El papa emérito Benedicto XVI ha muerto este sábado a los 95 primaveras de vida en el monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano, donde residía desde su histórica renuncia al pontificado en 2013, ha confirmado la Santa Sede en un comunicado. "Con pesar doy a conocer que el Papa emérito Benedicto XVI ha fallecido a las 9:34 horas en el Monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano", reza la nota oficial del Vaticano, en seis idiomas.
“The 95-year-old Pope Emeritus Benedict XVI passed away on Saturday at 9:34 AM in his residence at the Vatican's Mater Ecclesiae Monastery.https://t.co/KU33x2ZI70“
— Vatican News (@VaticanNews) December 31, 2022
La Santa Sede anunció el miércoles que en las últimas horas su estado de lozanía había empeorado de forma repentina "por el avance de la vida", aunque aseguraban que la situación se encontraba "bajo control".
Las alarmas saltaron cuando el papa Francisco pidió una "oración peculiar" por Benedicto XVI, al término de su audiencia el 28 de diciembre, en la que mencionó que la lozanía de su predecesor era extremadamente débil.
Escogido papa en 2005, tras la asesinato de Juan Pablo II, el tudesco Josep Ratzinger se convirtió en 2013 el primer pontífice en renunciar a su cargo en 600 primaveras. Desde entonces permaneció retirado de la vida pública en el convento Mater Ecclesiae, internamente de la Ciudad del Vaticano, donde Francisco le visitó tras pedir la oración por él.
La última explicación pública de Ratzinger fue en febrero, cuando pidió perdón y admitió los "errores" cometidos bajo su responsabilidad a través de una carta a las víctimas de abusos sexuales tras la publicación de un documentación sobre el asunto.
Benedicto XVI, que no destacó por su cercanía como sí hizo su predecesor, comenzó su papado entre sonados casos de revelaciones sobre abusos a menores en EE.UU. y otros países del mundo. De hecho, en 2008 expresó públicamente su "vergüenza" y se reunió con algunas de las víctimas, convirtiéndose en el primer pontífice en hacerlo.