Mensajes de redes aseguran que “la primera vacuna anticonceptiva para hombres” estará acondicionado en 2023. Es ficticio. El contraconceptivo no es una vacuna y todavía no tiene autorización sanitaria para su uso ni término prevista de tirada. Te explicamos en qué consiste el tratamiento y en qué escalón de incremento se encuentra.
Mensajes difundidos en Twitter y en Facebook afirman que se ha creado “la primera vacuna anticonceptiva para hombres” y que estará letanía en 2023”. “CONFIRMADO. Se acabó la vasectomía como método contraconceptivo en hombres”, señala otro tuit que apunta que su sorpresa “se podrá revertir".
¿Qué es la inyección anticonceptiva para hombres?
Los mensajes de redes hablan de “vacuna” y es ficticio que este tratamiento contraconceptivo sea una vacuna. De acuerdo con la definición de la Estructura Mundial de la Vigor, una vacuna es un medicamento que genera una respuesta inmune del organismofrente a enfermedades.
El contraconceptivo del que hablan los mensajes es un tratamiento llamado RISUG, siglas en inglés que se corresponden con Inhibición de Espermatozoides Guiada y Reversible. Este contraconceptivo se pedestal en la inyección de un gel en los conductos deferentes de los testículos para impedir la salida de espermatozoides en la eyaculación, según consta en el estudio RISUG como contraconceptivo masculino: el camino de la mesa a la colchoncillo, que resume la historia y los avances del contraconceptivo hasta 2020. Este tratamiento fue diseñado por el profesor Sujoy K. Guha, de la Destreza de Ciencias Médicas y Tecnología del Instituto Indio de Tecnología de Kharagpur (India), frente a su preocupación “por el rápido crecimiento de la población del país” en los abriles 70. El gel contraconceptivo es “un copolímero de estireno y anhídrido maleico” que permite "una anticoncepción a liberal plazo con seguridad y efectividad, y puede administrarse mediante una inyección sin bisturí”.
En VerificaRTVE hemos hablado con el doctor Lluís Bassas, andrólogo y endocrinólogo habituado en infertilidad masculina y director del Cárcel de Semen de la Fundació Puigvert de Barcelona. El doctor explica que RISUG es “una alternativa a la vasectomía”. Mientras que la vasectomía consiste en “cortar los conductos deferentes y dejarlos separados para que se interrumpa el paso de los espermatozoides que salen del testículo”, lo que RISUG “pretende es una infiltración o una colocación por medio de una lavativa, que ahí sí que se utiliza una lavativa o una alfiler, de forma que se canaliza el conducto deferente pinchando a través de la piel del escroto y se coloca una sustancia”. La sustancia es el estireno estireno-anhídrido maleico (SMA), “una especie de plástico que se disuelve y se inyecta en forma líquida” y que “en las próximas horas, polimeriza y se vuelve sólido”. De esta forma, "forma un tapón interiormente del conducto deferente”, según cuenta Bassas.
El tratamiento está considerado como “reversible” porque, como señala este habituado, “este tapón, en teoría, se puede retirar disolviéndolo de nuevo y aspirando su contenido cuando se considere que ya no hace equivocación”. Incluso se acento de un método “bajo control” porque el tratamiento está “guiado por la inyección”. En prontuario, “en vez de cortar los (conductos) deferentes, le metes una sustancia que actúa como una especie de tapón para que no pasen” los espermatozoides.
¿En qué escalón de la investigación se encuentra?
Este tratamiento contraconceptivo todavía no cuenta con autorización sanitaria para su uso y comercialización. Sobre la parte anticonceptiva de RISUG, se ensayó en ratones la “toxicidad preclínica” que reveló que el compuesto inyectado es seguro. Incluso fue un éxito el experimientación de efectividad y seguridad en otras especies de animales, como los primates. En el referencia se explica que trasladaron el estudio a ensayos clínicos con humanos. En la escalón III de estas pruebas llevadas a límite en 2019, concluyeron que “tras 2,5 meses el 92,6% de los sujetos y tras 6 meses el 96,7% de los sujetos [315 en total] mostraron azoospermia [ausencia de espermatozoides] tras la inyección RISUG”.
En ese mismo año, el Consejo Indio de Investigaciones Médicas (ICMR) anunció que habían completado los ensayos clínicos y que habían mandado el contraconceptivo al Compensador Normal de Medicamentos de la India y estaban en esperas de la aprobación. Según contó el doctor RS Sharma, principal investigador del fármaco, al Hindustan Times, “el producto está sagaz, queda irresoluto la aprobación reglamentaria por parte del Compensador de Medicamentos”. “Los ensayos han terminado, incluidos los de escalón 3 ampliada, en los que se reclutaron 303 candidatos con una tasa de éxito del 97,3% y sin mercadería secundarios”, explicó Sharma. Venugopal G. Somani, el compensador universal de medicamentos de la India, explicó entonces que “tardarán entre seis y siete meses en concederse todas las autorizaciones ayer de que se pueda imaginar el producto”. Sin requisa, más de tres abriles posteriormente, no hay nueva de que el fármaco se haya suficiente.
Desde VerificaRTVE hemos preguntado al Consejo de Investigaciones Médicas de India y nos confirma que el tratamiento contraconceptivo está irresoluto de aprobación, por lo que no tiene término prevista de tirada. “Los ensayos de escalón I, II y III se han completado y el referencia se ha presentado al Gobierno de India”, asegura este organismo por correo electrónico. El tratamiento contraconceptivo está a la demora de "la aprobación del Compensador de Medicamentos para iniciar el estudio de reversibilidad de la escalón IIIb”, ya que “todavía está bajo el exploración de las autoridades sanitarias de la India”. En definitiva, el fármaco no cuenta con la autorización definitiva, por lo que aún no está acondicionado y no se conoce su término de tirada.
¿Por qué se averiguación una alternativa a la vasectomía?
El estudio sobre RISUG publicado en 2020 apunta que tras “décadas de investigación, los hombres siguen careciendo de métodos anticonceptivos fiables y reversibles equiparables a los femeninos”. Según explica, “los métodos tradicionales de anticoncepción masculina presentan una incorporación tasa de fracasos”. Sin requisa, el doctor Bassas considera que RISUG “de entrada es menos eficaz” que la vasectomía. Esto se debe a la autoreparación del cuerpo humano. “El conducto deferente tiende a autorepararse”, dice el habituado, “en algunos casos, cuando se hace una vasectomía, si no deja lo suficientemente atados los dos cabos del deferente, se tiende a producir un granuloma [reacción inflamatoria] y entonces se crean conductos que a veces son muy pequeños para retornar a encontrar el límite que está en el otro extremo”. Es por eso que Bassas insiste en la obligación de “separar acertadamente los dos extremos” y en tener en cuenta que al colocar sólo una obstrucción en el conducto deferente “en algunos casos es posible que encuentren vías alternativas [los espermatozoides]” y que “creen conductos paralelos al sitio de la obstrucción”.
En una entrevista para la BBC en 2019, el doctor Guha habló del fármaco como una perfeccionamiento a la vasectomía que “causaría menos trauma a los hombres y no tendría una incisión quirúrgica”. Por su parte, Bassas señala que “sí que de alguna forma es más cómoda que la vasectomía”, pero que “actualmente existen técnicas para hacer la vasectomía sin bisturí” en las que “en vez de hacer un corte en el escroto, hay unas pinzas con las cuales uno hace un reventón, como una especie de tijeras, que se abren y permiten alcanzar al deferente con una último brío, aunque no deja de ser una mini intervención quirúrgica”, subraya el habituado. El doctor Bassas concluye que “en este sentido la último brío del método RISUG, no es tan amplio. No es tanto como parecería comparado con una vasectomía sin bisturí, que es quizás lo que se utiliza con frecuencia desde hace tiempo”.