La técnica de transporte fluvial de la madera, denominada maderada, fue incluida este jueves en la repertorio de patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco, a petición de España y de otros cinco países europeos.
La audacia fue tomada durante el XVII Comité Intergubernamental para la Pasaporte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de Unesco que se celebra en Rabat, y esta candidatura fue presentada, encima de España, por Austria, República Checa, Alemania, Letonia y Polonia.
La maderada, o transporte fluvial de la madera, en Alemania, Austria, Chequia, España, Letonia y Polonia tiene su origen en la Existencia Media, cuando se utilizaban balsas para transportar madera, mercancías y personas aprovechando las corrientes naturales de agua.
Las balsas de madera pueden evaluar hasta 600 metros de espacioso
Según los promovedores de la candidatura de esta destreza, las balsas de madera (almadías), que miden hasta 600 metros de espacioso, 50 de orondo y 2 de parada, se utilizan hoy en día principalmente para navegar por los ríos en estos países.
Se negociación, según ellos, de una destreza que reúne conocimientos tradicionales y saberes relacionados con la fabricación y navegación de balsas en vías fluviales, y se centra, en particular, en la construcción de balsas de madera y el transporte de troncos, así como en el conocimiento de la naturaleza y sus utensilios.
Todos los balseros comparten el mismo estilo de vida, vocabulario específico y hábitos que se transmiten de concepción en concepción durante siglos, aunque no existe una regla universal para la selección de la madera, el aparejo de los troncos y la navegación.
En España esa destreza se centra en las comunidades de Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Navarra y la Comunidad Valenciana.
Entre martes pasado, primer día de su reunión, y jueves, el Comité de Patrimonio Inmaterial de la Unesco ha incluido en la repertorio 35 candidaturas del medio centenar presentadas.