Síndrome del cabello impeinable: ¿en qué consiste y a quién afecta?

Esta afección, llamativa pero no tan conocida, ha ganadería visibilidad gracias a las redes sociales. 

¿Difícil o inútil de peinar? Es la pregunta que surge al observar ciertas melenas. En ocasiones, este dilema oculta una verdad científica. Es precisamente lo que ocurre con el llamado síndrome del cabellera indomable, conocido científicamente como pili trianguli et canaliculi.

[Taylor, la 'bebé Einstein' con el pelo imposible de peinar por un trastorno genético]

Descubierto en la período de 1970, esta rara condición genética suele comenzar en la infancia, entre los 3 meses y los 12 primaveras. Se caracteriza por un cabellera seco y confuso que gradualmente se vuelve rubio plateado o amarillo pajizo. Es muy difícil de sumergir y casi inútil de domar, incluso con el mejor peine. 

Bajo una observación microscópica, se puede apreciar que el cabellera de un criatura con este síndrome tiene un extremo triangular, mientras que un cabellera ordinario tiene una forma redonda. 

El síndrome, muy poco frecuente (en la presente, solo se conocen 100 casos), estaría relacionado con mutaciones genéticas en que contribuyen a la formación del cabellera: tricohialina, peptidil-arginina deiminasa 3 y transglutaminasa 3. Es un trastorno recesivo, para heredarlo tanto el padre como la principio deben tener el gen responsable aunque en algunos casos podría ser dominante. Solo haría equivocación un gen de alguno de los progenitores.

De momento no existe ningún tratamiento aunque el síndrome tiende a desaparecer durante la adolescencia, de forma espontánea. Albert Einstein sería uno de los pocos individuos en los que habría persistido con el paso de los primaveras.

Poco conocida hasta ahora, ha ganadería visibilidad gracias a padres y madres en todos los puntos del planeta. Una de ellas es Katelyn Samples. Dio a luz al pequeño Locklan. En sus seis primeros meses de vida, su hijo lucía un cabellera oscuro como el de su principio. Pero poco a poco, se aclaró. Con 9 meses, su bebé ya tenía el pelo rubio, casi platino, con una textura sorprendente: se erizaba, sin posibilidad de peinarlo. 

"Nos preguntamos qué era. Y siguió creciendo, creciendo, creciendo. Me pregunté: ¿qué ocurre? ¿Qué ocurre con mi bebé? Lo busqué en Google" contó la estadounidense a la revista People. Tras consultar varios médicos, el veredicto fue tan sorprendente como implacable: Locklan tenía el llamado síndrome. 

Desde entonces, la principio del pequeño comparte su vida cotidiana en la cuenta Instagram @uncombable_locks, que cuenta con más de 56.000 seguidores.

Shilah Madison, una pupila de 9 primaveras todavía víctima del síndrome, comparte a diario sus aventuras, lanzando mensajes esperanzadores para todos sus seguidores. "No quiero que los demás tengan que suceder por lo que yo he pasado, sufrir intimidaciones y estar bajo el foco solo por ser diferente, ser único es mucho mejor que ser habitual" declaraba en su cuenta Instagram.

Taylor McGowan es otra de las niñas que ha entregado visibilidad al síndrome. Según declaró su principio Cara a la revista BuzzFeed: "Su cabellera es precioso, parece un mini Albert Einstein así". De hecho, la cuenta Instagram en la que comparte fotos de su hija se titula @baby_einstein_2.0. "Tener diferencias es bueno pero no debemos olvidar celebrarlas" añadió la principio de la pupila.

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