Ana Muga y el Club de los 300: "Llevamos desde la época del chapapote haciendo vinos solidarios"

MagasIN conversa con la hermana pequeña de una de las familias vinícolas más prestigiosas de nuestro país.

Muga es un buen caldo, pero adicionalmente es un caldo bueno. Tiene mucho cuerpo y demasiado corazón. Un corazón que late gracias a los 300. Y no hablo de la película épica protagonizada por Gerard Butler, me refiero a los 300 socios que pertenecen al Club Muga, una sociedad formada por 300 personas amantes del caldo que comparten los títulos de la liberalidad, la empatía y las ganas de contribuir a hacer del mundo un sitio un poco mejor.

Un club que, como el caldo Muga, derrama alegrías allá por donde pasa y a cuyo frente se encuentra Ana Muga (San Sebastián, 1976), la hermana pequeña de una de las familias vinícolas más prestigiosas de nuestro país.

“Soy la pequeña y la única mujer, pero no soy ni de broma la mimada de mis hermanos mayores Manu, Eduardo y Juan”.

[Bodegas Muga consolida los 27 millones de facturación]

Actualmente la afortunado empresa, que prevé facturar 30 millones de euros en 2022 -un 11% más que en 2021- y que está presente en 81 mercados internacionales, es el fruto del trabajo de la tercera concepción de los Muga y Ana es su community manager, adicionalmente de la responsable del Club solidario.

¿Ana, como has llegado hasta aquí, luego de acaecer estudiado ADE, Comercio, Protocolo… y acaecer trabajado en seguros, construcción y hasta con maquinaria hospitalaria?

La familia Muga


La grupo Muga

Pues precisamente fue mi paso por una empresa de traspaso de maquinaria hospitalaria de segunda mano la que me llevó a países como África y a ver in situ las micción que tenían.

Eso unido a que al ser hermana no quería alucinar tanto ni valer riesgos innecesarios y que veía que la bodega íntimo necesitaba actualizarse en el mundo de las redes sociales, hizo que me decantara por otra de mis pasiones, el mundo de internet.

Me formé como community manager y llevo desde el 2014 como responsable de todo el tema de redes y web, así como de consejera y embajadora de la marca en Madrid. A excepción de, estoy adentro de la plataforma "Mujeres que Transforman" de la Escuela AFI (Asociación de Financieros Internacionales) donde organizamos ponencias y catas benéficas centradas en la "Heredad y el Caldo".

¿Podríamos sostener entonces que eres una influencer en el mundo del caldo?

Bueno, lo cierto es que llevo ocho abriles impulsado el “cambio de imagen tecnológico” de la histórica bodega riojana, imprimiéndola de frescura y cercanía y logrando atraer la atención de una clientela más pipiolo e inconformista. Somos un equipo de cuatro personas y yo soy la que tomo las decisiones inmediato con mi compañero que está en bodega, Miguel y gestionamos contenidos, creatividades, notas de prensa que subimos a la web…

¿Y qué hay acerca del reconocido Club de los 300, esa puerta abierta a la solidaridad que hace de Muga un caldo con corazón y que acaba de cumplir 10 abriles?

Llevamos desde la época del chapapote haciendo vinos solidarios, pero positivamente nuestra bordadura más solidaria se materializó con el Club de los 300, en febrero de 2012. Todo surgió en una comida con amigos y clientes de mis hermanos Juan y Eduardo, en el Carnaval del Caldo que lleva abriles organizándose.

Durante la sobremesa regada con los mejores vinos de la bodega, se propuso esta iniciativa. Y en estos diez abriles hemos realizado cinco proyectos a nivel franquista e internacional y el sexto tesina espero que se materialice a principios del 2023. La idea es que en cada tesina participe un miembro de la grupo yendo in situ a verlo.

¿Y cómo colaboran los socios?

El objetivo de cada socio es que por cada participación económica que realice para cada tesina, recibe en su casa una caja de caldo exclusivo con una fórmula y caja de madera específica del tesina y en cada botella viene su número de socio manuscrito por mi tía Isabelita, segunda concepción, que con sus 84 abriles va todos los días de lunes a sábado a la bodega.

La grupo Muga se compromete a ceder cada año entre 1.800 y 2.000 botellas de un caldo único, manufacturado especialmente para el Club. De este modo, cada socio dispone de una cuota de seis botellas de un caldo exclusivo y el valor que cada persona desembolsa por dicho cupo va íntegramente a la financiación del tesina asistencial o de ayuda al crecimiento.

¿Y puedes detallarnos un poco más los cinco proyectos en los que os habéis implicado hasta ahora?

Sí, han sido: Caldo por Agua, Caldo por Educación, Caldo po Dignidad, Caldo por la Vida y Caldo por nuestros Héroes. En el que yo me he implicado más a fondo como miembro de los Muga ha sido en el cuatro tesina, con el contraseña Caldo por la Vida.

En enero de 2017 fuimos mi prima Eva y yo a Benín y vivimos en primera persona lo duro que es ser hermana en ese país. Construimos gracias a la Fundación recinto “Vida para todos”, un centro de Alimento y un anexo a la Maternidad de una asiento muy escueto. Este tesina lo elegí yo porque en 2012 sufrí, en mi segundo parto, una situación de mucho peligro para mi hija y para mí a causa de una mala praxis.

Vuestro postrer tesina fue en 2020 y, como excepción, pasó a ser el Club de los 300 y pico y se quedó adentro de nuestras fronteras…

Sí, lo llamamos “Caldo por nuestros héroes” y fue el tesina que más implicación tuvo por parte de todos los socios del Club. Fue en plena pandemia, cuando hacía desatiendo todo tipo de material taza y que tanto costaba conseguir. Ahí nos implicamos todos los miembros de la tercera concepción Muga, que somos un total de siete: mis hermanos y yo, y mis dos primos y una prima. Para mí fue todo un liza y muy emotivo.

Remembranza que estuve trabajando toda la Semana Santa, desde casa, mano a mano con uno de los artífices del Club de los 300, Roberto Bodegas, gran amigo y mejor cliente. Todos los contactos de todos los socios querían participar por todos nuestros Héroes: médicos, enfermeros, cuerpos de seguridad que se dejaban la piel por conseguir que la población sobreviviera a la pandemia. Y pasó a ser el Club de los 300 y pico porque para este tesina llegamos a ser 450 socios.

¿Y dónde tenéis previsto poner vuestro próximo “pústula de uva”?

Fachada de la torre Muga.


Exterior de la torre Muga.

Va a ir directo a "Caldo por la Investigación" y más concretamente a la del cáncer Pueril. Iba a ser este año, pero las circunstancias de la desatiendo de caldo y de los encarecimientos de las materias primas, así como la desatiendo de vidrio no nos lo ha permitido. Confío en poder hacerlo a principios de 2023.

Este tesina lo elegimos a principios de año y fue mi primo pequeño, Isaac, quién lo sugirió y se ha implicado por comportarse de cerca el cáncer de la hija de siete abriles de uno de sus mejores amigos. A raíz de la pandemia, las ayudas económicas a la Investigación en militar y a estos tipos de cáncer tan específicos en particular se han corto exponencialmente y nosotros, como dices tú, queremos aportar nuestro piedra de uva.

Y a ti Ana ¿qué te aportan estas acciones tan poco habituales en las empresas?

Sobre todo júbilo y bienestar. Lo atún del Club de los 300 es que todos los proveedores habituales de las materias primas están implicados en la participación altruista de las mismas: botellas, etiquetas, corchos, cápsulas, cajas de madera, envíos… Y esa solidaridad y empatía se contagia y se transforma en embeleso.

Ahora que parece que desorientarse de la civilización del caldo es lo más top, ¿qué hacéis en tu grupo por el enoturismo?

Hacemos todo lo que podemos y vamos a más. El turismo del caldo es una moda que claramente ha llegado para quedarse. Ahora más que nunca la familia quiere disfrutar de las mayores experiencias posibles. Y en Muga nos gusta compartir nuestra historia íntimo y nuestras tradiciones y mostrar nuestra bodega y nuestra forma tradicional de hacer caldo. Por eso ofrecemos diferentes experiencias como cursos de cata, paseo por el viñedo, viajes en universo para ver los campos desde el firmamento…

Nos han favorito como una de las 12 mejores bodegas de Europa para hacer enoturismo y no podemos relajarnos. De hecho, en 2023 vamos a cambiar 500.000 euros para mejorar las instalaciones enoturísticas, tanto en la viñal como en bodegas.

¿Y en cuanto a sostenibilidad ambiental, en qué momento se encuentran las bodegas Muga?

Muga continúa dando importantes pasos. Acabamos de obtener el certificado Wineries for Climate Protection otorgado por la Tratado Española de Caldo (FEV). Este título se suma a los certificados ya obtenidos (ISO 14.000 en viñedo, ISO 9.000 y 14.000, así como certificados PEFC o FSC en toda la madera utilizada en la bodega) y a las medidas ya adoptadas en esta materia. 

Por ejemplo, la ampliación de su instalación fotovoltaica -encargada de convertir la luz del sol en corriente eléctrica que es consumida in situ-, el uso de la moderna técnica de la poda de respeto, el control biológico de plagas, el uso de abonos orgánicos en los viñedos, la instalación de estaciones meteorológicas, la implantación de hoteles de insectos y cajas techo o el uso de la Biomasa para la calefacción, entre otras.

Tu ascendiente creó la Bodega Muga, embotellando vinos de calidad; tu padre y tus tíos, conquistaron el mercado gachupin; tú, inmediato a tus hermanos y primos, estáis paseando vuestros vinos por el mundo… ¿Qué te gustaría que hicieran tus hijos y sobrinos?

Un globo con el logo de Muga.


Un universo con el logo de Muga.

Me encantaría que se mantenga en la cuarta concepción lo que estamos consolidando los de la tercera: orgullo de pertenencia, sacrificio, pasión y sexo por lo que hacemos cada uno adentro de lo que cada uno sabe hacer. Buen caldo adentro de una imagen de Calidad muy buena o excelente según cosecha, mucha comunicación tanto interna como externa y buena coordinación entre los departamentos técnicos y comerciales siempre con una buena trámite del negocio.

Si te digo Rioja, ¿qué te viene a la inicio? ¿Y si te digo Haro?

Río Oja, Marca España y examen internacional. Haro: cuna del caldo, dónde he pasado gran parte de mi infancia y espíritu de pertenencia por parte de la rama de mi padre. Es la ciudad que tantas satisfacciones me ha regalado a lo amplio de los abriles.

Ana, tú que te has formado en Protocolo en la ESERP Business&Law School, ¿puedes contarnos qué no debe insultar en una buena mesa?

En una buena mesa lo que no puede insultar es una buena compañía para disfrutar de esos pequeños momentos que nos brinda la vida. Más que la mesa, para mí es importante una buena copa para disfrutar de una buena sobremesa y si es con un caldo Muga mejor. Y a los invitados, recibirles con un buen aperitivo, una buena sonrisa y con mi caldo protegido, un Muga Selección Particular Reserva. Y, en su defecto, con un buen Malbec de Mendoza, Argentina, por ejemplo, de la bodega de Catena-Zapata que incluso me encanta.

¿Qué tengo que hacer para ser una buena wine lover?

Lo primero, ser una Mugalover y luego ocurrir a catar otros vinos. Y solo se necesita tener ganas de disfrutar de los pequeños placeres que te da una copa de caldo cuando lo tomas en una buena mesa en grupo o con buena compañía de amigos. Yo poco a poco voy consiguiendo que mis amigos y clientes sean cada vez más Mugalovers.

-Y tú, que eres una Mugalover de cuna, serías capaz de cachear todos tus vinos si te someto a una cata a ciegas?

Jajaja. Un mismo caldo me sabe diferente según el día que tenga, según el sitio y la compañía. Para mí, el mejor caldo es el que a uno le gusta y si es por un buen motivo y en la mejor compañía mucho mejor.

¿Cómo habéis celebrado en Muga que vuestro Torre Muga 2016 haya sido el único caldo que ha obtenido la máxima calificación, 100 puntos, en la tiraje 2022 de la prestigiosa publicación Orientador Proensa, que recoge los mejores vinos de España? ¿Y que Prado Enea Gran Reserva 2015 sea con 94 puntos el único Rioja seleccionado entre los 100 mejores vinos del mundo en la Wine Spectator Top 100 en 2022?

Siempre con los pies en la tierra, con ilusión por seguir trabajando en el día a día y muy orgullosos de nuestro gran equipo técnico, apoderado y comercial que todo ello lo hace posible. Mucha asombro por nuestro gran equipazo

¿Qué has tenido que dejar por el camino por dedicarte al caldo?

Carencia. Es un estudios diario y un mundo apasionante dónde cada día descubro poco nuevo y me siento oportuno trabajando para poco que me gusta y tengo más que nunca, sentimiento de pertenencia. Por eso deseo que perdure en nuestras siguientes generaciones.

Dicen que los vinos mejoran con los abriles, pero ¿crees que los abriles incluso mejoran con caldo? ¿Cuál sería tu deseo de mejoría para 2023?

Por supuesto, es un movilidad de palabras que me encanta. Y en 2023 quiero que sigamos como estamos a día de hoy en el 2022.

Y como terminación a este 2022 Muga ha dejado sus dos últimas creaciones: Torre Muga 2019 y Aro 2019, dos vinos con calificación de “Excelente”. Las buenas condiciones climáticas han permitido que las uvas maduraran potente y perfectamente; cabal lo mismo que le ha sucedido a Ana que, criada entre cepas, ha madurado elegantemente como mujer empresaria y celosa de su casta y su representante: el buen caldo que plantó el ascendiente Isaac y el caldo bueno que ella y los de su concepción riegan a conciencia.

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