Con 23 km2 de extensión, el Faja de Ensayos de la Plataforma Oceánica de Canarias acoge todo tipo de pruebas de conceptos de empresas especializadas.
Es un cuadrilátero de 23 kilómetros cuadrados situado unos kilómetros mar adentro al noreste de Gran Canaria. Adentro de los límites de esta extensión de agua no sólo hay flora y fauna; todavía hay innovación y tecnología combinada gracias a varios proyectos para intentar hacer de este mundo un emplazamiento más sostenible.
Hablamos de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) y, más concretamente, de su Faja de Ensayos, un peculiar laboratorio natural en el que todo tipo de entidades pueden dejar sus prototipos ayer de escalarlos.
Evidentemente, se prostitución de proyectos relacionados con la innovación zarco, es asegurar, la basada en sacar el mejor rendimiento posible a todo lo que nos ofrece el mar para ponerlo al servicio de la finanzas y/o el medio ámbito.
Según explican desde la PLOCAN, "es un ecosistema singular para acelerar el conocimiento, sostenibilidad y uso responsable del medio marino de acuerdo con los objetivos de exposición sostenible (ODS), que posibilita y contribuye al aceleramiento en el exposición de tecnologías y conocimiento en el medio marino, con sistemas de observación y océano campechano, en condiciones reales".
Este Faja de Ensayos se encuentra equipado con una infraestructura eléctrica y de comunicaciones, compuesto por dos cables submarinos (con una conexión cada uno de ellos) de media tensión de 5MW cada uno, que permiten la conexión de tecnologías que utilizan los capital naturales para ocasionar electricidad. Estos cables permiten realizar la entrega de la energía generada a la red de transporte del sistema eléctrico de la isla.
Pero ese es tan sólo su situación universal de funcionamiento. Quizá lo más interesante sea conocer qué tipo de proyectos se están probando en la contemporaneidad interiormente de este inmenso cuadrilátero.
Una desaladora flotante que funciona con la energía que producen las olas y un aerogenerador marino son dos de los últimos proyectos que han seleccionado el entorno oceánico de Canarias para comprobar procesos, tecnologías y sistemas.
La desaladora
La empresa noruega Ocean Oasis presentó hace unos días el prototipo de su planta desaladora flotante offshore. El prototipo, adulterado como Gaia, funciona con energía de las olas y se probará en la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN).
Esta tecnología permitirá la producción de agua dulce a partir de aguas oceánicas aprovechando la energía de las olas para sobrellevar a promontorio un proceso de desalinización y elogiar agua potable a los usuarios costeros, según explicó la empresa.

Las autoridades, en la presentación de la desaladora que funciona con energía de las olas.
La directora ejecutiva de Ocean Oasis, Kristine Bangstad Fredriksen, habló claro sobre el potencial ya no sólo del plan sino de PLOCAN. "Esperamos continuar desarrollando nuestras actividades en las islas. Queremos que este día sea una celebración de nuestra colaboración y lo que está por venir", avanzó.
El COO de la compañía, Sebastián Feimblatt, destacó que Canarias "nos proporciona el entorno ideal para probar nuestra tecnología tanto por la infraestructura, experiencia y ubicación de PLOCAN, como por la posibilidad de desarrollar su alternativa en un mercado tan relevante como el de Canarias en materia de desalinización y actividades offshore".
El prototipo, ensamblado en el puerto de Las Palmas, tiene siete metros de diámetro y 10 de detención y pesa unas 100 toneladas.
El dispositivo extrae la energía de las olas a través del movimiento relativo de dos cuerpos y aprovecha esta energía directamente para realizar un proceso de desalinización por influencia inversa sin carestia de producir energía eléctrica, aumentando así la eficiencia del proceso.
Gaia estará fondeado en la zona sur del polígono de pruebas de PLOCAN en Punta de la Mareta.
La empresa Ocean Oasis ha establecido una oficina y un taller de I+D en Las Palmas de Gran Canaria y anunció que la empresa seguirá desarrollando actividades en las Islas, comenzando con el prototipo Gaia.
Una vez finalizada esta etapa, con las pruebas de la planta desaladora en el polígono de pruebas de PLOCAN, se construirá una segunda instalación. En esta etapa se escalará el prototipo con capacidad de producir agua para consumo. Estará conectado al sistema de distribución de agua para ayudar a atracar el estrés hídrico de guisa sostenible.
El aerogenerador flotante
Otro de los grandes proyectos que ha seleccionado el entorno oceánico de Canarias para realizar sus pruebas es el PivotBuoy. Promovido por la empresa X1 Wind, esta iniciativa ha consistido de momento en la instalación de una plataforma eólica flotante (X30), conectando el prototipo al sistema de atadura y al cable dinámico preinstalado el pasado mes de junio.
La plataforma X30 se ha desarrollado con varias características de diseño claves para aligerar el proceso de instalación, incluido un flotador fútil y estable que puede ser fácilmente remolcado por embarcaciones locales, explican desde la compañía.

Un aerogenerador flotante.
El plan PivotBuoy se centra en la demostración de una innovadora configuración del sistema de atadura que combina las ventajas de un atadura de punto único con un pequeño sistema de atadura en tensión, "lo que permite ascender a aguas más profundas y minimizar la huella y el impacto ambiental en el madre marino".
Equipado con una turbina Vestas V29, el prototipo se ha estacionado a 50 metros de profundidad en una configuración que, encima, elimina la carestia de un sistema de orientación.
La escalabilidad de la tecnología de X1 Wind permitirá a la empresa suministrar plataformas para turbinas de 15 MW y más, y desplegarlas en emplazamientos muy profundos.
Una vez concluida la instalación, el plan PivotBuoy se probará en condiciones plenamente operativas hasta marzo de 2023, alimentando con la electricidad producida la red inteligente de PLOCAN, tras su puesta en marcha.