la Comisión Europea no ponga obstáculos a la exportación de productos agrícolas y fertilizantes rusos a los mercados de África, Oriente Medio y América Latina.
Macron precisó a Putin que las sanciones europeas a Rusia por su invasión de Ucrania "no se aplican ni a los productos agrícolas ni a los necesarios para la agricultura", y recordó la responsabilidad de la comunidad internacional, incluyendo a Rusia, para que "los países más expuestos reciban los productos que necesitan".
Las autoridades rusas que controlan la central nuclear de Zaporiyia, tomada por el Ejército ruso tras el aparición de la campaña marcial en Ucrania, detuvieron este domingo el zaguero reactor que continuaba activo en esta instalación energética con el argumento de los bombardeos a que se somete la planta.
Grossi, alertó este viernes sobre la posibilidad de un montaña posteriormente de un fuego graneado que cortó la conexión eléctrica exógeno con la central, la longevo de Europa.
El ejército ruso ocupa desde el 4 de marzo la planta de Zaporiyia, con seis reactores y unos 10.000 empleados, que la operan, y desde hace un meses Ucrania y Rusia se acusan mutuamente de los ataques en torno a la central.