El Consejo de Ministros aprueba la Ley de Movilidad que incluye el nuevo planisferio concesional de líneas de autobús y un sandbox entre otras iniciativas.
El Consejo de Ministros ha admitido la nueva Ley de Movilidad. Una norma que funcionará como paraguas de toda la táctica estatal de transportes y que dotará a las administraciones de nuevas capacidades en este ámbito. Entre ellas destaca la posibilidad de que los ayuntamientos puedan aplicar una tasa a la circulación adentro de zonas de bajas emisiones. "Una medida que ya funciona en otros países y que ahora tendremos esta posibilidad en España. Siempre teniendo en cuenta que no será obligatorio", ha detectado la Ministra de Transportes Movilidad y Memorándum Urbana, Raquel Sánchez.
"Esperamos que la nueva norma entre en vigor el año que viene. Queremos que sea el centro de la política de movilidad del país. Es una ley necesaria ya que la movilidad supone el 4,5% del PIB y el 13% del compra total de los hogares", ha detallado Sánchez.
En este sentido, la ministra de Transportes ha destacado la importancia que la movilidad tiene tanto en el ámbito social como financiero. "Esta ley será un aparato para descarbonizar la finanzas. El 27% de las emisiones en España tienen que ver con el transporte, cinco puntos por encima de la media europea. Gracias a esta norma cumpliremos con los requerimientos presentes y futuros".
Adicionalmente, la nueva ley reforzará la puesta por la digitalización del sector según ha expuesto Raquel Sánchez. "El transporte divulgado estatal, autonómico y municipal va a estar conectado gracias a esta ley. Una cuestión básica para mejorar las ineficiencias actuales que dificultan el día a día de los ciudadanos".
Cuatro pilares
El diseño de la nueva regulación de movilidad parte de cuatro pilares. El primero de ellos reconoce la movilidad como "un derecho social". Una idea, que se viene repitiendo desde la etapa de José Luis Ábalos al frente del profesión y que ha continuado con Raquel Sánchez, que reconoce el papel fundamental que juega la movilidad a la hora de originar riqueza, expansión e igualdad de oportunidades para los ciudadanos.
El segundo de los ejes de la Ley destaca la requisito de contar con un sistema íntegro. La sostenibilidad es la saco sobre la que se pretende desarrollar el resto de la reglamento. La nueva regulación funcionará como situación a la hora de alcanzar los ambiciosos objetivos de reducción de emisiones en los que el transporte desempeña un papel esencia.
Del mismo modo, la nueva norma hará hincapié en la digitalización. La industria de la movilidad ha sido una de las que más tiempo ha seguido guiándose por patrones analógicos. Del mismo modo, la popularización de ciertas capacidades digitales, han provocado que durante los últimos abriles surjan infinidad de iniciativas difícilmente clasificables en el situación de la constitución preliminar.
Por postrero, la Ley de Movilidad otorgará un papel central a los ciudadanos. Una forma simbólica pero que, adicionalmente, va a permitir priorizar aquellos proyectos que ofrezcan un gran valía añadido al día a día de los usuarios. Una cuestión esencia en el entorno de los fondos europeos que permitirá que estas iniciativas cuenten con más papeletas para lograr a las ayudas.
Principales iniciativas
Adicionalmente de situación teórico, la nueva reglamento va a poner en marcha una serie de iniciativas que pretenden impactar de forma profunda en la presente ordenamiento de los servicios de movilidad en España. Entre ellas destaca la creación de un sistema doméstico de movilidad. Este aparato permitirá, por primera, que las diferentes administraciones territoriales tanto autonómicas como municipales integren sus políticas y conocimientos en sitio de proceder como entes autónomos.
Del mismo modo, la Ley va a permitir la creación de un espacio integrado de datos en el que participarán tanto las diferentes administraciones públicas como el sector privado. Esta útil pretende ser uno de los ejes sobre los que puedan salir iniciativas y servicios público-privados.
Pero que poco así ocurra será necesario permitir que esos datos sean volcados con los mismos patrones por todos los participantes. Por ello, la nueva Ley obligará a un proceso de digitalización y homologación de la mandato de los datos de las actividades de los operadores de servicios de movilidad. Un punto para el que se pretende ofrecer un calendario flexible y en el que las compañías podrán apoyarse en los fondos Next Generation para implantarlos.
Finalmente, la reglamento incluye una de las medidas más demandadas desde los diferentes participantes en el sector: un sandbox de movilidad. Al igual que en iniciativas similares en el mundo de las finanzas o los seguros, este aparato permitirá que, proyectos que no cumplan parte de la Ley puedan efectuar en un marco de condiciones de mercado con la supervisión de distribución.